< Consultas Bíblicas sobre Marcos
Las preguntas que se refieren a más de un Evangelio se tratan en el primer evangelio en que aparecen, o bien se encuentran en la sección de los Evangelios.
P: En Mc., ¿cuáles son algunos de los elementos distintivos de este evangelio?
R: Marcos es un evangelio de acción. Marcos usa con frecuencia la palabra “inmediatamente”. Destaca a Cristo como siervo. Sanó, alimentó, echó fuera demonios y dio su vida en rescate por muchos. Hay trece milagros registrados en Marcos. Cristo es la esperanza de la gente sencilla. Un pasaje clave es Marcos 10:45.
En cuanto al lenguaje, algunos ven semejanzas entre las palabras de Pedro y las de Marcos. Marcos fue en efecto el intérprete de Pedro. Marcos tiene el vocabulario más sencillo de los evangelios.
En cuanto a las semejanzas, cerca del 90% de los versículos de Marcos tienen algún paralelo en Mateo.
En cuanto a las religiones falsas, Marcos 1:9-11, así como Mateo 3:16-17, son buenos pasajes para mostrar a los pentecostales unicitarios que el Padre, el Hijo y el Espíritu no son idénticos ni son meramente tres “modos” de una sola persona.
P: En Mc., ¿qué sabemos acerca de Marcos como persona?
R: Marcos fue el intérprete de Pedro, de modo que en cierto sentido el Evangelio de Marcos podría llamarse “el Evangelio de Pedro”. Sin embargo, es probable que Marcos mismo haya sido testigo ocular, y estamos razonablemente seguros de ello por un detalle que nadie más habría recogido. Marcos 14:51 habla del joven que en el huerto de Getsemaní huyó desnudo. Los primeros cristianos también reconocieron que Marcos fue el autor de este evangelio.
Marcos tiene un mayor número de palabras latinas que los demás evangelios, tales como censo, denario, legión y pretorio. Marcos es un nombre latino, y Juan es un nombre hebreo. The Bible Knowledge Commentary: New Testament p. 99 dice que en Marcos 5:9; 6:27; 12:15,42; 15:16,39 se emplearon términos latinos en lugar de sus equivalentes griegos. En dos expresiones, en Marcos 3:6 y 14:65, Marcos usa una construcción latina y no griega, como si el latín hubiera sido su lengua materna y hubiese aprendido el griego después. En Marcos 6:48 y 13:35 se usa la hora romana. En Marcos 3:17; 5:41; 7:11,34; 9:43; 10:46; 14:36; 15:22,34 hay expresiones arameas traducidas al griego.
P: En Mc., ¿por qué no hay una genealogía como la que hay en Mateo y en Lucas?
R: Los propósitos de Marcos al escribir parecen ser algo distintos de los de Mateo y Lucas.
Mateo está escrito más bien para los judíos, quienes daban importancia a la genealogía; además Mateo presenta a Cristo como rey, y la genealogía es importante para los reyes.
Marcos destaca que Cristo fue siervo, y subraya sus acciones y su ministerio.
Lucas destacó la humanidad de Jesús, y sin duda fue escrito para un público más bien griego. Lucas registra el mayor número de parábolas.
Juan destaca a Jesús como Dios, y se centra en siete señales que Jesús dio.
P: Marcos, con su uso de “inmediatamente”, da la impresión de que el ministerio de Jesús duró solo unos cuantos meses, desde la recolección de espigas durante la siega en Marcos 2 hasta la Pascua en el cap. 11. Jesus, Interrupted p. 42
R: He leído toda la literatura cristiana prenicena salvo dos libros, y buena parte de la literatura gnóstica y ebionita que se ha conservado, y no encontré un solo escritor preniceno, cristiano ni gnóstico, que pensara que Marcos indicaba que el ministerio de Jesús duró solo unos cuantos meses. Los eruditos deben cuidarse de no leer sus propias teorías novedosas en los escritos antiguos. Estoy seguro de que distintas personas pueden encontrar toda clase de impresiones en la Biblia si se esfuerzan lo suficiente.
P: En Mc. 1:2, ¿añade Marcos algo a Mal. 3:1 en este pasaje?
R: Marcos parafraseó a Malaquías, justo antes de referirse a Isaías.
En el texto masorético, Malaquías 3:1 dice: “He aquí, yo envío mi mensajero, y él despejará el camino delante de mí…”. (Green’s Literal Translation)
En la Septuaginta, Malaquías 3:1 dice: “He aquí, yo envío mi mensajero, y él inspeccionará el camino delante de mí…”. (Sir Lancelot C.L. Brenton)
Marcos 1:2 dice: “He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, el cual preparará tu camino delante de ti”. (Green’s Literal Translation) Nótese la adición de “delante de tu faz” y el uso de “tu/ti” en lugar de “mi/mí”.
Dos puntos a considerar en la respuesta.
1. Marcos cambió los pronombres, lo cual aquí no altera el sentido.
2. Puesto que “delante de mí” es la última frase, añadir “delante de tu faz” para dar énfasis repetitivo tampoco cambia el sentido.
P: ¿Dice Mc. 1:2 “en los profetas” o “en Isaías el profeta”?
R: Aquí hay una variante en los manuscritos.
“En los profetas” está en los siguientes manuscritos: el Alejandrino, el siríaco, el copto bohaírico, el armenio, el etíope, Ireneo y otros manuscritos. Lo más importante es que el Leccionario Bizantino dice lo mismo.
“En el Isaías el profeta” o “En Isaías el profeta” está en la mayoría de los demás manuscritos, entre ellos el Sinaítico, el Vaticano, el copto sahídico, el gótico, el Bezae Cantabrigiensis, etc., que mencionan a Isaías. En el Greek New Testament (Aland et al., 3.ª edición) se asigna a esta variante una calificación de “A”, lo que significa que “el texto es prácticamente seguro” en cuanto a que se mencionaba a Isaías.
Este es un lugar interesante donde el Textus Receptus se aparta de la familia bizantina de textos y, sin embargo, la KJV y la NKJV siguen al Textus Receptus.
P: En Mc. 1:2, ¿dijo Isaías todo esto?
R: No; se trata de una enumeración de tres profecías (Éxodo 23:20 (LXX), Malaquías 3:1 (masorético) e Isaías 40:3 (LXX)). The Bible Knowledge Commentary : New Testament p. 102 dice que esto refleja una práctica común de citar varios pasajes con un tema unificador. Cada profecía combina la expectativa esperanzada de un precursor con una advertencia en caso de desobediencia. A esto se le llama una “cadena de testimonia”.
P: En Mc. 1:2, ¿cuáles son las diferencias entre estos versículos del Antiguo Testamento en el texto masorético y en la traducción de la Septuaginta (LXX)?
R: Marcos 1:2 es una cadena de testimonia (llamada también conflación) de tres versículos.
Éxodo 23:20 en el texto masorético dice: “He aquí, yo estoy a punto de enviar un ángel delante de ti, para que te guarde en el camino y te lleve al lugar que he preparado”. La traducción de la Septuaginta (LXX) dice: “Y he aquí, yo envío mi ángel delante de tu faz, para que te introduzca en la tierra que he preparado para ti”.
Malaquías 3:1 en el texto masorético dice “despejará el camino”, mientras que la traducción de la Septuaginta (LXX) dice “inspeccionará el camino”.
Isaías 40:3 en el texto masorético dice: “el que clama … recta en el desierto una calzada”. La traducción de la Septuaginta (LXX) dice: “uno que clama … rectas las sendas”.
La traducción del hebreo está tomada de la Literal Translation de Jay P. Green. La versión de la Septuaginta procede de la traducción de Sir Lancelot C.L. Brenton, The Septuagint : Greek and English.
P: En Mc. 1:4, ¿qué es exactamente la remisión de pecados?
R: La remisión de pecados es lo mismo que el perdón de pecados. Antes del tiempo de Jesús, los israelitas practicaban lavamientos rituales repetidos para purificarse. Jerusalén tenía muchas “mikvot”, que eran piletas ceremoniales para lavarse. Los judíos también practicaban “bautismos” únicos para los gentiles convertidos, a fin de lavar su impureza gentil. El bautismo en agua es algo que hacemos como señal de nuestra salvación. Es también la aspiración de una buena conciencia para con Dios (1 Pedro 3:21).
Véase Hard Sayings of the Bible p. 404-406 para una respuesta más amplia.
P: En Mc. 1:4,9 y Lc. 3:3, puesto que el bautismo era para el perdón / la remisión de pecados, ¿por qué fue bautizado Jesús, si Jesús no tenía pecado según Hebreos 4:15; 2 Corintios 5:21, Juan 8:46 y 1 Pedro 1:19?
R: Al parecer, Juan el Bautista tenía la misma pregunta en mente cuando le preguntó a Jesús por qué estaba siendo bautizado, en Mateo 3:14. Jesús aludió a la respuesta en Mateo 3:15-16. Jesús no dijo que Él mismo fuera bautizado para perdón, sino que dijo que era para “cumplir toda justicia”. Hemos de seguir el ejemplo de Cristo, y Cristo fue bautizado.
P: En Mc. 1:5, puesto que toda la tierra de Judea salió a ver a Juan, ¿significa eso que fueron absolutamente todos?
R: No. No dice que fuera cada persona sin excepción, sino que quiere decir que mucha gente de todas partes de Judea salió a ver a Juan.
P: En Mc. 1:8, ¿cómo bautiza Jesús con el Espíritu Santo?
R: Cuatro puntos a considerar en la respuesta.
1. Cuando una persona se arrepiente y cree en Cristo, es regenerada en Cristo y bautizada con el Espíritu Santo.
2. Entonces el Espíritu Santo vive en ella.
3. Todos los cristianos tienen el Espíritu Santo. (Romanos 8:10,11,15)
4. Tener el Espíritu Santo ocurre antes del bautismo en agua, como lo muestra Hechos 10:44-48.
P: En Mc. 1:10, puesto que el Espíritu Santo descendió del cielo en forma de paloma, ¿muestra esto que el Espíritu Santo no es una persona, como podrían pensar los Testigos de Jehová?
R: No. El poder aparecer como paloma no restringe en nada la inteligencia, las emociones ni las demás características del Espíritu Santo. De igual manera, en el Antiguo Testamento, el que Dios apareciera como una zarza ardiendo no disminuyó en modo alguno a Dios.
P: En Mc. 1:12, ¿por qué el Espíritu Santo envió a Jesús al desierto para ser tentado?
R: La Escritura no lo dice. Quizá esto tenía que resolverse antes de que Jesús pudiera comenzar su ministerio. Si usted es cristiano, ¿hay tentaciones sobre las que necesita vencer de manera constante antes de que Dios pueda usarlo de una manera mayor?
P: En Mc. 1:14, ¿es el “evangelio del reino de Dios” lo mismo que el “evangelio de Cristo”?
R: Sí, salvo que en ese momento Jesús aún no predicaba acerca de su muerte, su resurrección y su segunda venida. Así que lo que Jesús predicaba aquí era una parte de su mensaje definitivo.
P: En Mc. 1:14-15, ¿por qué comenzó Marcos con el ministerio en Galilea, omitiendo el primer ministerio en Judea de Juan 1:1-4:54?
R: Jesús comenzó su ministerio en Galilea. Juan 1:43-2:12 ocurrió en Galilea. Juan 2:13-4:3 ocurrió en Judea, y Juan 4:4-42 en Samaria. Marcos no registró esas partes. Aunque Marcos no dice por qué, podría ser que Marcos no estuviera con Jesús durante el ministerio inicial y no registrara lo que Pedro dijo al respecto.
Como dato adicional, Galilea medía apenas 30 millas (48 km) de ancho por 60 millas (97 km) de largo. A modo de comparación, Galilea es un poco más grande que el estado de Rhode Island (37 millas [60 km] de ancho por 48 millas [77 km] de largo) y que Luxemburgo (35 millas [56 km] de ancho y 57 millas [92 km] de largo).
P: En Mc. 1:15, ¿cómo podía estar cerca el reino de Dios?
R: El reino de Dios estaba cerca, está aquí en nosotros y vendrá.
Estaba cerca: Jesús es el Rey de reyes, y donde Él está puede decirse
que el reino de Dios está cerca.
Está aquí en nosotros: El reino de Dios está hoy dentro de los
creyentes. Sin embargo, no ha aparecido en forma visible alguna sobre la
tierra. Quien cree en Cristo se ha hecho ciudadano del reino de Dios.
Vendrá: El reino de Dios no se realizará visiblemente en este mundo hasta que el Mesías venga otra vez y establezca su reino sobre la tierra.
P: En Mc. 1:16-18, ¿en qué se parece ganar discípulos a la pesca?
R: Ambas cosas son un arte. Ambas requieren paciencia, destreza, discernimiento, persistencia y quietud. La quietud consiste en ponerse uno mismo en segundo plano y a Cristo en primer plano.
P: En Mc. 1:16-45, ¿cuáles son las cinco afirmaciones de autoridad que Jesús hizo en Marcos 1?
R: Estas son cinco maneras en que Jesús afirmó aquí su autoridad.
Mc. 1:16-20 Jesús reclama autoridad para llamar a personas a ser sus discípulos.
Mc. 1:21-22 Jesús reclama autoridad en su enseñanza.
Mc. 1:23-28 Jesús reclama autoridad sobre los espíritus inmundos.
Mc. 1:29-34 Jesús reclama autoridad sobre la enfermedad, tanto sobre la fiebre como sobre las enfermedades en general.
Mc. 1:39-45 Jesús reclama autoridad específicamente sobre la lepra.
P: En el Evangelio de Marcos encontramos que Jesús mantiene en secreto su condición de Mesías (Mc. 1:24; 1:34; 5:43; 8:30; 9:9), pero en los demás evangelios lo vemos por lo general atraer abiertamente la atención de la gente hacia Él como Hijo de Dios, mediante sus palabras o sus obras. ¿Por qué?
R: Al principio de su ministerio a los judíos, Jesús se presentó como alguien que hacía las obras de Dios, y más adelante como el Mesías, el Hijo de Dios. Este carácter reservado inicial no está solo en Marcos; tampoco se ve nada acerca de ser el Mesías o el Hijo de Dios en Mateo 5:1-11:24. Después de que Juan el Bautista es muerto, se ve que Jesús revela más a partir de Mateo 11:27. En Lucas 6:5 Jesús afirmó que era Señor del sábado, pero no fue más allá hasta que el Padre hizo el milagro de la transfiguración en Lucas 9. Por supuesto, para cuando Jesús preguntó a Simón Pedro quién decían los hombres que era Él, Jesús ya se había vuelto más directo.
P: En Mc. 1:24, ¿por qué los demonios reconocieron públicamente a Jesús?
R: La Escritura no lo dice. Quizá querían revelar demasiado pronto el secreto de que Jesús era el Mesías, pero esa no es una razón muy probable. Es más probable que esperaran que, si reconocían a Jesús, Él dejara en paz a los demonios para que pudieran permanecer dentro de las personas. Tal vez ese fue el razonamiento de los demonios; o bien, los demonios no necesariamente actúan siempre de manera racional.
P: En Mc. 1:24-26, ¿había un demonio o muchos dentro del hombre?
R: Podría ser de cualquiera de las dos maneras. Cuatro puntos a considerar en la respuesta.
1. Cuando Marcos 1:24 usa “nosotros”, podría referirse a varios demonios, a un demonio y al hombre, o a varias personalidades dentro del hombre o dentro de un solo demonio.
2. En Marcos 1:25-26, Jesús se dirigió al demonio como a uno solo.
3. El demonio podría haber sido solo uno, pero haberse presentado falsamente como muchos.
4. Nada dice que un demonio tenga que ser un individuo como un animal. Nada en la Escritura prohíbe que algunos demonios sean como plantas, o como células que se dividen, aunque la Escritura calla acerca de esta especulación.
P: En Mc. 1:34, 3:11-12, Lc. 4:34-35 y Lc. 4:41, ¿por qué no permitió Jesús que los demonios hablaran?
R: Todas estas ocasiones fueron al principio del ministerio de Jesús. Marcos 1:34 dice que fue porque los demonios sabían quién era Jesús. A un hombre sanado al principio del ministerio de Jesús se le mandó que no se lo dijera a nadie (Marcos 1:44-45). Cuando Pedro confesó que Jesús era el Cristo, Jesús mandó en ese momento a los discípulos que no se lo dijeran a nadie (Mateo 16:20; Marcos 8:30). Así pues, es probable que la razón fuera que Jesús aún no quería que se anunciara que Él era el Mesías. Quería que la gente viera su vida, su enseñanza y sus milagros, y tuviera tiempo de decidir por sí misma.
Véase Hard Sayings of the Bible p. 406-408 para más detalles sobre por qué Jesús quería que esto fuera un secreto en aquel momento.
P: En Mc. 1:37, puesto que “todos” buscaban a Jesús, ¿acaso cada persona sin excepción buscaba a Jesús?
R: Casi toda persona de la región inmediata buscaba a Jesús por alguna razón. Lamentablemente, eso no significa que todos buscaran la salvación de parte de Jesús. Muchos quizá simplemente buscaban a Jesús por la emoción de ver un milagro.
P: En Mc. 1:38, ¿por qué Jesús no permanecía mucho tiempo en un mismo lugar?
R: Al parecer, Jesús no contaba con la repetición para atraer a la gente hacia Él. Una vez que las personas tenían suficiente información para tomar una decisión acerca de Él, Jesús seguía hacia otros que aún no lo habían visto.
P: En Mc. 1:40-41, ¿qué clase de duda tenía el leproso?
R: El leproso no dudaba de que Jesús tuviera el poder de Dios para sanarlo, pero dudaba de si Jesús querría sanarlo. Algunos escépticos hoy dudan del poder de Dios. Pero otros dudan del amor de Dios o de que quiera cuidar de nosotros.
Jesús mostró que se interesaba personalmente por aquel hombre. Conforme a la ley, quien tocaba a un leproso quedaba inmundo. Jesús no se limitó a declarar la sanidad del leproso: Jesús lo tocó.
P: En Mc. 1:40-44, ¿era bueno el leproso o no?
R: El leproso cambió. No era ni totalmente bueno ni totalmente malo antes ni después del milagro, pero cambió después del milagro. Antes del milagro, el leproso vino humildemente a pedirle a Jesús con fe, creyendo en el poder de Cristo. Sin embargo, el leproso parecía tener dudas sobre si Jesús quería sanarlo o no. O bien, el leproso le daba a Jesús una salida amable, por si Jesús no quería sanarlo en ese momento. Después de este gran milagro, el leproso sintió deseos de contárselo a todos. Normalmente uno pensaría que eso es algo bueno. Pero Jesús le pidió al leproso que obedeciera en una sola cosa sencilla: no contarle a todo el mundo acerca de este milagro, al menos no todavía. El leproso ni siquiera pudo obedecer en esa única cosa sencilla.
P: En Mc. 1:44-45, ¿por qué desobedeció aquel hombre a Jesús y le contó a todo el mundo su sanidad?
R: La Escritura no lo dice, pero hoy podemos ver personas que quieren las bendiciones y las cosas buenas del cristianismo, pero que no tienen ningún concepto de obediencia ni de responsabilidad. Fuera del cristianismo esto podría estar aún más extendido. Algunos ven el atractivo de la Nueva Era y de otros movimientos espirituales en la promesa de una espiritualidad sin obligación alguna.
Este no fue un caso de psicología inversa; Jesús no quería que aquel hombre se lo contara a otros de manera prematura.
P: En Mc. 2:4, ¿cómo pudieron descubrir el techo y bajar al hombre?
R: Las casas comunes de aquel entonces solían estar hechas de paja con barro seco y algo de madera. Solo tenían que quitar la paja y excavar el barro seco.
Esto pudo haber sido bochornoso tanto para el paralítico como para sus amigos, pero probablemente no estaban pensando en eso, sino solo en que querían que su amigo fuera sanado. ¿Estaría usted dispuesto a atravesar un techo por un amigo?
P: En Mc. 2:7, ¿por qué concluyeron los escribas que Jesús blasfemaba al decir que los pecados de aquel hombre quedaban perdonados?
R: Los judíos eran conscientes de que, para que hubiera perdón y restauración, quien comete el mal tiene que pedir perdón a aquel a quien agravió, y el agraviado tiene que concederlo. Cuando Jesús concedió el perdón, estaba ocupando el lugar de Dios. El mero hecho de “pecar” no sería una ofensa contra Jesús mismo, a menos que Jesús fuera Dios.
En Marcos 2:8-9, si bien es igual de fácil decir una cosa que la otra, es igualmente imposible para un simple ser humano hacer lo uno o lo otro.
P: En Mc. 2:10, ¿habría sido blasfemia que Jesús dijera que sus pecados quedaban perdonados, si Jesús no fuera Dios?
R: En este contexto, sí. Sin embargo, Jesús proclamó después el perdón de Dios para quienes se arrepienten y se vuelven a Cristo, y nosotros podemos proclamar en nombre de Dios lo que Él ha proclamado. Así pues, es aceptable que tanto los protestantes como los sacerdotes proclamen que los pecados de una persona están perdonados, puesto que no están diciendo que ellos mismos tengan ese poder, sino que proclaman lo que Dios ha dicho. Ciertamente sería un dicho difícil en la mente de algunos de los oyentes de Jesús. Sin embargo, a veces Dios nos da dichos difíciles, para que los asimilemos y lleguemos a una comprensión nueva y mayor de quién es Él.
P: En Mc. 2:15, ¿tenía Jesús casa propia?
R: Tres puntos a considerar en la respuesta.
1. La madre de Jesús vivía en algún lugar, y la “base” de Jesús estaba en Capernaum, así que quizá Jesús tenía allí una casa.
2. La palabra “su” aquí se refiere más probablemente a Leví, no a Jesús, de modo que se está hablando de la casa de Leví, no de la de Jesús.
3. Por supuesto, en un sentido distinto, Jesús, como Dios, es dueño de todas las casas del mundo. Sin embargo, ese no es el significado de “su” casa aquí.
P: En Mc. 2:17, ¿por qué dijo Jesús que no llamaba a los justos?
R: Jesús no estaba excluyendo a una sola persona, como lo muestra Romanos 3:3-10,23-24, puesto que ninguno era justo. Lo que Jesús quiso decir aquí es que no estaba salvando a quienes pensaban que eran tan justos que no necesitaban salvador.
P: En Mc. 2:18-20, ¿por qué no ayunaban los discípulos de Jesús?
R: Muchos judíos ayunaban por costumbre y tradición, no por devoción a Dios, y los discípulos no tenían necesidad de ayunar por esa razón. Los cristianos siguen ayunando hoy, para enfocar sus oraciones y como otra manera de expresar su dolor o la seriedad de su petición a Dios.
En un tono más ligero, usted puede mirar a cualquier cristiano que necesite bajar unos cuantos kilos de peso y ver a una persona con un potencial maravilloso para expresar sus oraciones mediante el ayuno.
Hablando en serio, los cristianos también ayunan para ayudarse a acercarse más a Dios. Jesús no estaba en contra del ayuno, pero como los discípulos ya estaban con Jesús, no necesitaban ayunar con ese propósito en aquel momento.
P: En Mc. 2:21-22 y Mt. 9:16-17, ¿cuál es el significado de las dos parábolas de los paños y los odres?
R: Los fariseos decían que en ese momento debían seguir la tradición de ayunar, mientras que Jesús decía que el evangelio era algo fundamentalmente nuevo.
Externamente, a veces las cosas nuevas no se pueden remendar sobre las viejas, porque lo viejo no lo resiste.
Internamente, a veces los contenidos nuevos no pueden ser contenidos por las formas viejas sin que estas se rompan.
En concreto, en lo que respecta al Evangelio, no se lo puede simplemente remendar sobre lo que usted ya sabe del Antiguo Testamento; no es un mero replanteamiento de lo que hay en el Antiguo Testamento, sino un “misterio” que solo se insinuó hasta que vino Cristo.
Por cierto, hay cierta incertidumbre sobre si lo “viejo” de estas dos parábolas era el Antiguo Testamento, o el Antiguo Testamento más las tradiciones de los fariseos añadidas a él. Sea cual sea la tradición judía o religiosa de otro tipo que una persona pueda tener, las Buenas Nuevas no son algo que se pueda añadir sin más a ninguna tradición preexistente. Por último, mantenga su corazón dócil hacia Dios; quizá Él quiera mostrarle cosas nuevas que usted no espera.
P: En Mc. 2:22, ¿cómo llegan las organizaciones a ser como odres viejos y a perder su capacidad de dar de sí ante cosas nuevas?
R: Cuando confunden las metas con los objetivos. Aunque en un principio los objetivos hayan sido buenos para alcanzar la meta, los objetivos pueden quedar obsoletos, o pueden surgir objetivos más importantes. Entonces siguen persiguiendo los objetivos originales por causa de la tradición, o por seguir el proceso. Sin embargo, aun con objetivos frescos y buenos, unos buenos objetivos dentro de un buen proceso no pueden abarcar todos los casos. Cuando las organizaciones y las personas pierden la flexibilidad para adaptarse, y pierden la capacidad de ceder en las cosas que no importan, entonces pueden perder su utilidad.
P: En Mc. 2:23-24, ¿qué se consideraba malo en arrancar espigas?
R: El Antiguo Testamento no dice que hubiera nada malo en esto. Sin embargo, los fariseos consideraban que recoger grano, por poco que fuera, era segar. Puesto que segar grano era trabajo, lo prohibían en sábado.
P: En Mc. 2:26, ¿fue esto en los días de Abiatar o en los de su padre Ahimelec?
R: La escéptica Asimov’s Guide to the Bible p. 909 afirma que esto es un “error de hecho”, pero aquí se equivoca. Tanto Abiatar como Ahimelec vivían entonces, aunque Ahimelec, el padre de Abiatar, fue muerto poco después. Según la Encyclopedia of Bible Difficulties p. 362, el griego de este pasaje, epi Abiathar archiereos, significa sencillamente “en tiempo de Abiatar el sumo sacerdote”. Abiatar no solo vivía entonces, sino que además estuvo presente cuando esto ocurrió. Esta expresión es como decir “en tiempo de David, el gobernante de Israel”, aunque David llegó a ser gobernante de Israel más tarde.
En resumen, fue durante el tiempo de Abiatar, quien más tarde fue sumo sacerdote. Como concluye When Critics Ask p. 370: “fue durante el tiempo de Abiatar, pero no durante su ejercicio del cargo”.
P: En Mc. 2:27, puesto que el sábado fue hecho por causa del hombre (anthropos en griego), ¿significa eso que toda la humanidad debe guardar el sábado?
R: No, por tres razones.
1) Aun si a toda la humanidad se le hubiera mandado guardarlo, después de la resurrección de Jesús el Nuevo Testamento dice, en Colosenses 2:16-17, que ya no hay necesidad de observar los sábados (ni tampoco las lunas nuevas y las leyes alimentarias). El Antiguo Pacto es ahora obsoleto según Hebreos 8:13.
2) Aun en tiempos del Antiguo Testamento, Dios no comunicó a nadie sino a los judíos que debían guardar el sábado. Los sábados, las fiestas y las lunas nuevas eran una ordenanza perpetua para Israel, según 2 Crónicas 2:3.
3) En Marcos 2:27 la palabra anthropos es sencillamente una palabra genérica para varón (u hombre). Pero no se puede sacar demasiada conclusión de que anthropos sean todos varones, porque las mujeres también debían guardar el sábado. Sin embargo, el sábado nunca fue mandado a nadie sino a los judíos, pues era una señal solo entre Dios e Israel, según Éxodo 31:12-13. En el cielo y ahora, el reposo sabático de Hebreos 3-4 (que es todos los días, ahora y en el futuro) para todos los creyentes mencionados en Hebreos se ofrece a todos.
En general, nosotros y los adventistas del séptimo día podemos estar de acuerdo (o al menos deberíamos estarlo) en que:
a) Si hubiéramos sido judíos en tiempos del Antiguo Testamento, deberíamos haber guardado el sábado.
b) Pero aun si fuéramos judíos en tiempos del Nuevo Testamento, después de que Cristo resucitó de los muertos, deberíamos obedecer a Pablo (así como a los demás escritores del Nuevo Testamento y a Jesús).
c) Cuando el Nuevo Testamento altera, deroga o añade algo respecto del Antiguo Testamento, el Nuevo Testamento tiene la prioridad principal.
d) Deberíamos preocuparnos más por lo que Dios enseñó y mandó en la Biblia que por las cosas de las que Dios no habló.
P: En Mc. 3:6, ¿qué tiene de hipócrita la conducta de los fariseos y los herodianos (también llamados saduceos) en este pasaje?
R: Uno puede ser “conforme a la ley” y aun así ser malvado (algunos abogados penalistas saben de eso). Los judíos tenían leyes contra matar animales en sábado, pero como no había ley escrita contra conspirar en sábado para matar a su Mesías, al parecer les pareció que eso estaba bien. Esto sucede al principio del ministerio de Jesús, y aunque no aceptaran a Jesús como su Mesías, estaban conspirando para matar a un hombre que, desde la perspectiva de ellos, no había quebrantado ninguna ley que mereciera la muerte.
Los fariseos tenían el corazón obstinado, en el sentido de que escogieron ser indóciles. Muchas veces hoy hay personas indóciles. A veces no es por elección propia, pero a veces sí lo es.
Puesto que el rey Herodes había ejecutado a Juan el Bautista, tal vez esperaban poder persuadir a Herodes de que hiciera lo mismo con Jesús.
P: En Mc. 3:11-12, ¿por qué no aceptaba Jesús un testimonio verdadero acerca de Él cuando provenía de demonios? ¿Hay hoy algún testimonio que Dios no acepta?
R: Hay un par de puntos en la respuesta.
Los demonios se apropian del mensaje: Cuando la gente oía a los demonios alabar a Jesús, parecería que estaban de su lado. Después de que Jesús se marchaba, la gente quizá seguiría dispuesta a escuchar a esos demonios, porque, después de todo, alababan a Jesús. Pablo expulsó un demonio de una muchacha en Hechos 16:16-19 por una razón semejante. Hoy los líderes de las sectas a menudo honran a Jesús de palabra, pero luego enseñan cosas que muestran que no creen lo que Jesús enseñó y mandó.
Dios conoce el corazón: Jesús nunca recibió el testimonio de los demonios. En cuanto a las personas, 1 Samuel 16:7 dice que los hombres miran lo que está delante de sus ojos, pero Dios mira el corazón. A Dios le preocupan menos los sonidos que pronunciamos que el corazón con que los pronunciamos. Hoy algunos pueden alabar a Dios por apariencia, pero no con sinceridad.
P: En Mc. 3:14,19, puesto que Jesús designó a doce discípulos, ¿cómo es que uno de ellos, Judas Iscariote, después traicionó a Jesús?
R: Hechos 2:23 dice que Jesús fue entregado a la muerte por determinado consejo y providencia de Dios. Fue decisión de Judas traicionar a Jesús, pero Judas fue puesto en una posición en la que podía ejercer su decisión.
Muchas personas pudieron haberse sentido traicionadas por Jesús en Juan 13:21. Podían interpretar sus milagros y sus afirmaciones en el sentido de que tenía poder para expulsar a los romanos y, sin embargo, escogió no intentarlo. Si usted piensa que Dios está ahí para servir a los propósitos de usted, tarde o temprano probablemente también se sentirá traicionado por Dios; es decir, hasta que se dé cuenta de que estamos aquí para servir a los propósitos de Él, y no al revés.
P: En Mc. 3:14-19, ¿por qué quiso Jesús tener doce discípulos?
R: No lo sabemos con certeza, pero podemos ver al menos tres razones.
Para que pudieran aprender estando cerca de Él.
Para que Jesús pudiera enviarlos a predicar
Para que tuvieran poder para sanar a los enfermos y echar fuera demonios.
P: En Mc. 3:14-19, ¿por qué cree usted que Jesús no escogió a ningún experto en las Escrituras ni a personas que ya predicaran?
R: De los doce discípulos, cuatro eran pescadores, uno era recaudador de impuestos y uno era zelote. De los otros seis no sabemos nada. Pero en lo que al mundo concernía, todos parecían hombres corrientes. No es importante quién es usted cuando viene a Cristo; lo importante es más bien en quién lo convierte Cristo.
P: En Mc. 3:17, ¿cómo es que la palabra “boanerges” significa hijos del trueno?
R: Se les dio este apodo por su temperamento fogoso. La palabra boanerges es una transliteración griega del arameo benai regesh, que significa hijos de ira. Sin embargo, de regesh a nerges hay bastante distancia.
P: En Mc. 3:27, ¿qué o quiénes son aquí las “alhajas” de Satanás?
R: Hay personas atrapadas en esclavitud a Satanás. A nadie le gusta que otros se metan con lo que considera suyo, y a Satanás tampoco le gusta. Pero nosotros hemos de tomar lo que Satanás cree suyo y llevarlo a Dios.
P: En Mc. 3:31-35, ¿por qué mencionó Jesús aquí a su madre, sus hermanos y sus hermanas?
R: Sin duda Jesús amaba y valoraba a su familia, pero su familia no tenía prioridad por encima de seguir a Dios y del ministerio de Jesús. Su familia viajó unas 30 millas (48 km) desde Nazaret hasta Capernaum para llevarse a Jesús de regreso, pero Jesús no iba a irse con ellos. Nosotros también deberíamos tener la actitud correcta. Debemos obedecer a nuestros padres en el Señor, pero hay ocasiones en que hemos de desobedecer un mandato directo de nuestros padres, o ir en contra de sus deseos implícitos, si lo que ellos quieren no es la voluntad de Dios.
P: En Mc. 3:31-35, ¿pecaba Jesús al no honrar aquí a su madre?
R: No, porque no le estaban pidiendo a Jesús que se detuviera en medio de su predicación para ir a verlos en ese momento, y Jesús sabía que Dios el Padre quería que predicara entonces. La familia de Jesús pensaba que Jesús estaba fuera de sí, en Marcos 3:20-21. Hablando hipotéticamente, si su madre le hubiera pedido a Jesús que dejara de predicar de manera permanente, Jesús habría tenido que desobedecer ese mandato (hipotético) para obedecer el mandato de Dios.
P: En Mc. 3:31-35, ¿por qué no estaba aquí José?
R: La Escritura no lo dice. Sin embargo, la tradición de la iglesia dice que José era mucho mayor que María y que quizá ya había muerto para entonces.
P: En Mc. 4:10-20, ¿por qué explicó Jesús el significado de estas parábolas solo a los doce discípulos?
R: La Escritura no dice por qué las multitudes no oyeron cada explicación, pero Jesús quería especialmente que sus discípulos no entendieran mal. Por supuesto, cualquiera de la multitud que quisiera podía hacerse discípulo de Jesús y ser enseñado también por Jesús y los Doce.
Esto se parece bastante a como son las cosas hoy también. Todos pueden oír algo acerca del Evangelio, pero si de veras quieren entenderlo plenamente, necesitan estudiar la Palabra de Dios y aprender junto con otros cristianos.
Pero aun para los creyentes puede ser trabajo escudriñar las Escrituras para hallar el sentido que Dios les da. Al parecer, Dios a veces quiere que trabajemos para aprender su verdad; quizá así la recordemos mejor. Proverbios 25:2 dice: “Gloria de Dios es encubrir la palabra; mas honra del rey es escudriñar la palabra”.
Véase Hard Sayings of the Bible p. 417-419 para una respuesta distinta pero complementaria.
P: En Mc. 4:11-12, ¿por qué habría de oscurecer Jesús deliberadamente el evangelio hablando en parábolas, para que la gente no entendiera, ni se convirtiera, ni fuera perdonada? ¿No vino Él para que todos los hombres pudieran ser salvos? (Ahmad Deedat planteó esto.)
R: Jesús se refería a Isaías 6:9,10. ¡Jesús habló en parábolas para ser misericordioso! Estos son cuatro puntos de la respuesta.
1) Dios quiere que todos sean salvos (2 Pedro 3:9; Ezequiel 17:23).
2) Pero algunos han escogido rechazar la palabra de Dios, y eso tiene consecuencias en esta vida. Esta clase de personas se endurecen en su oír, endureciendo su corazón (Éxodo 8:15,32; 9:17,34; Romanos 1:18-20; Hebreos 3:12-15; Zacarías 7:12).
3) Para las personas que rechazan a Dios, es mejor que no conozcan la verdad que conocerla y volverle la espalda, según 2 Pedro 2:20-22.
4) Una parábola es apropiada porque quienes quieren seguir a Dios pueden ser guiados a conocer su significado, y la parábola no será entendida por quienes no quieren seguir a Dios.
Si alguien ya ha rechazado la verdad que conoce de Dios, Dios no está obligado a darle más verdad.
R: Estos son algunos ejemplos.
1. A algunos nunca les importa el Evangelio, para empezar. Satanás obraba para que el Evangelio no pudiera penetrar de entrada en la tierra dura. Algunas personas se oponen mucho al cristianismo. Otras no, pero, según he oído, “vendré al estudio bíblico si no tengo nada mejor que hacer”.
2. Algunos quieren aceptar el Evangelio al principio, pero caen ante la tribulación o la persecución.
3. Algunas personas crecen en el Evangelio, pero son ahogadas por los afanes de esta vida o por las tentaciones de su sociedad. El materialismo, el ver inmoralidad y violencia, y el alcoholismo son algunos de los mayores “espinos” que hay que vigilar en la sociedad occidental. Si el diablo no puede detenerlo a usted con dificultades, lo ahogará con distracciones.
4. Algunos responden y además perseveran. De estos, unos y otros dan frutos diversos. En aquellos tiempos un rendimiento de 10 a 1 se consideraba muy bueno, según The Bible Knowledge Commentary : New Testament p. 118.
P: En Mc. 4:14-20, en la parábola, ¿no fue el sembrador demasiado descuidado con la semilla?
R: Descuidado no; generoso con la semilla, sí. No hay una “quinta clase” de terreno que hubiera sido fructífera si tan solo el sembrador no se hubiera olvidado de sembrar allí. La verdad es que ningún terreno podría poner como excusa: “yo habría sido un terreno fructífero, pero puedo culpar al sembrador por no poner semilla sobre mí”. Se podría acusar al sembrador de ser “demasiado generoso con la semilla”, pues dio una oportunidad a cada terreno aunque fuera una causa perdida. Sin embargo, nadie puede acusar con razón al sembrador de ser demasiado tacaño con la semilla.
P: En Mc. 4:21-25, Mt. 5:14-16 y Lc. 8:16-17, ¿cómo se supone que hemos de “alumbrar” hoy?
R: Una vez que venimos a Cristo, permanecemos aún en la tierra como testigos del amor de Dios que resplandece a través de nosotros, para que la gente pueda ver a Cristo por medio de nuestras palabras, nuestras acciones y nuestras vidas. Somos una carta de Cristo para el mundo, en 2 Corintios 3:3. De hecho, quizá seamos la única carta que algunas personas lleguen a leer. En 2 Corintios 3:7-18 se compara la gloria que hoy resplandece en nosotros como más gloriosa que la gloria que resplandecía en el rostro de Moisés, de modo que él tenía que ponerse un velo. Así que esa luz necesita resplandecer desde nosotros, como dice 2 Corintios 4:6. Hemos de resplandecer como estrellas en el cielo negro del mundo, como dice Filipenses 2:15-16.
P: En Mc. 4:21-25, ¿cuáles son algunas cosas, como el almud, que roban, esconden o apagan la luz?
R: Hay dos clases de “almudes”.
La mayoría de las veces el “almud” que esconde la luz es lo que los propios creyentes deciden poner sobre su luz. No quieren decirle a la gente que son cristianos, o no quieren hablar de su vida y de lo que Jesús ha hecho en ella. Un paso pequeño y sencillo para superar eso es compartirlo con otro cristiano, de modo que otras personas puedan alcanzar a oírlo.
Sin embargo, a veces hay un almud que la sociedad pone sobre nosotros, y simplemente lo aceptamos de manera pasiva. Cuando se alaba el mal, y se menosprecian las cosas buenas y las personas buenas, ¿debemos simplemente callar? O bien, en los momentos apropiados y de maneras apropiadas, ¿debemos hablar, defender a los oprimidos, ayudar a quienes necesitan apoyo?
P: En Mc. 4:22, ¿qué clase de cosas serán manifestadas después?
R: Toda obra, buena y mala, será manifestada en el día del juicio. De toda palabra ociosa que hablemos tendremos que dar cuenta, según Mateo 12:36-37. Dios juzga el carácter, y alguien dijo una vez que el carácter es quien uno es cuando cree que nadie lo está mirando.
P: En Mc. 4:24, Lc. 6:38 y otros versículos, ¿qué significa que con la medida con que midan o den serán medidos?
R: Todos estos versículos dicen, en efecto, “úsalo o piérdelo”, pero hay tres aplicaciones.
Marcos 4:24 subraya que cuanto más use usted de la sabiduría y los dones de Dios, más se le dará. Si no usa lo poco que tiene, aun eso se le quitará.
Lucas 6:38 es semejante, pero subraya lo que usted da a otros, ya sean cosas buenas, o perdón y misericordia, como menciona Lucas 6:37.
Mateo 18:35; 6:12 enseñan que Dios nos perdonará según perdonemos a otros. La medida de misericordia y perdón que damos a otros muestra lo que hemos de recibir.
En resumen: algunos aspectos del juicio de Dios al final, y de la bendición durante esta vida, son absolutos y constantes para todos. Algunos aspectos dependen del conocimiento que una persona tiene (Romanos 4:15; 5:13; 2 Pedro 2:21-22, etc.). Algunos aspectos de lo que una persona recibe dependen de lo que da a otros.
P: En Mc. 4:26, ¿cuál es el punto de esta parábola?
R: Esta es la única parábola que se encuentra solamente en el libro de Marcos. Ni el que siembra la semilla ni el terreno que la recibe perciben lo que está sucediendo mientras la semilla crece. Solo ven el resultado y el beneficio.
Hubo una vez un niñito que plantó una semilla de chícharo en un vaso con tierra. La regaba y le daba sol, pero la planta de chícharo nunca brotó. Él no entendía por qué. Todos los días sacaba la semilla para ver cómo iba. A veces nos enfocamos tanto en los resultados que podemos ver de inmediato, que podemos perdernos las cosas más importantes.
P: En Mc. 4:31, ¿por qué dice que el grano de mostaza es la más pequeña de todas las semillas, si existen semillas más pequeñas?
R: Las semillas de mostaza son extremadamente pequeñas; unas 725-760 de ellas pesan un gramo. Sin embargo, no son la semilla vegetal más pequeña que existe en el mundo. Eran la semilla más pequeña que la gente sembraba en el campo, y eran la semilla más pequeña que la gente de aquel tiempo conocía.
P: En Mc. 4:32, ¿por qué es la planta de mostaza la mayor de todas las legumbres, si hay legumbres más grandes?
R: Jesús no estaba tratando de dar aquí una lección de botánica. Jesús hablaba para provecho de sus oyentes, y habló en términos que ellos apreciarían. La planta de mostaza era la mayor de todas las plantas que ellos reconocían como legumbres.
P: En Mc. 4:33, ¿son buenas o malas aquí las aves?
R: Aunque las aves eran malas en Marcos 4:4, aquí son neutrales. Representan a las personas que se benefician de las ramas del árbol sin hacer trabajo alguno para poner allí el árbol.
P: En Mc. 4:34, ¿por qué enseñaba Jesús todo en parábolas?
R: Al usar esta forma particular de enseñanza, Jesús podía enseñar a quienes querían aprender, y mantenerlo oculto de quienes no querían seguirlo.
P: En Mc. 4:38, ¿cómo podía Jesús estar dormido en la barca durante una tempestad?
R: Jesús podía estar cansado después de toda su predicación. Además, quizá el Padre quiso especialmente que Jesús estuviera en un sueño profundo en ese momento, a fin de demostrar a los discípulos su necesidad de pedir.
P: En Mc. 4:39, ¿cómo pudo cesar el viento tan de repente?
R: El viento es resultado de las diferencias de presión entre dos zonas. Aunque el viento puede cesar de repente de manera natural, este pasaje indica que el hecho de que cesara fue un milagro. El término traducido al español como “enmudece” (pephimoso en griego) se traduce con más precisión como “sé amordazado”, igual que en Marcos 1:25. Es un término técnico para despojar a un demonio de su poder, según The Bible Knowledge Commentary : New Testament p. 122 y The Expositor’s Bible Commentary vol. 8 p. 656.
P: En Mc. 4:39 las borrascas eran bastante peligrosas, y los pescadores sabían que estaban en verdadero peligro, de no ser por la persona con quien iban sentados. En las tormentas que encontramos en la vida, ¿cómo podemos estar seguros de que vamos “en la barca” con Jesús?
R: Hay dos aspectos.
Únase a su grupo: En primer lugar, asegurémonos de que de veras estamos siguiendo a Jesús adonde Él nos lleva, y no de que solo le pedimos a Jesús que nos ayude a ir adonde nosotros mismos queremos ir. Cuando Dios cierra una puerta, usted puede esforzarse mucho por volver a abrirla, y a veces lo logra. Pero el resultado final no será el éxito, sino el fracaso.
Déjelo entrar en nuestra barca: En segundo lugar, no se limite a invitar a Jesús a su vida, sino invite a Jesús a cada aspecto de su vida. ¿Hay cosas en su vida que usted no ha entregado a Dios, sino que más bien le ha dicho: “está bien, yo mismo me encargo de esta parte”? Hay cosas en la vida en las que Dios quiere que usted mismo estudie las distintas alternativas y aprenda a tomar buenas decisiones. Pero así como sus hijos a veces toman malas decisiones (ojalá pequeñas) y aprenden de sus errores, su Padre celestial puede dejar que usted tome malas decisiones y aprenda de ellas. Pero dele a Dios la oportunidad de hablarle, y permítale de buen grado que anule las decisiones de usted.
P: En Mc. 5:1, ¿dónde está la provincia de los gadarenos?
R: Esta es la zona junto a la ciudad de Gerasa, que quedaba a unas 35 millas (56 km) al sureste del mar de Galilea, en el actual país de Jordania. A una milla (1.6 km) al sur de la aldea moderna de Khersa hay una colina empinada a 40 yardas (37 m) de la orilla. A dos millas (3.2 km) de distancia hay tumbas en cavernas que, al parecer, también se usaban como viviendas.
P: En Mc. 4:39, Jesús trató de maneras muy distintas a los discípulos que lo cuestionaron aquí y a los demonios y las personas que se le oponían. ¿Cómo debemos tratar nosotros a las personas que nos cuestionan o se nos oponen de distintas maneras?
R: Estos son seis pasos a considerar.
Paso 1: Antes de tratar con cualquier otra persona, primero tenemos que tratar con nosotros mismos y con cualquier orgullo que podamos tener. Algunas personas piensan que toda crítica a sus acciones o decisiones es un ataque personal contra ellas. No entienden el concepto de la “oposición leal” en tiempo de guerra. Algunas personas piensan que siempre tienen que tomar la decisión correcta y, si no lo hicieron, temen que alguien pueda descubrir que cometieron un error. Asegúrese de que a usted no le incomoda que la gente vea que comete errores, antes siquiera de intentar tratar con otros. Por último, escuche con atención. A veces la persona que le habla está equivocada, y usted NO debe seguir su consejo, pero en medio de su sugerencia equivocada puede haber un grano de verdad que usted sí debería considerar. Sea capaz de buscarlo.
Paso 2: Dese cuenta de que no todas las personas con quienes habla han dado ellas mismas el paso 1. Trate de discernir si verán toda crítica como un ataque personal contra ellas. Cuando hable, valídelas, subraye la acción o la decisión que estuvo mal, y qué hacer al respecto ahora.
Paso 3: Cuando la gente le dé un consejo que usted sabe que no debe seguirse, explique con cortesía por qué no va a seguirlo, al menos en la medida en que lo dejen hablar. No permita que lo que usted sabe que es bueno sea tenido por malo, como dice Romanos 14:16.
Paso 4: Cuando la gente le dé un consejo que sí debe seguir, entonces esté presto a estar de acuerdo, agradézcales por instruirlo o ayudarlo, y luego sígalo. No hay necesidad de discutir sobre lo que usted sabe que es correcto, solo por salvar las apariencias. Si quien hace la buena sugerencia es un niño, o está en una posición inferior a la suya, no importa. Si es un buen consejo, sígalo de todos modos.
Paso 5: Cuando usted no considere que el consejo sea particularmente bueno ni particularmente malo, esté dispuesto a ceder. Si a ellos les importa mucho, considere cuánto daño o perjuicio causaría que usted simplemente aceptara en un asunto que para usted no es importante. Esto es especialmente útil en el matrimonio.
Paso 6: Cuando la persona está en una posición por encima de usted, como un jefe, un funcionario del gobierno o su esposo, y su mandato o consejo no es bueno, entonces la cosa puede ser difícil. Primero trate de explicarle los méritos de la otra alternativa. Pero si aun así no le hacen caso, puede ser porque usted está equivocado, o porque usted tendría razón salvo que desconoce algo que ellos saben. Por otra parte, quizá estén tomando aquí una decisión insensata. Después de haberles advertido, como (por lo general) es su deber, a veces hay que aceptar.
P: En Mc. 5:3-4, ¿cómo podía este endemoniado ser tan fuerte que rompía las cadenas y los grillos?
R: Se sabe que aun personas que no están endemoniadas han realizado grandes proezas de fuerza en situaciones de tensión, de vida o muerte. Oí de una alarma por una explosión inminente en una planta química (que por fortuna no ocurrió), y un operador de la planta saltó por encima de una cerca de malla de ocho pies (2.4 m) de alto. Cuando volvió a la planta, miró aquella cerca con asombro, pues casi no creía lo que había hecho.
También he oído de una mujer que, cuando un auto estacionado estaba a punto de aplastar a su hijo, levantó una esquina del auto.
P: En Mc. 5:6, ¿por qué corría un endemoniado hacia Jesús para adorarlo?
R: Aunque la Escritura no lo dice, esta es una especulación. Si el demonio pensaba que Jesús venía por él y que no podía escapar, quizá quiso correr primero a Jesús para rogarle que lo perdonara. El demonio sabía que Jesús venía y, desesperado, rindió homenaje a Jesús pidiéndole que no lo atormentara, aunque el demonio estaba atormentando al hombre.
Como nota adicional, mientras que la historia anterior demostró el poder de Jesús sobre la naturaleza que estaba siendo usada por los demonios, esta ilustra el poder de Jesús sobre los demonios de manera directa.
P: En Mc. 5:9 y Lc. 8:30, ¿por qué el nombre del demonio era “Legión”?
R: Una legión romana era de unos 5,000 a 6,000 soldados. En otras palabras, este hombre no tenía un problema con un demonio; tenía 5,000 o 6,000 problemas con demonios. A Dios no le importa cuántos problemas tengamos: el Señor puede resolverlos todos.
Uno puede preguntarse si cada demonio que existe actualmente tuvo una existencia independiente desde el huerto de Edén o no. Quizá los demonios podrían multiplicarse (algo así como los gérmenes) fuera de una persona o en el terreno fértil de una persona. Sin embargo, esto es solo especulación.
P: En Mc. 5:10-14 y Lc. 8:32, ¿por qué pareció Jesús “hacer un trato” con los demonios?
R: Aunque Jesús tenía la libertad de hacerlo, la Escritura en realidad no dice que Él hiciera nada más que darles permiso. Jesús no necesariamente les hizo ningún favor a los demonios: los cerdos se ahogaron.
P: En Mc. 5:10-14, ¿deberían los cristianos hacer alguna vez tratos con demonios hoy?
R: No hay evidencia de que debamos hacerlo. No tenemos el conocimiento que Jesús tenía. Dado que los demonios ven en otra dimensión además de la nuestra, puede que sean más inteligentes, y no hay garantía alguna de que sean honestos ni dignos de confianza; no parece haber ninguna necesidad apremiante siquiera de hablar con demonio alguno, salvo para mandarles que sean atados o que se vayan.
P: En Mc. 5:12 y Lc. 8:30-33, ¿por qué querían los demonios entrar en los cerdos?
R: La Escritura solo nos da el más breve vistazo del pensamiento en la mente de un demonio. Al parecer, razonaron que entrar en los cerdos era preferible a ir al abismo en ese momento.
La Escritura no dice si los demonios hicieron deliberadamente que los cerdos se ahogaran, si lo causaron por accidente, ni si siquiera sabían que los cerdos se ahogarían. Por último, la Escritura no dice si los demonios y Satanás están completamente cuerdos o si a veces están locos.
P: En Mc. 5:13, ¿qué debería saber todo el mundo acerca de la posesión demoníaca a partir de este suceso?
R: Uno de los fines de los demonios al poseer a alguien es destruir a sus anfitriones, ya sean cerdos o personas. Las personas que han afirmado comunicarse con demonios a menudo tuvieron vidas más cortas. Si alguien está jugueteando con el ocultismo, o lo toma más en serio, usted necesita preguntarle por qué. ¿Acaso se pone veneno en la sangre con regularidad? Si no quieren hacer eso, ¿entonces por qué querrían conversar con demonios, que los matarían así como mataron a un cerdo?
P: En Mc. 5:13, ¿por qué supuestamente destruyó Jesús 2000 cerdos para sanar a un solo hombre? (Ahmad Deedat planteó esto.)
R: Dos puntos a considerar en la respuesta.
a) Supongo que Deedat estaría de acuerdo en que valemos más que muchos cerdos. Los seres humanos, ya sea en Arabia Saudita, en la India o en Occidente, matan muchos animales todo el tiempo para alimentarse. Estos cerdos, criados por los no judíos que vivían en el lado oriental del mar de Galilea, se criaban para comida pues, a diferencia de las ovejas o las vacas lecheras, no hay otro propósito para criar cerdos.
b) Los demonios, no Jesús, mataron a los cerdos. Cuando la legión de demonios salió del hombre, entraron en los cerdos, y eso dio como resultado que los cerdos se ahogaran.
c) Me sorprende que Deedat finja compasión por estos cerdos, cuando el Corán habla de un profeta de Dios, más sabio que Moisés, que simplemente se acercó a un niñito y le rompió el cuello, matándolo. (No, el niño no fue resucitado ni nada después de eso; el niño simplemente siguió muerto.) Esto está en la sura 18:63-82. En los hadices, Bukhari vol. 1 libro 3 n.º 124 p. 92 amplía la historia de al-Jidr. Abu Dawud vol. 3 n.º 4688-4690 p. 1319
racionaliza esto diciendo que el niño a quien al-Jidr mató había nacido infiel. Entonces, ¿basta con ser un niñito que no creía en Dios para que a uno le rompan el cuello a los ojos de un musulmán?
P: En Mc. 5:17 y Lc. 8:37, ¿por qué le pidió la multitud a Jesús que se fuera?
R: Estas personas vieron claramente la bondad y el poder de Jesús y, sin embargo, le pidieron que se apartara de ellos. Criaban cerdos, para los cuales no habría mercado entre el pueblo de Dios que seguía la ley de Dios.
Un concepto erróneo es que las personas tienen que cambiarse a sí mismas antes de venir a Cristo. No tienen que hacerlo, porque no pueden por sí solas. Jesús las cambiará. Sin embargo, ¿qué pasa si no quieren ser cambiadas? Entonces no querrán venir al Jesús verdadero.
Hoy, una respuesta común de las personas del todo perversas al ver la bondad y el amor puro de Dios es tratar de hacer que desaparezca. Esto es especialmente cierto en el caso de quienes hoy “venden cerdos” espiritualmente. Pero estas personas eran distintas: no parecían tener nada contra Jesús personalmente (a diferencia de los escribas y fariseos). Más bien, Jesús, por interesante y poderoso que fuera, era un huésped demasiado costoso para su estilo de vida de entonces.
P: En Mc. 5:18-20, ¿por qué no permitió Jesús que el hombre lo acompañara?
R: Sin duda Jesús podía ver que aquel hombre, ya libre de la posesión, al permanecer entre quienes lo conocían tendría un ministerio mayor que el de un gentil ahora normal yendo a judíos que no lo conocían y que ya habían visto los milagros de Jesús.
Hoy podemos tener naturalmente la tendencia a querer hacer los ministerios más “vistosos”, pero Dios puede tener un propósito mayor para nosotros al enviarnos a otro lugar o al mantenernos donde estamos. En vez de preguntar por qué Dios no lo pone a usted en un ministerio en otra parte, debería preguntar más bien cómo puede ser más eficaz donde está.
P: En Mc. 5:27-34, cuando la mujer con flujo de sangre tocó a Jesús, ¿por qué preguntó Jesús públicamente quién lo había tocado?
R: Hay dos respuestas posibles.
1. Puesto que Jesús tomó sobre sí algunas cualidades humanas limitantes, como el no ser omnisciente, cuando vino a la tierra, Jesús de veras no sabía quién había sido sanado milagrosamente al tocarlo.
2. Independientemente de si Jesús sabía quién era, Jesús quería que ella se adelantara. Aquí había un asunto pendiente, a saber, que Jesús quería hablar con ella y declarar que su fe la había hecho salva, y que fuera en paz y quedara sana de su azote.
P: En Mc. 5:30-33, puesto que Jesús podía saber lo que había en una persona, ¿por qué le preguntó a ella?
R: Jesús preguntó por el bien de ella, no por el suyo. Quería darle ayuda, pero quería que ella la pidiera primero.
P: En Mc. 5:35 y Lc. 8:49, ¿por qué dijeron que no molestaran a Jesús una vez que murió la hija de Jairo?
R: Aunque Jesús podía sanar a los enfermos, probablemente pensaban que ni siquiera Jesús podía resucitar a los muertos.
P: En Mc. 5:39 y Lc. 8:52-53, ¿por qué dijo Jesús que la hija de Jairo no estaba muerta, sino que dormía?
R: Hay dos respuestas posibles.
Coma: Quizá la hija realmente no estaba muerta, sino solo en un coma cercano a la muerte. La Escritura en realidad no dice que ella estuviera muerta. Más bien, Lucas 8:49 dice que los otros decían que estaba muerta, Lucas 8:53 dice que “sabían” que estaba muerta, y Lucas 8:55 dice que su espíritu “volvió”. Sin embargo, la siguiente respuesta es más probable.
Muerte: En realidad sí estaba muerta. Sin embargo, la muerte se considera un estado físico definitivo, y Jesús usó la metáfora de que ella solo dormía, porque sabía que iba a resucitarla.
P: En Mc. 5:41 y Lc. 8:54, ¿por qué dijo Jesús: “Muchacha, levántate”?
R: Si Jesús simplemente hubiera dicho “levántate”, quizá se habrían levantado todos los muertos. No convendría que Jesús dijera “levántate”, que todos los muertos se levantaran, y que luego Jesús añadiera: “pensándolo bien…”
P: En Mc. 5:42 y Lc. 8:56, ¿por qué les dijo Jesús a los padres de la niña que no le contaran a nadie este milagro?
R: La cuestión aquí podría ser el momento oportuno; quizá Jesús no quería que se contara ese milagro mientras Él estaba en el pueblo. Sin duda la gente se enteraría con el tiempo, pero Jesús no quería que más personas trataran de seguirlo “solo por el espectáculo”.
P: En Mc. 5:41; 7:34, ¿por qué explica Marcos expresiones arameas a sus lectores?
R: El Evangelio de Marcos fue escrito en griego y, aunque muchas personas en Palestina podían hablar ambos idiomas, Marcos previó que muchos de sus lectores griegos no podrían entender los términos arameos. En contraste con esto, Papías dice que el Evangelio de Mateo se puso por escrito primero en hebreo. Sin embargo, véase The Expositor’s Bible Commentary vol. 8 p. 11-12 en cuanto a la ambigüedad de esta afirmación.
La escéptica Asimov’s Guide to the Bible p. 911 tiene aquí un comentario útil. Asimov dice que el estilo de Marcos parece más cercano al arameo incluso que el de Mateo. “De hecho, parte de la imperfección del griego de este evangelio parece consistir en que contiene numerosas formas de expresión arameas, traducidas literalmente, como si Marcos escribiera en griego pero pensara en arameo”.
P: En Mc. 5:41, ¿hablaba Jesús arameo o griego?
R: Ciertamente Jesús hablaba arameo, como lo evidencian sus expresiones arameas. Sin embargo, muchos en Galilea y en Decápolis hablaban ambos idiomas, pero se sentían más cómodos con el griego. Puesto que Jesús era de allí, es probable que Jesús se dirigiera a la gente en ambas lenguas.
Estas son expresiones arameas específicas que se registran
A1. “Hijos del trueno” Marcos 3:17
A2. “Muchacha, a ti digo, levántate” Marcos 5:41
A3. “sé abierto / sé completamente abierto” (ephphatha) Marcos 7:34
A4. “cabeza hueca” Mateo 5:22
A5. “Abba, Padre” Marcos 14:36
A6. “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Mateo 27:46; Marcos 15:34
A7. “si sanaría en sábado, para hallar de qué le acusasen” (Lucas 6:7) es griego con una gramática peculiar (un infinitivo complementario dependiente) que podría sugerir un matiz arameo, según A Wandering Aramean p. 12-13.
Jesús habló hebreo en la visión de Pablo, en Hechos 26:13-15.
Estas son cuatro cosas que indican que Jesús usó también el griego.
G1. Mateo 16:15-18 (Petros, Petra)
G2. Los nombres Felipe y Andrés eran griegos. El nombre Bartimeo es un híbrido arameo-griego, según el Dictionary of Jesus and the Gospels p. 316.
G3. Cuando Jesús fue al norte, fuera de Palestina, a Tiro, y habló con la mujer sirofenicia en Marcos 7:24-29, es sumamente probable que ella hablara solamente griego.
G4. Por último, sería difícil creer que, habiendo al menos tres Evangelios escritos originalmente en griego, y escribiendo Pablo y otros sus cartas en griego, Jesús no conociera la lengua que hasta los pescadores galileos conocían.
La escéptica Asimov’s Guide to the Bible p. 911 también analiza las expresiones arameas de Jesús.
P: En Mc. 6:1, ¿cuál era la “tierra” de Jesús?
R: Esta sería la región alrededor de Nazaret, en Galilea.
P: En Mc. 6:1-6, ¿por qué muchos en el pueblo natal de Jesús no creyeron en Él?
R: Algunos sí creyeron. Sin embargo, a muchas personas les costaba pensar que alguien que alguna vez fue niño, criado cerca de donde ellos se criaron, pudiera ser grande, y mucho menos el Mesías.
P: En Mc. 6:1-6, ¿de qué maneras da la gente hoy a Jesús por sentado, sin rechazarlo abiertamente?
R: Tanto los no creyentes como los creyentes pueden dar a Jesús por sentado.
Los no creyentes pueden dar a Jesús por sentado al saber que Él siempre ha estado ahí. Cuando se cansan de vivir la vida que llevan, entonces piensan que siempre pueden volverse a Él. Pero no sabemos cuándo terminará nuestra vida, y en realidad no sabemos con certeza si siquiera tendremos un mañana.
Los creyentes, que ya han entregado su vida a Cristo, también pueden dar a Jesús por sentado. Su amor puede enfriarse, y pueden saber que siempre pueden arrepentirse y volver a Él. Pero, de nuevo, en realidad no sabemos con certeza si siquiera tendremos un mañana. El mejor momento para ponerse a bien con Dios es ahora mismo.
P: En Mc. 6:3, ¿cómo podría usted animar a la gente a no dar a Jesús por sentado?
R: Ore por ellos, y trate de lograr que miren a Jesús con ojos nuevos. Que consideren lo que Él soportó por causa nuestra (Hebreos 12:2-3). Que consideren por qué Jesús quiso hacerlo, en medio de Hebreos 12:2. Por último, “no quite los ojos del premio” y recuerde la meta de estar con Jesús en el cielo para siempre.
P: En Mc. 6:5, ¿prueba el hecho de que Jesús no pudiera hacer ningún milagro que Él no es Dios, como afirman los Testigos de Jehová en Reasoning from the Scriptures p. 150 (1989)?
R: No. Dos puntos a considerar en la respuesta.
En la tierra, Jesús se despojó voluntariamente a sí mismo tomando forma de siervo, como dice Filipenses 2:6-7. Jesús experimentó obediencia, sufrimiento y dolor físico mientras estuvo en la tierra.
Escoger no hacer un milagro es distinto de ser físicamente incapaz de hacerlo. Independientemente del despojamiento de Jesús, Dios el Padre pudo haber escogido que se hiciera un milagro, pero dada la falta de fe de ellos no escogió hacerlo.
P: En Mc. 6:5, ¿por qué no pudo Jesús hacer ningún milagro poderoso en su pueblo natal?
R: Puesto que la gente, en general, se negaba a creer en un muchacho de su propio pueblo, hacer un milagro no aumentaría su fe. Esto también podría ser un acto de misericordia de parte de Jesús. 2 Pedro 2:21-22 dice que es mejor que alguien no conozca el camino de la verdad, que conocerlo y volverle la espalda.
P: En Mc. 6:8-9, ¿por qué no podían los discípulos llevar alforja, pan ni cobre [dinero] en el cinto?
R: Sencillamente porque nuestro Señor les mandó que no lo hicieran. Podemos especular que quería que dependieran de Dios y de otras personas, y no de sus recursos económicos.
P: En Mc. 6:10 y Lc. 9:4-5, ¿por qué no debían ir a varias casas en un mismo pueblo?
R: Jesús no lo dijo, pero podemos ver varias razones prácticas para no ir a varias casas.
1. Había mayor probabilidad de que la gente se ofendiera, de que hubiera malentendidos, o de que surgiera contienda entre las personas por quién se quedaba con los huéspedes.
2. Sería una distracción para la gente, por no hablar de los discípulos, estar siempre preocupándose por dónde alojarse.
P: En Mc. 6:11, si usted hubiera vivido en aquel entonces y hubiera tenido una profecía de lo que haría Judas Iscariote, ¿debería recibir a Judas en su casa?
R: Sí, si usted supiera que eso era lo que Jesús quería que hiciera. El factor más importante que hay que preguntarse en cualquier decisión es: “¿qué querría Jesús que yo hiciera?”.
P: En Mc. 6:14-29, ¿por qué algunas personas, como Herodes aquí, hacen cosas malas que saben que no quieren hacer?
R: Herodes estaba en un dilema. Disfrutaba mantener vivo a Juan como prisionero. Pero, por otro lado, no quería aparentar públicamente que se retractaba de su palabra delante de sus invitados. Herodes mató a muchas personas siendo rey, y matar a una persona más probablemente no le pareció tan grave.
Es honroso cumplir la palabra dada, pero algunos creen que siempre es honroso cumplir la palabra por encima de todo lo demás. Herodes no quería hacer nada que pareciera deshonroso. Jefté quizá sintió lo mismo cuando cometió la maldad de matar a su hija para cumplir su palabra.
P: En Mc. 6:14-29, aunque Herodes en realidad no rechazó a Juan el Bautista, ¿en qué se diferencia el que Herodes diera por sentado a Juan el Bautista de que otros den por sentado a Jesús?
R: Herodes tenía una relación de amor y odio con Juan el Bautista. Odiaba que Juan estuviera libre afuera criticándolo y posiblemente causando problemas. Por otro lado, le gustaba conversar con Juan el Bautista, y a Herodes le agradaba poder tener encerrado y bajo su control a este posible alborotador. Le gustaba tener a Juan el Bautista, o más bien le gustaba tenerlo justo donde pudiera controlarlo. Algunos hoy aprecian a Jesús y les gusta aprender acerca de Jesús, pero no les gusta que Jesús haga exigencias sobre su vida y quiera tenerlos bajo el control de Cristo.
P: En Mc. 6:17-18, ¿por qué no le era lícito a Herodes Antipas tener la mujer de su hermano?
R: Juan conocía bien su Antiguo Testamento. Que Herodes se casara con la mujer de su hermano mientras su hermano aún vivía era contrario a Levítico 18:16; 20:21.
P: En Mc. 6:20, ¿cómo es que Herodes Antipas temía y respetaba a Juan, si después Herodes lo mató?
R: Dado el compromiso de Juan de renunciar a una vida cómoda por una vida en el desierto, y su valentía para predicar la verdad sin importar el costo, Herodes tenía un respeto genuino por Juan. Sin embargo, por grande que fuera el respeto de Herodes, su juramento imprudente a su hija adoptiva y su temor de ser conocido como alguien que quebrantó su juramento fueron más fuertes que su respeto y que su deseo de hacer lo correcto, como lo muestra Marcos 6:22-28.
Por extraño que suene, en algunas personas el deseo de no faltar a su palabra y el deseo de parecer justas son mayores que su deseo de serlo realmente.
P: En Mc. 6:21, Mt. 14:6-10 y Gn. 40:20-22, puesto que Herodes hizo matar a Juan el Bautista en el cumpleaños de Herodes, y Faraón hizo matar al jefe de los panaderos en el cumpleaños de Faraón, ¿implican estos versículos que no debemos celebrar cumpleaños, como dicen los Testigos de Jehová en Reasoning from Scriptures p. 68-69 (1989)?
R: No. Los malvados eran Herodes y Faraón, no el cumpleaños. La ocasión en sí no era ni buena ni mala. El hecho de que ambas cosas ocurrieran bajo techo tampoco implica que nunca debamos estar dentro de un edificio.
P: En Mc. 6:30-34, ¿por qué necesitaban descansar, y era esencial?
R: Los discípulos estaban tan ocupados que ni siquiera tenían tiempo de comer. Necesitaban tiempo no solo para comer, sino que querrían tiempo para relajarse y despejarse.
Sin embargo, su necesidad de descansar quedó subordinada a las multitudes que los seguían. Puesto que la hierba estaba verde, esto significa que ocurrió a fines del invierno o a principios de la primavera. Este milagro no habría sucedido si los discípulos se hubieran ceñido al plan y simplemente hubieran descansado, como nos dice el Believer’s Bible Commentary p. 1336.
P: En Mc. 6:30-32, ¿cuál es el lugar del descanso en la vida cristiana?
R: A veces Dios quiere que tomemos tiempo que de otro modo podría usarse para el ministerio, a fin de relajarnos y acercarnos a Él.
Sin embargo, esto no justifica vacaciones lujosas para los líderes cristianos, como nos recuerda el Believer’s Bible Commentary p. 1335-1336.
P: En Mc. 6:38 y Mc. 8:5, ¿por qué antes de cada una de las dos alimentaciones preguntó Jesús cuánta comida había disponible?
R: En retrospectiva, la cantidad de comida con que Jesús empezó no parecía relevante. Jesús pudo haberlos alimentado a todos con una sola migaja si lo hubiera querido. Más bien, Jesús quería que vieran que la comida no era suficiente para alimentar a todos, que había más comida al final que al principio, y el uso de los números significativos 12 y 7 simplemente muestra que las cantidades involucradas no eran mera casualidad.
Estos panes eran pequeños; uno podía comerse varios panes enteros en una sola comida, según The Expositor’s Bible Commentary vol. 8 p. 763. Las aldeas vecinas de Capernaum y Betsaida tenían solo de 2,000 a 3,000 habitantes, según The Expositor’s Bible Commentary vol. 8 p. 675. Así que habría sido difícil para las aldeas circundantes alimentar a toda esa gente.
P: En Mc. 6:38, ¿por qué mandó Jesús lo imposible?
R: Cuando Jesús mandó a los discípulos que alimentaran a la multitud, en el griego el énfasis está en la palabra vosotros (plural). Ciertamente no sería la última vez que Dios mandara a alguien hacer algo que era imposible con fuerzas humanas, pero todas las cosas son posibles con el poder de Dios.
P: En Mc. 6:38-44, ¿qué lección espiritual hay para nosotros acerca de los panes?
R: La fuente de este milagro fue Jesús, que es el Pan de Vida. Los panes originales, antes de ser bendecidos por Dios y antes de ser partidos, no eran suficientes para la necesidad que había. Pero era todo lo que tenían, y Dios los tomó de todos modos. Pero con las bendiciones de Dios, fueron partidos. Y con su bendición y su quebrantamiento no solo suplieron la necesidad que había, sino que hasta hubo sobras. Y no solo hubo sobras, sino que hubo aún más de lo que tenían al principio. Dios no alimentó a esta gente directamente; más bien, Dios dio la comida a su pueblo, los discípulos, para que los alimentaran. Hubo más que suficiente para todos, pero no desperdiciaron, porque recogieron las sobras.
P: En Mc. 6:48, ¿por qué estaba Jesús a punto de pasarlos de largo?
R: Jesús, andando sobre el agua, avanzaba más rápido que los discípulos remando contra el viento. Sin embargo, Jesús no caminaba hacia la barca, sino que caminaba para pasarlos de largo, hasta que ellos clamaron a Él.
Hoy Jesús y las bendiciones de Dios pueden estar viniendo hacia nosotros, pero van a pasarnos de largo, a menos que clamemos a Dios para que venga a nosotros, y no solo junto a nosotros. ¿Vivimos nuestra vida de tal manera que no queremos estar demasiado lejos de Dios, o vivimos de modo que queremos estar lo más cerca posible de Él?
P: En Mc. 6:53-56, ¿qué sabemos acerca de la región de Genesaret?
R: A diferencia de los lugares apartados anteriores, Genesaret era un terreno muy fértil en el lado occidental del mar de Galilea y, por lo tanto, bastante poblado, según The Expositor’s Bible Commentary vol. 8 p. 676. Había varios manantiales minerales en la zona, y los enfermos acudían allí en busca de alivio y esperanza.
P: En Mc. 6:53-56, la gente podría interpretar esto como que Jesús es solamente nuestro boleto para comer. ¿Por qué hizo Jesús esto de todos modos, y qué hizo para mitigarlo?
R: Muchos venían no principalmente para seguir a Jesús, ni siquiera para aprender de su enseñanza. Venían por lo que Jesús podía hacer por ellos. Jesús quería demostrar quién era Él, pero quizá una razón por la que Jesús se trasladaba tanto era para que, después de demostrar quién era, dejara atrás a quienes solo buscaban comida o una sanidad. Sin embargo, ellos seguían yendo adonde Él iba.
Hoy los líderes de la iglesia tienen que cuidarse de quienes vienen a la iglesia solo por una comida o por lo que esta pueda hacer por ellos. Quizá su motivación pueda llegar a ser mejor más adelante. Pero los líderes de la iglesia necesitan equilibrar el mostrar amor con el hecho de no dejarse simplemente aprovechar.
P: En Mc. 7:2-5, ¿qué se consideraba malo en comer con las manos sin lavar?
R: Los fariseos extendieron a muchos ámbitos el concepto veterotestamentario de lo limpio y lo inmundo. Eso estaba bien, pero cuando equipararon sus opiniones con la palabra de Dios, fue entonces cuando ocurrió el choque con Jesús. 1 Corintios 4:6 y Proverbios 30:5-6 muestran que está mal ir más allá de la palabra de Dios.
En tiempos de Jesús esto era solo tradición oral, pero alrededor de los años 200 a 300 d.C. las muchas tradiciones se pusieron por escrito en la Mishná judía. No solo Jesús, sino también los saduceos rechazaban la tradición de los fariseos, según el New International Bible Commentary p. 1165.
P: En Mc. 7:6-8, los fariseos se habrían sorprendido bastante por la respuesta de Jesús. ¿Cómo practicaban los fariseos, y otros hoy, el arte del autoengaño?
R: El autoengaño es demasiado fácil para la gente de hoy, y de múltiples maneras. Puede ser involuntario o deliberado; puede consistir en ver cosas que en realidad no están ahí, en no ver cosas que sí están, y en negar lo que uno realmente ve. A veces, cuando las personas primero engañan a otros, y no a sí mismas, terminan por creer lo que al principio sabían que era mentira.
Hubo un estudio en el que se pidió a los participantes que vieran un video y trataran de contar cuántas veces alguien botaba un balón de baloncesto. El video mostraba una fiesta con gente conversando, y una persona al frente driblando un balón. En cierto momento, alguien con un disfraz de gorila cruzó caminando por en medio de la fiesta. Después del video, se les pidió a los participantes que dieran su número y dijeran si habían visto algo inusual mientras veían el video. Todos dijeron que no. ¡Sus ojos estaban tan concentrados en el balón que ni siquiera vieron a la persona con disfraz de gorila que caminaba por la fiesta!
A veces el autoengaño es más deliberado. Cuando una persona decide lo que es verdad con base en lo que quiere que sea verdad, entonces ignorará por completo, o al menos restará importancia a, la evidencia en contra. Un verano estuve en un viaje misionero a Utah para dar testimonio a los mormones. Cerca de la mitad de los cristianos del grupo eran exmormones, y la otra mitad (incluido yo) no lo eran. Era fascinante hacerles preguntas a los exmormones sobre la época en que eran mormones. Una pregunta fue: “¿cómo podías dormir de noche, con todas estas numerosas contradicciones del mormonismo?”. Respondió que, siendo mormón, podía dormir perfectamente bien. Sí, conocía algunas de esas contradicciones, y sabía que no podía responderlas, pero eso no lo inquietaba porque pensaba que había alguien en la iglesia mormona que sí podía. Siendo mormón, con el tiempo aprendió que nadie podía responder esas contradicciones, y más tarde la dejó.
Los fariseos padecían lo que se llama “disonancia cognitiva”. “Sabían” que solo ellos eran los maestros de Israel, y que no estaban equivocados. Pero ahí estaba este hombre, Jesús, que hacía estallar su cosmovisión al enseñar con autoridad y hacer milagros que solo alguien de parte de Dios podría hacer. Esta gran tensión solo podía eliminarse logrando exponer a Jesús como un fraude, o reconociendo que su “certeza” anterior era errónea, o bien deshaciéndose de lo que causaba la tensión y haciendo matar a Jesús.
P: En Mc. 7:7-8, ¿cómo sabe uno si una regla viene de Dios o de los hombres?
R: Si usted no lee por sí mismo la Escritura de Dios, puede ser muy difícil saberlo.
Un católico llamado Pablo, que era un cristiano genuino, estuvo un año en un grupo pequeño de estudio bíblico que yo dirigía. Me parecía curioso que a menudo sacara a colación cosas muy básicas y me preguntara si venían de la Biblia. (La mayoría de las veces sí venían.) Más adelante me dijo por qué hacía todas esas preguntas. Dijo que había aprendido esas cosas al crecer en una escuela católica, y que allí no diferenciaban entre lo que enseñaba la Iglesia católica y lo que Dios enseñaba en la Biblia.
Cuando un maestro cristiano, de cualquier grupo, no diferencia entre la palabra de Dios y su propia enseñanza que va más allá de la palabra de Dios, eleva la importancia de su enseñanza a costa de que sus discípulos se pregunten qué cosas dijo Dios realmente. Tanto 1 Corintios 4:6 como Proverbios 30:5-6 advierten a todos los cristianos que no añadan a la palabra de Dios. Quizá esta sea parte de la razón del juicio más estricto que reciben los maestros, según Santiago 3:1-2.
P: En Mc. 7:7-8, ¿acaso no debemos seguir ninguna regla de los hombres?
R: Ciertamente no es así; como muestran Romanos 13:1 y 1 Pedro 2:13-18, hemos de obedecer a las autoridades humanas. Más bien, Marcos 7:10-14 muestra que Jesús se oponía firmemente a desobedecer las leyes de Dios para guardar las leyes de los hombres.
P: En Mc. 7:11, ¿por qué era malo el Corbán, y cómo hacen algunos hoy cosas semejantes con sus padres?
R: Corbán significa que algo estaba dedicado a Dios, presumiblemente para ser ofrecido en el Templo. Sin embargo, NO significaba necesariamente que se fuera a entregar al Templo. La persona todavía podía usarlo para sí misma, según The Expositor’s Bible Commentary vol. 8 p. 678-679 y el Believer’s Bible Commentary p. 1337.
Si alguien dona mucho dinero a Dios pero aun así provee para su familia, incluidos sus padres, eso está bien. Pero si alguien no provee para su familia, pudiendo hacerlo, Pablo dice en 1 Timoteo 5:8 que es peor que un incrédulo. Hasta la mayoría de los incrédulos proveen para su propia familia.
P: En Mc. 7:15, cuando Jesús dijo que nada que entra en el hombre lo puede contaminar, ¿estaba Jesús diciendo algo que era válido en tiempos del Antiguo Testamento, o una enseñanza nueva?
R: Esto es una repetición de Mateo 15:10-20.
Jesús no invalidó los mandamientos alimentarios del Antiguo Testamento; los sustituyó. Hay cuatro puntos a considerar aquí.
1. Aunque Jesús y sus discípulos a veces quebrantaron las tradiciones humanas de los fariseos, ellos mismos vivían en obediencia a la Ley del Antiguo Testamento.
2. Aun bajo el Antiguo Testamento, a Dios le importaba la obediencia de ellos, y su dieta era solo una manera, pero no la única, de demostrar esa obediencia.
3. Después de que la resurrección de Jesús inauguró un período nuevo, los discípulos no escogieron comer toda clase de carnes. Un ángel de Dios descendió e instruyó a un renuente Pedro a comer, en Hechos 10:11-16. ¿Quién era Pedro para discutir con un ángel del cielo?
4. Los musulmanes no deberían tener ningún problema con esta respuesta, pues supuestamente Mahoma hizo lo mismo. Habló de leyes abrogadas (aunque la abrogación es un concepto un poco distinto del Nuevo Pacto por medio de Jesús). Además, mostró que los musulmanes podían comer carne de camello, y el Antiguo Testamento ve la carne de camello igual que la carne de cerdo (Levítico 11:4,7,26; Deuteronomio 14:7,8).
P: En Mc. 7:18, ¿por qué se sorprendió Jesús de su falta de entendimiento?
R: No eran las multitudes, sino los propios discípulos de Jesús quienes no entendían. Jesús había pensado que a estas alturas ya se habrían dado cuenta de que en el Nuevo Reino lo que contaba no era el alimento externo, sino lo que había dentro de la persona.
P: En Mc. 7:18, puesto que los discípulos no tuvieron el Espíritu Santo hasta Pentecostés, ¿se podía esperar que entendieran algo de lo que Jesús decía?
R: A veces la gente entiende mal lo que el Espíritu Santo hace y lo que no hace. El Espíritu Santo convence al mundo de pecado y nos ilumina hacia la verdad, pero las personas todavía pueden ver alguna verdad aparte del Espíritu Santo.
P: En Mc. 7:18-23, ¿cómo declaró Jesús limpios todos los alimentos?
R: Primero lo que no es la respuesta, y luego la respuesta.
No es la respuesta: Muchos alimentos prohibidos en el Antiguo Testamento eran comida de carroñeros (como los cerdos y los mariscos) y de carnívoros. Esos tendrían más enfermedades y parásitos, si no se cocinaban bien, que los alimentos que sí podían comer. Pero eso pasa por alto el punto. El punto era que Dios les dio leyes que seguir, y que podían agradar o desagradar a Dios según siguieran o no sus mandamientos.
La respuesta: Jesús, siendo Dios encarnado, decretó que ahora todos los alimentos quedaban declarados limpios. Esto se reiteró a Pedro en Hechos 10:11-16. Pablo también habló de esto en Colosenses 2:16. Un punto clave es que Jesús no declaró limpio “todo”; solo declaró que todos los alimentos que entran en nuestro cuerpo son limpios. Las cosas malas que pueden salir de nuestro corazón nunca fueron limpias y siguen sin serlo.
P: En Mc. 7:26, ¿por qué se llama sirofenicia a la mujer?
R: Administrativamente, Fenicia formaba parte de la provincia romana de Siria. Quizá Marcos usó este término para distinguirla de los libiofenicios, que eran del norte de África.
P: En Mc. 7, ¿qué es mejor: procurar vivir una vida limpia y pura, o procurar estar cerca de Jesús?
R: En realidad queremos ambas cosas. Pero si un creyente vive una vida limpia y sin embargo quiere mantenerse lejos de Jesús, no llegará a ser más semejante a Cristo. Por otro lado, si un creyente está en pecado, pero quiere arrepentirse y acercarse a Jesús, entonces llegará a ser más puro y más semejante a Cristo.
P: En Mc. 8:10, ¿dónde está Dalmanuta?
R: Esto estaría al suroeste del mar de Galilea. Durante mucho tiempo los eruditos no tuvieron la ubicación exacta. Sin embargo, se encontró una cueva al sur de la llanura de Genesaret con el nombre de “Talmanutha”.
P: En Mc. 8:11-12, ¿por qué no obedeció Jesús a los fariseos, o al menos les siguió la corriente, dándoles una señal del cielo por encargo?
R: Esto fue poco después de que Jesús alimentara a los 4,000. ¿Qué les probaría otro milagro aquí a los fariseos? No habían querido salir a oír a Jesús, pero habrían sabido de este milagro. Nótese que su petición no nacía de la fe, sino que se originaba en la incredulidad. Los fariseos parecían dar por sentado que Jesús tenía que responder a todas sus preguntas. Pero Jesús no estaba obligado con ellos a probar nada. Jesús en efecto les está diciendo: “No verán una señal por encargo; ya han visto y oído”.
P: En Mc. 8:15, ¿por qué es cierta mala enseñanza como la levadura?
R: Basta una pizca de levadura, el ambiente adecuado (la masa) y un poco de tiempo, y ha cambiado todo el ambiente. Lo políticamente correcto es un intento de impedir que el ambiente sea cambiado (o que vuelva a cambiarse), definiendo ciertas opiniones o temas como “fuera de lugar”. Si quieres aprender acerca de Dios, tienes que seguir a los fariseos. Eso era algo dado que todos entendían. En tiempos posteriores: si quieres seguir a Dios, tienes que seguir lo que diga el sacerdote. Aunque a los cristianos bíblicos se les ha acusado de tener un “papa de papel” y de seguir simplemente un Libro, en realidad solo queremos seguir a Dios y las palabras que Él nos dio. Cualquier figura religiosa meramente humana, aun una buena, y cualquier credo o concilio, aun uno bueno, siguen sin ser sustituto de Dios y de su palabra.
P: En Mc. 8:17-21, ¿cuál podría ser el significado de estos números?
R: Jesús acababa de advertirles acerca de los fariseos y los saduceos, y los discípulos estaban ignorando lo que Él decía; estaban concentrados en la falta de pan. Así que Jesús salió a su encuentro donde ellos estaban y en aquello en que estaban concentrados. Les pregunta cuáles eran los números: cinco panes para doce “cestas” en Israel; siete panes para siete “canastas” entre los gentiles. Hay dos respuestas complementarias.
En general, Jesús estaba señalando que terminaron con más sobras de las que tenían al principio. Así que no tienen por qué preocuparse de que Jesús no pueda proveer pan.
En concreto, el siete es a menudo símbolo de plenitud, o de plenitud en Dios, en la Biblia. Aunque el número doce en la Biblia se refiere a menudo a las doce tribus, aquí no lo hace. Habría doce apóstoles, y los apóstoles eran para todas las naciones. El cinco y el 12 eran simplemente números distintos del 7 y el 7, y las cestas y las canastas eran recipientes de distinto tamaño, lo que muestra que se trataba de sucesos separados y que Jesús era el proveedor de salvación tanto para judíos como para gentiles.
P: En Mc. 8:22-26, ¿cuáles son tres tipos de ceguera espiritual?
R: El hombre estaba ciego, y después parcialmente ciego en lo físico, pero los discípulos seguían parcialmente ciegos en lo espiritual.
Involuntaria: Las personas pueden ser físicamente ciegas por haber nacido así, como en Juan 9:1-2, por haber quedado totalmente ciegas más tarde, o por ser parcialmente ciegas. Espiritualmente, muchos no creyentes están ciegos en cuanto a que ignoran la luz y la verdad de Cristo.
Deliberada: Los burladores y los incrédulos obstinados rechazan a Cristo porque se niegan a ver la verdad que ya se les ha dado. Los fariseos no eran tontos; eran hábiles para encontrar objeciones y razones para escoger no ver. Así como una persona sin discapacidad no puede estacionar su auto en un lugar para discapacitados y luego ponerse una venda en los ojos, hay una diferencia entre la ceguera deliberada y la involuntaria.
Creyentes: Aun los creyentes, que han entregado su vida a Jesús, pueden estar parcialmente ciegos a la verdad. Aquí ni siquiera los discípulos podían ver.
P: En Mc. 8:23-25, ¿por qué pareció Jesús sanar por etapas al ciego?
R: La Escritura no lo dice. Quizá el hombre tenía más de un problema, o quizá hay una lección más profunda para nosotros. Así como la ceguera física de aquel hombre fue sanada por etapas, a veces la ceguera espiritual de una persona también es sanada por etapas.
Así como aquel hombre estuvo parcialmente ciego hasta el final, algunas personas también pueden estar parcialmente ciegas en lo espiritual. Ven algunas cosas correctamente, y dan por sentado que lo ven todo correctamente, sin saber que siguen parcialmente ciegas. Por ejemplo, algunos veían a Jesús como profeta, pero no como el Mesías. Algunos hoy ven a Jesús como Salvador, pero no como Señor. Algunos ven a Dios como amor, pero no también como justicia e ira.
P: En Mc. 8:24, ¿por qué el ciego sanado vio al principio a las personas como árboles que andaban?
R: Quizá los nervios ópticos del hombre no recibían la luz con claridad. Podría haber habido múltiples causas de la ceguera, entre la pupila, el iris, la córnea y el nervio óptico.
O bien, el hombre pudo haber tenido una vista perfecta al principio, pero su cerebro no estaba entrenado para procesar los patrones. En realidad, el cerebro de las personas recibe una imagen del mundo al revés. Nuestro cerebro se entrena a sí mismo para invertir la imagen. En una película de Moody Science, a un hombre se le dieron unos anteojos especiales que invertían la imagen de arriba abajo. Después de usarlos el tiempo suficiente, el cerebro del hombre se ajustó perfectamente, y no tenía problema para caminar ni para desenvolverse; al menos hasta que le quitaron los anteojos, cuando el cerebro del hombre tuvo que volver a entrenarse.
Véase http://www.answersingenesis.org/docs/4146.asp para algunos ejemplos modernos interesantes de personas capaces de ver físicamente, pero incapaces al principio de reconocer las cosas.
P: En Mc. 8:26, ¿por qué le dijo Jesús al hombre que fuera derecho a casa y no entrara en la aldea?
R: La Escritura no lo dice, pero al parecer el hombre y su familia eran de otro pueblo, o bien vivían fuera del pueblo. Pero Jesús fue muy explícito aquí. Primero Jesús sacó al ciego fuera del pueblo, sin sanarlo todavía. Luego Jesús lo sanó por etapas, y después Jesús le mandó específicamente que no volviera a entrar en la aldea.
El New International Bible Commentary p. 1166 especula que era propio que el hombre se lo dijera primero a sus parientes, en vez de que los parientes lo oyeran primero de otra persona. O bien, Jesús no quería que los fariseos del pueblo lo vieran, puesto que acababa de decirles en Marcos 8:11 que no verían una señal de parte de Jesús. O quizá había otras personas a las que Jesús no quería que observaran el milagro. Por último, quizá Jesús no quería que algunas personas vieran la sanidad por etapas.
P: En Mc. 8:38, el escéptico Bart Ehrman señala que Jesús no se identifica explícitamente a sí mismo como el Hijo del hombre (Jesus, Interrupted p. 159).
R: Jesús no tenía que hacerlo aquí. Se identificó a sí mismo como el Hijo del hombre en Marcos 2:5-12. Jesús dijo en Marcos 2:8-12: “¿Por qué pensáis estas cosas en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, y toma tu lecho y anda? Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar los pecados (dice al paralítico): A ti te digo: Levántate, y toma tu lecho, y vete a tu casa. Entonces él se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa”. (Reina-Valera 1909) Jesús usó el término 81 veces en los Evangelios. ¿Por qué habría de parecerle significativo a Ehrman que Jesús no lo explicitara de nuevo en este lugar?
P: En Mc. 8:38, ¿qué significa que Jesús se avergonzará de quienes se avergonzaron de Jesús en esta vida?
R: Los intérpretes tienen aquí dos posturas.
1. Los creyentes elegidos que se avergüenzan de Jesús sufrirán reproche cuando lleguen al cielo. Esta es la postura del Believer’s Bible Commentary p. 1341. Algunos cristianos creen de verdad, pero se han dejado ganar demasiado por el mundo como para dar la cara por Jesús o compartir el Evangelio.
2. Los llamados cristianos que se avergüenzan de Jesús descubrirán que no irán al cielo en absoluto. The Bible Knowledge Commentary : New Testament p. 141-142 y The NIV Study Bible p. 1510 sostienen esta postura. 2 Timoteo 2:12 también dice que si negamos a Cristo Jesús, Él nos negará. Algunas personas se niegan a aceptar a Jesús por diversas razones emocionales. Al parecer, Judas estaba decepcionado de que Jesús no fuera a emprender ninguna acción militar en ese momento. Algunos afirman que las personas son tan buenas que no necesitan ser salvadas, o que es “demasiado primitivo” decir que necesitamos un sacrificio por nosotros. Otros no quieren que alguien mire desde el cielo para juzgar lo que hacen.
Por supuesto que ambas cosas son probablemente ciertas, porque Jesús no especificó ese “grado de vergüenza” en este versículo. Es cosa seria creer en Jesús, negarlo y arrepentirse (como hizo Pedro), pero es cosa aún más seria no haberle entregado nunca la vida en primer lugar.
P: En Mc. 9:1-2, ¿por qué cree usted que Dios hizo que ocurriera la transfiguración?
R: Nótese primero que hasta la muerte de Jesús nadie supo de esto salvo los discípulos. Así que esto no ayudó a nadie más, al menos no hasta la muerte y la resurrección de Jesús. Aunque la Escritura no dice por qué sucedió, podemos ver al menos seis razones.
1) Fortalecería la fe de los discípulos. Los discípulos vislumbrarían la gloria final de Jesús.
2) Sería un aliento para el propio Jesús, antes de ir a la cruz. Quizá Elías y Moisés también le dijeron a Jesús algunas cosas que eran necesarias.
3) Para cumplir la profecía: Malaquías 4:5-6 dice que Elías vendría antes del gran día del Señor. Aunque Juan el Bautista estaba en el espíritu y el poder de Elías, Elías mismo vino físicamente en la transfiguración.
4) Dos testigos, Moisés y Elías, vinieron a estar con Jesús, al menos por un breve tiempo. Elías nunca murió (2 Reyes 2:11), y aunque Moisés sí murió, su cuerpo nunca fue hallado (Deuteronomio 34:6). Habrá dos testigos justo antes de la segunda venida de Jesús, en Apocalipsis 11, y esto podría ser una prefiguración de ello.
5) Para quienes vivimos después de la resurrección, reforzaría que Dios tenía el control y sabía desde el principio lo que sucedería con la crucifixión y la resurrección.
6) Por último, cumplió la profecía que Jesús dio en Marcos 9:1
P: En Mt. 17:1, Mc. 9:2 y Lc. 9:28-29, ¿en qué monte ocurrió la transfiguración?
R: La Escritura no lo especifica, pero esto es lo que sabemos. En primer lugar, era un monte alto, y el monte Tabor tiene solo 1,843 pies (562 m) sobre el nivel del mar (unas 5 canchas de fútbol americano), así que no califica como monte alto. Estaba a diez millas (16 km) al suroeste del mar de Galilea, y no cerca de Cesarea de Filipo. Además, en aquel tiempo había una fortaleza romana en la cima del monte Tabor.
El monte Hermón, de más de 9,000 pies (2,740 m) de altura, es el monte más alto de la región, y allí pudo haber sucedido. Sin embargo, está bastante lejos, al norte de los Altos del Golán, en la frontera entre Siria y Líbano. El Believer’s Bible Commentary p. 1400 sostiene esta postura.
El monte Merón / Jebel Jermaq, al oeste del mar de Galilea, tiene 3,926/3,962 pies (1,197/1,208 m) de altura, y W. Liefield lo ha sugerido.
P: En Mc. 9:7ss., de todas las cosas que Dios pudo haber dicho, solo se registró esta única frase. ¿Por qué cree usted que era tan importante que los discípulos supieran esto?
R: El cristianismo no se trata principalmente de leyes, doctrina o servicio ministerial. Aunque esas cosas están presentes, no son lo principal. Lo principal tampoco es nuestra experiencia, nuestra comunión ni nuestra oración. Lo único principal es amar a Jesús. Pero los creyentes pueden olvidarlo. Pablo dice en 2 Corintios 11:2-3: “Porque os celo con celo de Dios; porque os he desposado a un marido, para presentaros como una virgen pura a Cristo. Mas temo que, como la serpiente engañó a Eva con su astucia, sean corrompidos así vuestros sentidos en alguna manera, de la simplicidad que es en Cristo”.
P: En Mc. 9:14-16, ¿cómo resistimos la tentación de quedarnos demasiado tiempo en la cima del monte, cuando Jesús quiere que bajemos?
R: Recuerde que no se trata de nosotros, ni de nuestro aprendizaje ni de nuestra experiencia; se trata de Dios. Dios quiere que sirvamos a otros. En el juicio del tribunal (bema) Jesús no nos va a preguntar cuánto aprendimos ni qué experimentamos, sino más bien qué hicimos y cómo vivimos. Una experiencia en la cima del monte es buena para afianzarnos, hacernos crecer y renovarnos para la batalla espiritual por los corazones y las mentes de este mundo. Un entrenador de un equipo tiene poca utilidad para un jugador talentoso que se niega a competir.
P: En Mc. 9:18,28-29, ¿qué dice esto acerca del poder de un cristiano sin fe?
R: En ese momento, los discípulos sabían más acerca de Dios que cualquier otro mortal sobre la tierra. Los discípulos tenían encuentros personales con Jesús todos los días. Los discípulos (al menos todos menos uno) creían y practicaban lo que creían. Tenían fe, pero no tenían una fe lo bastante fuerte para echar fuera a este demonio.
P: En Mc. 9:18,28-29, ¿cómo damos hoy por sentados el poder y la sabiduría de Dios?
R: Los no creyentes pueden dar por sentadas la seguridad, la paz, la salud y la prosperidad, como cosas a las que sienten tener derecho. Incluso algunos creyentes pueden pensar que no pasarán por tiempos difíciles porque son cristianos. Dar por sentados los dones de Dios es lo contrario de la gratitud.
P: En Mc. 9:19, ¿por qué cree usted que Jesús dijo “¡Oh generación infiel!” en vez de “¡Oh discípulos infieles!”?
R: Jesús veía que la incredulidad de los discípulos reflejaba la sociedad en la que se habían criado. Hasta cierto punto, aun como creyentes, nuestras creencias y nuestra fe están moldeadas por nuestra generación, es decir, por nuestra cultura y nuestra sociedad. Como creyentes necesitamos reconocerlo con humildad y franqueza, y esforzarnos por trascenderlo y liberarnos de ello.
P: En Mc. 9:24, ¿por qué dijo el padre un oxímoron?
R: Un oxímoron es una figura retórica que usa afirmaciones o imágenes contradictorias para expresar una verdad compleja. El padre tenía sentimientos encontrados dentro de sí. Dijo “Creo” porque de verdad creía, pero también dijo “ayuda mi incredulidad” porque sabía que también tenía dudas genuinas.
Nosotros también debemos ser honestos acerca de nuestros sentimientos delante de Dios. Dios es lo bastante grande para manejar nuestras dudas y, cuando sacamos a la luz nuestros sentimientos confesándoselos a Él, Dios puede ocuparse más fácilmente de aquello que le reconocemos.
P: En Mc. 9:24, ¿qué cree usted que hace Dios con una fe imperfecta, como la que tenía el padre?
R: Dios usó la fe del padre del muchacho: una fe imperfecta, pero honesta y genuina. Eso es mejor que una apariencia de fe hipócrita y deshonesta. Sea honesto acerca de su fe en Dios, para que Él pueda hacerla crecer, refinarla y quitarle la escoria que no le corresponde.
P: En Mc. 9:25, la mayoría de las veces Jesús simplemente le decía a un espíritu malo que saliera, pero esta vez, ¿por qué dijo Jesús tanto que saliera como que no entrara más en él?
R: En Lucas 11:24-26 Jesús dijo que cuando un espíritu malo sale de una persona puede intentar regresar con otros siete. Por eso es importante que, cuando una persona endemoniada queda libre de esa esclavitud, se vuelva a Cristo para que los demonios no regresen con mayor fuerza.
P: En Mc. 9:33, ¿por qué cree usted que en este momento, justo después de la gran transfiguración, los discípulos discutían sobre quién era el mayor entre ellos?
R: A primera vista esto suena ridículo. Justo después de que se les concediera graciosamente el gran privilegio de ver algo tan grande, en vez de ir y decir cuán grande era Jesús, estaban discutiendo sobre cuán grandes eran ellos. En lugar de que todo se tratara de Jesús, y de cómo podían servir para glorificar a Jesús, era usar a Jesús para que todo se tratara de ellos.
Este cuadro es absurdo. Ciertamente, si alguien hubiera querido pintar un retrato color de rosa y blanqueado de los santos discípulos de Jesús, ¡sin duda habría dejado esto fuera! Esto simplemente se ve mal. Pero después de creer en Jesús, de ver los milagros y de ver la transfiguración, así seguían siendo. La paciencia de Jesús con ellos es asombrosa.
P: En Mc. 9:33, ¿cómo debemos tratar a un hermano creyente que trata de promover su propia grandeza?
R: No les guarde rencor, sino ore por ellos, anhelando que se arrepientan de eso. No debemos descartarlo como un incrédulo encubierto, ni como un apóstata caído que jamás será recuperado, así como Jesús no descartó a los discípulos. Se les debe advertir por su propio bien, y se debe minimizar su influencia para animar a otros a hacer lo mismo.
P: En Mc. 9:34, ¿debieron los discípulos haberle dicho a Jesús por qué discutían, o debieron haber callado, como lo hicieron?
R: Probablemente callaron por bochorno o vergüenza. Dios sabe lo que pensamos y decimos, lo confesemos o no, pero es mejor decirle lo que hay en nuestro corazón, aunque sea podrido o soberbio. Así Dios puede limpiarlo mucho más rápido, si usted está dispuesto a reconocerlo.
P: En Mc. 9:35, ¿qué opina usted de la frase “la grandeza viene por medio del servicio”?
R: No es del todo cierta. Primero, hay que estar sirviendo al que se debe. No servir a la propia ambición, no servir a la iglesia; su servicio principal debe ser a Dios. Segundo, hay que servir con los motivos correctos. Pero, entendidas estas salvedades, entonces esto es bastante correcto.
P: En Mc. 9:38-40, ¿por qué prohibieron Juan y los otros discípulos que alguien echara fuera demonios, y quién era este hombre?
R: Veamos primero la peculiar secuencia de acontecimientos aquí. Primero los discípulos fueron incapaces de echar fuera un demonio. Luego estaban discutiendo sobre quién era el mayor. Pero aunque ellos no pudieron echar fuera el demonio, le prohibían a otro que creía en Cristo echar fuera un demonio en el nombre de Jesús, después de que ellos no habían podido.
Puesto que aquel hombre no formaba parte de su organización, los discípulos dieron por sentado que Dios no podía usarlo. Hoy a veces los creyentes cometen el mismo error, pensando que otros cristianos genuinos que no forman parte de su iglesia no son usados por Dios, o solo son usados de una manera menor.
P: En Mc. 9:38-40 y otros pasajes, ¿qué tan “real” es el diablo y su influencia? ¿Pone él pensamientos en la cabeza de uno?
R:
El diablo y sus demonios son seres reales con pensamientos y sentimientos.
Pueden sugerir pensamientos, pero no pueden “poseer” a los creyentes. Aunque
pueden sugerir pensamientos, tenemos el poder de decir que no y seguir
adelante. Aunque son poderosos, y su poder no debe tomarse a la ligera, nuestra
protección bajo la sangre de Cristo es todavía más poderosa. Por ejemplo, he
oído de un hechicero que maldijo a un cristiano, y la maldición rebotó contra
el propio hechicero. En un ejemplo no relacionado, he oído de otro hechicero
que declaró que un misionero cristiano estaría muerto en un plazo de 30 días.
Al trigésimo día, murió el hechicero.
Como hijos de Cristo, no tenemos razón alguna para negociar con el diablo,
provocar al diablo, ni siquiera para querer intentar comunicarnos con el diablo
o con los demonios.
P: En Mc. 9:38-40, ¿cómo trata usted a alguien que está haciendo la voluntad de Dios, pero que no está “autorizado” por las personas?
R: En primer lugar, pregúntese si acaso necesita ser autorizado por personas. Si es la voluntad de Dios, entonces quizá no lo necesite. Si a usted le parece que está causando división, asegúrese primero de que no sean usted y su grupo los que están causando la división. Por otro lado, si está provocando contiendas, o causando división de manera legítima, debería hablar con ellos, tratar de razonar con ellos, y orar para que ellos y usted puedan ser de un mismo sentir.
P: En Mc. 9:42, ¿qué le parece a usted tan grave en hacer pecar a los niñitos?
R: Aunque la sociedad de aquel tiempo a menudo menospreciaba a los niños, Marcos 9:42 dice que le sería mejor a alguien no haber nacido nunca, que hacer pecar a un niño. Cuando mire a un niñito, que quizá se comporte de manera tonta y que no sabe mucho, recuerde que Dios se interesa por él tanto como por un adulto, y que es igual de importante a los ojos de Dios.
El evangelista D.L. Moody le dijo una vez a alguien que dos personas y media habían sido salvadas en una reunión. La persona le preguntó: “¿Quiere decir dos adultos y un niño?”. “No —dijo Moody—, dos niños y un adulto”.
P: En Mc. 9:48, ¿por qué no morirían los gusanos en el infierno?
R: La metáfora de Jesús no se refiere a animalitos, sino más bien a la corrupción y la destrucción del infierno. When Critics Ask p. 372 da una respuesta distinta. Puesto que dice “el gusano de ellos” y no “el gusano”, es una metáfora del cuerpo físico de quien va al infierno.
P: En Mc. 9:49, ¿qué significa “salado con fuego”?
R: Hay tres interpretaciones principales de a quién se refiere este versículo
Los creyentes, que pasan por sufrimiento y purificación
Los perdidos, que van al infierno
Todos los que son probados y juzgados. Esta postura puede abarcar las otras dos.
En conclusión, los versículos 43-48 hablan del infierno, y el versículo 50 se refiere a los creyentes. El versículo 49 es una transición, y ese “todos” se refiere tanto a los perdidos mencionados justo antes de esto como a los creyentes mencionados justo después.
P: En Mc. 9:49-50, ¿cómo se relaciona el “ser salado con fuego” con el “perder su sabor salado”?
R: Los fariseos de aquel tiempo tenían una enseñanza de que Israel era sal entre las naciones para purificarlas. La sal era un conservante importante. La expresión “salado con fuego” significa conservar el alimento por medio del fuego, como al secar frutas. Si hasta el fuego puede tener un efecto conservante, la sal puede perder la mayor parte de su efecto conservante si se lava con agua, o si se diluye con otras cosas.
P: En Mc. 10:1-2 y Mt. 19:3-9, ¿qué enseña Jesús acerca del divorcio?
R: Antes de responder la pregunta, primero deberíamos entender lo que Jesús enseñó acerca del matrimonio.
El matrimonio, en Marcos 10:7 y Génesis 2:24, es cuando los dos vienen a ser una sola carne. Cuando un joven o una joven está por casarse, necesita darse cuenta de que, como resultado de esto, será una persona cambiada. Cuando menos, un estudio en los Estados Unidos muestra que los hombres casados viven en promedio un poco más que los hombres que nunca se han casado. Más importante aún, su cónyuge puede acercarlo, y probablemente lo acercará, más a Dios, o alejarlo más de Él. El matrimonio no es solo estar enamorado ni tener sentimientos, sino un compromiso delante de Dios y de otros. Es como si, metafóricamente, ya no fueran dos organismos, sino uno solo.
Dividir el “organismo” no es natural ni es algo que Dios quiera. Aunque se permite divorciarse del cónyuge si este comete inmoralidad sexual, en Mateo 19:9, no necesariamente se requiere hacerlo. Pablo enseña que no se permite divorciarse de alguien porque tenga o haya adoptado una fe distinta, pero si esa persona inicia el divorcio, se permite acceder a ello, en 1 Corintios 7:12-15.
¿Y si el cónyuge se vuelve adicto a las drogas? Es difícil imaginar que alguien caiga en esto y sea un cristiano genuino. Pero, de todos modos, en esta difícil situación, si no está dispuesto a dejarlo, usted puede denunciarlo a la policía. Si es incrédulo y desea divorciarse de usted después de eso, entonces está bien.
¿Y si el cónyuge amenaza con violencia contra usted o contra la familia? Lo prudente es separarse por seguridad y, de nuevo, es difícil imaginar que alguien haga esto y sea un cristiano genuino. Esta también es una situación difícil. A veces podría ser mejor denunciarlo a la policía.
P: En Mc. 10:1-2, ¿por qué cree usted que los fariseos le preguntaron a Jesús acerca del divorcio aquí?
R: Podría ser por una o más de tres razones, y ninguna de ellas era que el fariseo fuera a seguir una postura determinada por lo que Jesús dijera.
1) Ver si Jesús estaba más cerca de la escuela de Hilel, que permitía el divorcio, o de la escuela de Shamai, que no lo permitía, salvo por adulterio. Entre los seguidores del famoso rabino judío Hilel, el divorcio se permitía en Mishnah Gittin 1:1-3; 7:2.
2) Ver si Jesús enseñaría algo distinto del Antiguo Testamento en Deuteronomio 24:1-4 (y Jesús lo hizo).
3) Esperar que Jesús dijera que no había divorcio, lo cual haría que Jesús estuviera criticando al gobernante Herodes Antipas y a su mujer Herodías, que ya se habían divorciado. La mujer no podía iniciar el divorcio conforme a la ley judía, pero sí podía conforme a la ley romana, como lo hizo Herodías. Jesús estaba en ese momento en Perea, que era gobernada por Herodes Antipas.
P: En Mc. 10:5, ¿por qué permitiría Dios, por medio de Moisés, algunas cosas por la dureza del corazón de ellos?
R: Aunque Dios no necesita acomodarse a nosotros ni a nuestros corazones duros, a veces Dios escoge hacerlo. En tiempos del Antiguo Testamento, la mayoría de los creyentes no tenían al Espíritu Santo viviendo dentro de ellos. Pero en tiempos del Nuevo Testamento, con el Espíritu Santo viviendo dentro de nosotros y la ley escrita en nuestro corazón, tenemos aquí una norma más alta que los santos del Antiguo Testamento.
P: En Mc. 10:13, ¿por qué reprendían los discípulos a la gente por traer sus niñitos a Jesús?
R: Los discípulos hicieron mal en hacerlo. Quizá razonaron equivocadamente que, puesto que los niños no podían entender intelectualmente la enseñanza de Jesús como los adultos, no debían hacerle perder el tiempo a Jesús. Jesús no solo corrigió, sino que reprendió a quienes habían reprendido indebidamente a otros.
Según el Believer’s Bible Commentary p. 1346, George MacDonald dijo que no creía en el cristianismo de un hombre si nunca se veía a niños o niñas jugando alrededor de su puerta.
P: En Mc. 10:13-15, ¿por qué quería Jesús que los niños vinieran a Él?
R: La única razón que Jesús declaró fue “porque de los tales es el reino de Dios”. Jesús estaba usando a los niños como una lección objetiva: que todos tenemos que tener la humildad y la disposición a aprender de los niños para venir a Dios. No podemos venir a Dios con soberbia, sino que debemos admitir que no nos bastamos a nosotros mismos. Debemos estar dispuestos a admitir que Dios sabe más que nosotros, que lo necesitamos y que estamos dispuestos a crecer.
Además, sin duda a Jesús le gustaban los niños, y veía que el valor del alma de un niño era el mismo que el de un adulto. ¡Jesús habría sido un buen maestro de escuela dominical de niños!
P: En Mc. 10:18 y Lc. 18:19, ¿acaso Jesús no era “bueno”, puesto que cuestionó que aquel hombre lo llamara bueno?
R: Jesús es bueno en todo el sentido de la palabra. Jesús cuestiona que alguien lo llame bueno, cuando aquel hombre todavía no reconocía que Jesús era el Mesías, y parecía usar el término “bueno” con demasiada ligereza.
De manera semejante, en Juan 8:7, cuando Jesús dijo a los acusadores de la mujer pecadora: “El que de vosotros esté sin pecado, arroje contra ella la piedra el primero”, Jesús mismo no arrojó ninguna piedra, pero eso no prueba que Jesús tuviera pecado. Jesús no tenía pecado, según Hebreos 4:15.
P: En Mc. 10:18 y Lc. 18:19 Jesús pregunta: “¿Por qué me dices bueno? Ninguno hay bueno, sino solo uno, Dios”. Puesto que Jesús no estaba negando su propia bondad ni su deidad, ¿qué estaba diciendo?
R: Jesús está haciendo una breve pregunta que, en la superficie, suena muy sencilla: ¿por qué lo está llamando bueno? Tres puntos sencillos, y luego algo de discusión.
a) Jesús aquí no afirmó ni negó que fuera bueno. (Sin embargo, otros lugares nos dicen que lo era.)
b) Jesús solo hizo una pregunta. Aquí no afirmó ni negó que fuera Dios. (Sin embargo, otros lugares nos dicen que lo era.)
c) Jesús parecía sumamente interesado en lo que este hombre estaba dispuesto a afirmar y en lo que creía.
Pasemos ahora a esta discusión, y luego veremos qué afirma usted y qué está dispuesto a creer.
No hay registro de que nadie más en los evangelios, creyente o no, llamara jamás a Jesús “Maestro bueno”. ¿Estaba el que preguntaba siendo simplemente amable y halagador o, como preguntó Jesús, estaba afirmando algo más que eso?
¿Qué es una “persona buena” a los ojos de un Dios santo? ¿Es bueno un publicano pecador, que ha defraudado a muchos toda su vida, pero que clama a Dios para que tenga misericordia de él? No; está arrepentido de su maldad, pero seguía siendo malo. Por otro lado, ¿somos nosotros mejores que aquel publicano? No. Según las normas de Dios, llamar “bueno” a cualquier simple hombre sobre la tierra es una falsa presunción.
Y ya puestos, ¿qué es lo bueno? ¿Es algo bueno cuando la gente lo vota, cuando la sociedad lo acepta, o cuando una persona piensa en su propia mente que es bueno, aunque las mentes de otras personas piensen distinto? No; no tenemos ninguna norma de lo bueno, salvo Dios y lo que Él declara bueno. Nadie es bueno en última instancia, salvo Dios.
Dado todo esto, ¿afirma usted que Jesús era bueno?
P: En Mc. 10:18 y Lc. 18:19, ¿era Jesús Dios, puesto que ninguno era bueno sino solo Dios?
R: Jesús no le dijo aquí a aquel hombre si Él era Dios o no lo era. Más bien, estaba diciendo que el hombre usaba la palabra “bueno” con bastante ligereza. Dios es la fuente de la bondad, la definición de la bondad, y todas las cosas menores que llamamos buenas son simplemente sombras de la bondad de Dios.
Sabe usted, los cristianos, los judíos, los musulmanes e incluso los idólatras romanos que mataban a los cristianos, todos trataban de ser buenos, al menos según lo que ellos entendían por bueno. Puede ser un choque para muchos occidentales, pero no todas las religiones comparten esta idea de que uno deba tratar de hacer el bien. Dentro del hinduismo, muchos tratan de buscar la iluminación, el verdadero entendimiento, experimentando tanto el bien como el mal. Por eso, si un hombre religioso hindú desfalca o roba, algunos pueden escandalizarse por su supuesta hipocresía, pero puede que no sea hipocresía en absoluto. Para él, puede que no haya conflicto alguno entre tratar de alcanzar la iluminación, la conciencia cósmica o lo que sea, y querer experimentar el mal. Sin embargo, no todos los hindúes estarían de acuerdo; algunos pondrían más énfasis en el “karma”.
P: En Mc. 10:18 y Lc. 18:19, ¿cómo aplicaban estos versículos las personas de tiempos anteriores?
R: Este es un par de versículos “multifacéticos” que tienen varias aplicaciones buenas.
Ejemplo para nosotros
Clemente de Alejandría (193-217/220 d.C.), en Who is the Rich Man That Shall Be Saved? cap. 4 p. 592, usa este pasaje para mostrar que hemos de ser buenos y dar a los pobres, en vez de confiar en las riquezas.
Tertuliano (198-220 d.C.) dijo que Dios es bueno y tiene compasión, y que asimismo nos corresponde a nosotros ser buenos, compadecernos de otros y ser pacificadores. (On Modesty cap. 2 p. 75)
Contra el gnosticismo
Ireneo de Lyon (182-188 d.C.) dice que, puesto que Jesús se dirigió al Padre como bueno, Él es verdaderamente bueno. (Irenaeus Against Heresies libro 1 cap. 20 p. 345)
Hipólito, discípulo de Ireneo (225-235/6 d.C.), de igual manera en la Refutation of All Heresies libro 5 cap. 2 p. 50 y libro 7 cap. 20 p. 113, usa esto para probar que Marción y el gnosticismo estaban equivocados. Si el Padre que creó las cosas es bueno, entonces todo el gnosticismo y la herejía de Marción se derrumban.
Los ebionitas reconocían a Jesús como el Hijo del Padre, pero solo dirían que Jesús era Dios en cierto modo de hablar. Puesto que también insistían en seguir las prácticas del Antiguo Testamento, puede usted imaginar que estaban muy en contra de los gnósticos, que decían que el Dios del Antiguo Testamento era malo o estaba equivocado. En la Clementine Homily 3 (de fecha incierta) cap. 57 p. 248-249, ellos también usaron este versículo contra quienes llamaban malo al Dios del Antiguo Testamento. Pero en la literatura clementina y en todos los escritos ebionitas que se nos han conservado, nunca usaron este versículo para negar que Jesús fuera Dios.
Contra la idolatría
Orígenes (225-254 d.C.) dice que si Cristo defirió a Dios el Padre, cuánto más se negaría el sol a que alguien se postrara y lo adorara. Orígenes añade entonces que debemos orar al Verbo de Dios, y todavía más a su Padre. (Against Celsus libro 5 cap. 15 p. 548)
La divinidad de Cristo
Novaciano (250/254-256/7 d.C.): “Además, el Señor mismo: ‘¿Por qué me preguntas acerca de lo que es bueno? Solo Dios es bueno’. … pero en las mismas Escrituras se afirma también que Cristo es bueno. No hay entonces, si concluyen correctamente, uno bueno, sino incluso dos buenos. ¿Cómo, pues, según la fe de la Escritura, se dice que hay uno solo bueno? Pero si ellos no piensan que estorbe en modo alguno a la verdad de que hay un solo Señor el que Cristo también sea Señor, ni a la verdad de que uno solo es nuestro Maestro el que Pablo también sea maestro nuestro, ni a la verdad de que uno solo es bueno el que también a Cristo se le llame bueno, por ese mismo razonamiento entiendan que, del hecho de que Dios es uno, no surge obstáculo alguno para la verdad de que también se declara que Cristo es Dios”. (Concerning the Trinity cap. 30 p. 642-643)
Contra el arrianismo
Hilario de Poitiers (355-367/368 d.C.) escribió que, cuando los arrianos señalan Isaías 65:16; Marcos 10:18 y 1 Timoteo 6:15, eso no dejaría al Hijo ni verdad, ni bondad, ni poder.
Gregorio de Nisa (382-383 d.C.) escribió: “Sin embargo, es fácil mostrar que ni siquiera la palabra ‘uno’ separa al Padre del Hijo. … Porque Él dice: ‘Yo y el Padre una cosa somos’. [Juan 10:30] Si, pues, lo bueno es uno, y en el Padre y en el Hijo se contempla cierta clase de unidad, se sigue que el Verbo, al predicar la bondad de ‘uno’, reclamó bajo el término ‘uno’ también para sí mismo el título de ‘bueno’, siendo Él uno con el Padre, y no separado de la unidad de naturaleza”. Against Eunomius libro 11 cap. 2 p. 232-233 en Nicene and Post-Nicene Fathers Second Series vol. 5.
P: En Mc. 10:19, ¿por qué mencionó Jesús solo seis de los Diez Mandamientos?
R: Jesús no estaba siendo exhaustivo aquí, sino solo dando ejemplos. La falta de verbosidad de Jesús aquí no es excusa para negar lo que tanto Jesús como sus apóstoles enseñaron en otros lugares.
P: En Mc. 10:21-22 y Lc. 18:20-23, ¿por qué le dijo Jesús a aquel hombre que vendiera todas sus posesiones?
R: Al parecer, el hombre amaba su riqueza tanto como amaba a Dios, y Jesús le dijo que tenía que hacer algo al respecto.
P: ¿Enseña Mc. 10:21-22 que todos deban vender también todas sus posesiones?
R: No, porque Jesús no le dijo a ninguna otra persona que sepamos que vendiera sus posesiones. Hasta Pablo tenía posesiones personales, como su capa en 2 Timoteo 4:13. En Hechos 5:4, cuando Ananías fue disciplinado, dice específicamente que no fue disciplinado por quedarse con parte de su propio dinero, sino por mentirle a Dios y afirmar que no se había quedado con nada del dinero. The Bible Knowledge Commentary : New Testament p. 151 dice esencialmente lo mismo.
Sin embargo, este versículo sigue siendo un desafío para nosotros hoy. Cuando la elección se redujo a Cristo o las riquezas, este hombre, que por lo demás parecía bueno, no estuvo dispuesto a escoger a Cristo por encima de las riquezas. Si alguien es así hoy, entonces esa persona ha sido maldecida con demasiado dinero. Lea Proverbios 30:7-9 para más información.
Cuando usted decida cuánto dar a la obra de Dios, el Believer’s Bible Commentary p. 1347, al comentar Marcos 10, ha ofrecido una lista de cosas en las que quizá quiera pensar.
1. Miles de personas mueren diariamente de hambre
2. Muchísimas personas nunca han oído las buenas nuevas.
3. Nuestro dinero puede usarse para ayudar en estas necesidades.
4. Cristo nos enseña que debemos hacernos pobres para que otros sean enriquecidos (2 Corintios 8:9).
5. Puesto que nuestra vida en la tierra es tan corta, cuando Jesús venga será demasiado tarde.
P: En Mc. 10:23-24, ¿es imposible que las personas prósperas vayan a Jesús?
R: Hay una sola respuesta, pero tiene dos partes.
No. Las personas que tienen riquezas siempre pueden venir a Dios. Abraham era muy rico, tanto para las normas antiguas como para las modernas. Sin embargo, las personas ricas necesitan estar dispuestas en cualquier momento a entregar a Dios lo que les sea más precioso, como hizo Abraham con su hijo Isaac.
Sí: Si sus posesiones o su riqueza lo poseen a usted, y ama el dinero más que a Dios, tiene que escoger lo uno o lo otro, y su destino eterno depende de su elección.
También es curioso que esto venga justo después de la parte sobre los niñitos. El Believer’s Bible Commentary p. 1347 observa que “los cristianos que atesoran tesoros en la tierra por lo general pagan su desobediencia en la vida de sus hijos”.
P: En Mc. 10:29, ¿se le garantizan estas bendiciones a todo el que dejó todo por seguir a Jesús, o de nada les aprovecha si hacen esto pero no tienen amor, como dice 1 Co. 13:2?
R: Jesús da aquí la promesa, pero se dan por implícitas ciertas condiciones. Uno simplemente tiene que seguir a Jesús, y seguir siguiéndolo. Usted debe amar a Dios y a los demás para seguir a Jesús, y no puede amar a Dios si no ama a otras personas.
Es curioso que solo aquí, en los evangelios sinópticos, se dirija Jesús a los discípulos llamándolos hijitos. Esto viene justo después de que Jesús los reprendiera por no dejar que los niños vinieran a Él.
P: ¿Se pueden tomar Mc. 10:29-30 y Lc. 18:29-31 como una promesa de prosperidad económica en esta vida?
R: No. Esta promesa era para los primeros cristianos tanto como para nosotros. No podemos esperar más garantías de prosperidad económica que Pablo, los demás apóstoles y los primeros cristianos, que eran principalmente esclavos y pobres. When Cultists Ask p. 135-136 añade que este versículo no habla de riquezas, sino de familia y casas.
P: En Mc. 10:30, ¿cómo obtenemos todas estas cosas en esta vida?
R: Cada uno de nosotros, individualmente, no tiene 100 casas y 100 campos como posesiones personales. Ninguno de nosotros tiene 100 hermanos y hermanas biológicos ni 100 madres biológicas como parientes. Más bien, como hermanos y hermanas en un solo cuerpo —la iglesia—, colectivamente tenemos todas estas cosas para compartirlas unos con otros, como lo muestra Marcos 3:33-35.
P: En Mc. 10:30, ¿qué hay de curioso en una de estas recompensas?
R: Se pueden agrupar en cinco categorías: casas, familia, tierras, persecución y vida eterna. La mayoría de las personas no anhelan una de estas: la persecución. Pero necesitamos darnos cuenta de que la persecución también es una recompensa. Los primeros cristianos lo hicieron, como lo demuestra Hechos 5:41.
P: En Mc. 10:34, ¿había de resucitar Jesús al tercer día o después de tres días?
R: Los manuscritos de Marcos difieren.
Después de tres días: Sinaítico, Vaticano, Ephraemi Rescriptus, Bezae Cantabrigiensis, copto sahídico, copto bohaírico
Al tercer día: Alejandrino, Leccionario Bizantino, gótico, armenio, etíope, georgiano, Orígenes.
P: En Mc. 10:35-37, ¿fueron Jacobo y Juan a Jesús a pedirle sentarse a su derecha y a su izquierda, o fue su madre, en Mt. 20:20?
R: La escéptica Asimov’s Guide to the Bible p. 858 lo pregunta. La respuesta está en el propio Mateo 20:20, donde dice que su madre vino “con sus hijos”. Estaban juntos cuando se le hizo la petición a Jesús.
Josefo, en Antiquities of the Jews libro 6, 11.9, muestra que el lugar a la izquierda era el siguiente en importancia después del lugar a la derecha, según The Bible Knowledge Commentary : New Testament p. 152.
P: En Mc. 10:36,51, ¿por qué quiere la gente que Jesús haga algunas cosas por ellos, pero no otras?
R: Aun hoy, algunos creyentes quieren hacer a Jesús Señor de una parte de su vida, pero conservar el control de otras partes. Es una falta de fe para confiar en que, si usted hace a Jesús Señor de toda su vida, será mejor. No se puede tener solo un poquito de Jesús como Señor.
P: En Mc. 10:38, ¿de qué copa y de qué bautismo hablaba Jesús?
R: La copa y el bautismo no eran la cena del Señor ni el bautismo en agua (Jesús ya había sido bautizado por Juan). Más bien, Jesús se refería a lo que estas cosas representaban. La sangre de Jesús estaba a punto de ser derramada en la cruz, lo cual simboliza la copa, y Jesús estaba a punto de ser sepultado y de resucitar, lo cual simboliza el bautismo.
P: En Mc. 10:38-40, puesto que Jesús primero les dijo el precio de conceder su petición, y luego [supuestamente] les negó su petición, ¿por qué tuvieron que pagar el precio de todos modos?
R: Jesús no negó su petición, sino que dijo que no le correspondía a Él concederla ni negarla. Luego Jesús les dijo lo que ellos harían, pero dejó al Padre el conceder este privilegio.
Este es un versículo excelente para probar un punto acerca de la Trinidad. Aunque el Padre y el Hijo son inseparablemente uno, este versículo prueba que hay una distinción entre ellos, en contraste con el modalismo, tal como lo han enseñado el pentecostalismo unicitario y la Iglesia Local.
P: En Mc. 10:45, ¿fue la muerte de Jesús en la cruz un rescate por cada persona sin excepción, o por algunas personas y no por otras?
R: Esto es lo que la Biblia declara acerca de los aspectos universales y los limitados.
Aspectos universales:
Se manda a todos obedecer el Evangelio (Hechos 17:30; 2 Tesalonicenses 1:8)
Todo aquel que en Él cree (Juan 3:16)
Se manifestó a todos (Tito 2:11)
Dios quiere que todos sean salvos (1 Timoteo 2:4)
Rescate por todos los hombres (1 Timoteo 2:6)
Ofrecido [honesta y sinceramente] a todos (Hechos 2:38-40; Hebreos 4:2)
Sacrificio propiciatorio por todo el mundo (1 Juan 2:2)
Jesús atraerá a todos los hombres a sí mismo (Juan 12:32)
Aspectos definitivos:
Nadie puede venir a Jesús si el Padre no lo trajere (Juan 6:65)
Dios puede escoger extender misericordia a algunos, como Jacob, que no extiende a otros, como Esaú, aunque sigue siendo justo con todos (Romanos 9:14-18).
El Evangelio de nada aprovecha a quienes no lo acompañan con fe (Hebreos 4:2).
Los fariseos desecharon el consejo de Dios respecto de sí mismos (Lucas 7:30).
Algunos negaron al Señor que los rescató (2 Pedro 2:1). La palabra para Señor es despotes, y es la misma en Judas 4, donde se refiere a Jesús.
Dios no solo previó que algunas personas aceptarían, sino que Dios conoció de antemano a cada individuo que aceptaría. Dios escogió (predestinó) a quienes aceptarían.
Si lo piensa bien, todos los cristianos, tanto los no calvinistas como los calvinistas, deberían estar de acuerdo en que hay aspectos tanto universales como definitivos del rescate. ¾ Pero esto no disimula una diferencia clave entre calvinistas, arminianos y otros no calvinistas.
La diferencia fundamental entre el calvinismo y el no calvinismo (incluyendo el arminianismo wesleyano, el llamado calvinismo de cuatro puntos, y todo lo que hay en medio) está en si el Dios todopoderoso, soberano, amoroso y justo dispuso que quienes van al infierno fueran:
No calvinista: Causas perdidas, donde Dios dio libremente a todos lo necesario para ir al cielo, pero la salvación de Jesús no logró salvar a algunos. Se perdieron por su propia culpa, por su libre albedrío.
Calvinista: Condenación deseada, pues la salvación de Jesús fue eficaz para el 100% de aquellos a quienes iba dirigida, y Dios escogió libremente no proveer ningún camino de salvación para los demás. Nunca hubo una sola cosa que el réprobo pudiera hacer, o quisiera hacer, para cambiar el que Dios deseara que no tuviera oportunidad alguna de escapar, en la voluntad secreta de Dios.
No calvinista: Si la salvación es potencial para todos e ineficaz para algunos, entonces sería ineficaz porque algunos podrían rechazarla, o bien porque además se requería acompañarla con fe. Los no calvinistas dicen que esto es exactamente lo que dicen Lucas 7:30 y Hebreos 4:2. Los calvinistas responderían que esto haría que la salvación dependiera en parte del hombre, y haría de la fe casi una obra requerida para la salvación. Los no calvinistas responderían que el calvinismo confunde la salvación como don gratuito, que es de Dios, con el aceptar el don gratuito de la salvación, que es responsabilidad del hombre. La fe no es una obra, como lo muestra Efesios 2:8-9, y algunos calvinistas no deberían seguir a los católicos al tratar de equiparar las obras de mérito con la “virtud vacía” de la fe y del reconocimiento de nuestra impotencia delante de Dios.
Calvinista: Si la salvación es solo potencial para algunos, y es eficaz para todos aquellos para quienes es potencial, entonces nunca hubo oportunidad alguna para algunos. Se resuelve lo desagradable de las “causas perdidas”, pero a costa de perder el amor y de una justicia inexplicable. En 2 Tesalonicenses 1:8, Dios haría responsables a las personas por no obedecer un evangelio que Dios nunca les dio para obedecer. Una persona en el infierno podría decir: “Vine aquí porque creí que Dios no me amaba lo suficiente, que Jesús no murió por mis pecados, que Dios en última instancia quiso que yo permaneciera un pecador malvado, y estoy aquí porque creí la verdad”. Una persona réproba bien podría buscar la salvación por medio de la secta de moda más reciente, porque la oportunidad de hallar la salvación y el amor de Dios por medio de esa secta es tan grande para ella como la de hallarlos por medio del cristianismo.
P: En Mc. 10:51, ¿por qué le preguntó Jesús al ciego qué quería que Jesús hiciera por él?
R: Jesús quiere que le pidamos, aunque Él sabe lo que queremos. Por supuesto, a veces lo que queremos y lo que es mejor no siempre son lo mismo. El ciego tuvo que pedir específicamente la vista, y Jesús le concedió esta petición después de que él la pidió. A veces, hoy Dios espera para conceder nuestras peticiones, hasta que se lo pedimos específicamente.
Como dato adicional, la expresión Hijo de David también se consideraba mesiánica en los Salmos de Salomón precristianos.
P: En Mc. 10:51, cuando un judío ciego podía ver lo que los fariseos con vista no podían, ¿qué otros ejemplos hay en los que más información puede cegar a alguien ante lo que es obvio?
R: Es interesante reflexionar en por qué unos judíos que veían perfectamente bien podían estar ciegos a que Jesús era el Mesías, después de ver todos aquellos milagros, mientras que un judío que estaba ciego podía ver que Jesús era el Mesías. Hay otras ocasiones en que más información puede cegar a alguien ante lo que es obvio. Aun estando ciego, Bartimeo podía ver más cosas de importancia que los fariseos.
P: En Mc. 10:52, ¿por qué fue la fe del hombre, y no la fe de Jesús, la que lo salvó?
R: En este último milagro registrado en Marcos, es interesante que Jesús dijera específicamente que fue la fe del hombre la que lo sanó. Aunque Dios no está limitado a obrar por medio de nuestra fe, Dios escoge obrar a menudo por medio de nuestra fe, como lo muestran Efesios 2:8 y Romanos 4:3,16.
P: En Mc. 10:52, ¿por qué dijo Jesús que había sido “salvado”, en vez de decir simplemente que podía ver?
R: No solo sus ojos y las demás partes de su cuerpo funcionaban con normalidad, sino que el que antes era ciego estaba ahora íntegro espiritualmente en Cristo.
P: En Mc. 11:8-10, ¿por qué pusieron sus mantos y ramas de palmera delante del asno?
R: Esta costumbre era señal de gran respeto y admiración. Quizá era semejante a la antigua caballerosidad europea de un hombre que ponía su capa sobre un charco de lodo para que una dama de la realeza pudiera pisar la capa y cruzar el charco.
P: En Mc. 11:8-10, ¿cómo trata usted a las personas que quieren alabar y servir a Dios cuando usted sabe que tienen ideas preconcebidas muy equivocadas acerca de Él?
R: En la superficie parecen estar salvas, pero podrían no estarlo. Podrían estar todavía en la etapa anterior a tener vida nueva en Cristo. Algunos podrían rechazar a Jesús una vez que vean que quizá Él no está a la altura de sus suposiciones acerca de Él. Usted debería corregir con suavidad sus nociones equivocadas, y orar por ellos. No queremos que la gente venga a Cristo bajo ningún falso pretexto.
P: En Mc. 11:13, puesto que aún no era tiempo de higos, ¿ignoraba Jesús en los evangelios cuál era la estación, como afirma Ahmad Deedat?
R: No; Deedat pasó por alto por completo el punto aquí. La higuera representaba a Israel, y esto era una profecía de que la nación que la higuera representaba sería estéril de fruto y se secaría espiritualmente.
P: En Mc. 11:13,23,30, puesto que alguien con fe podría mover montañas, ¿por qué no pudo Jesús tener una higuera con fruto?
R: Jesús sí podía haberlo hecho, pero escogió no hacerlo. No eran los higos ni las higueras lo que le preocupaba a Jesús; Jesús estaba enseñando aquí a los discípulos. La higuera era una representación de la nación de Israel, y Jesús maldijo la higuera para mostrar lo que les sucedería si, como la higuera, no daban fruto de fe cuando Jesús vino a ellos.
P: En Mc. 11:14, ¿cómo es que algunas personas parecen que serían muy útiles y fructíferas, pero al final resultan inútiles?
R: La higuera ocupaba un espacio donde podrían haber crecido otras higueras. Los peones del campo cuidaban y atendían la higuera. La regaban, y quizá la abonaban, con la expectativa de que la higuera también devolviera algo y les proveyera higos. Algunas personas solo quieren recibir, y nunca devolver nada.
Quizá algunos no pueden devolver nada espiritualmente, porque no tienen vida espiritual en ellos. Profesaban ser fructíferos, pero de hecho no lo eran. Había promesa de fruto, sin cumplimiento.
Sin embargo, en lo material hay personas que necesitarían su ayuda pero que son incapaces de devolverle nada jamás, o de pagarle por su trabajo. Pero de todos modos hemos de amarlas y ayudarlas.
P: En Mc. 11:15-18 y Lc. 19:45-46, ¿por qué no arrestaron de inmediato las autoridades judías a Jesús, un desconocido con un azote?
R: Cuatro puntos a considerar en la respuesta.
1. Las multitudes acababan de alabar a Jesús como el Mesías en la Entrada Triunfal, en Mateo 21:1-11, también Mateo 21:15-16; Marcos 11:1-10 y Lucas 19:28-40.
2. Jesús estaba sanando personas milagrosamente, y es difícil arrestar a alguien en medio de una multitud de personas que están siendo sanadas por Él.
3. Antes de eso, la multitud había oído que Jesús había resucitado a Lázaro de los muertos, según Juan 12:9-11, 17-19.
4. Y lo más importante: por las razones anteriores, Marcos 11:18 dice que, mientras los sacerdotes y los escribas buscaban cómo matar a Jesús, le temían porque toda la multitud estaba maravillada de Jesús. Los sacerdotes no querían un motín, ni la represalia romana que este provocaría. Lucas 19:47-48 dice algo semejante, y en Juan 12:19 los fariseos se lamentaban de que, según pensaban, el mundo entero se iba tras Jesús.
P: En Mc. 11:16, ¿por qué no permitía Jesús que nadie llevara vasos (ollas o recipientes) por el templo?
R: Jesús no estaba interfiriendo con los sacrificios apropiados, sino que interfería con quienes llevaban vasos llenos de dinero.
P: En Mc. 11:17, ¿de qué manera actuaban como ladrones las personas del templo?
R: De al menos tres maneras:
Precios abusivos: vender cosas en el templo a precios inflados.
Institucionalización: los sacerdotes no aceptaban un animal con defectos, como una herida que pudiera ocurrir durante el viaje, así que la gente tenía que comprar los animales a precios inflados.
Robar a Dios en las ofrendas: los vendedores y los adoradores estaban concentrados en las transacciones financieras en vez de en adorar a Dios.
P: En Mc. 11:23, ¿por qué mencionó Jesús una fe que mueve montañas?
R: Jesús enseñaba que bastaba con un poco de fe genuina en el poder de Dios, aplicada a la oración, para mover montañas. La fe es como una semilla: puede crecer. Además, Jesús dijo esto cerca de Jerusalén, y en los últimos días el monte de los Olivos, a media milla (0.8 km) al oriente de Jerusalén, será partido en dos, según Zacarías 14:4.
P: En Mc. 11:23, ¿prometió Jesús darnos absolutamente cualquier cosa que pidamos con fe?
R: Dios nos da cualquier cosa que pidamos, sujeto a las siguientes salvedades:
Una cosa: Dios no puede dar una “cosa” que no es una cosa, como una contradicción lógica: agua que no moja, un objeto movible que no puede ser movido, etc.
Con fe: Dios no nos concederá lo que se pide dudando, como dice Santiago 1:6-7, ni lo que se pide, no por fe, sino para gastarlo en nuestros deleites, según Santiago 4:3. Hemos de pedir conforme a la voluntad de Dios, en 1 Juan 5:14. Con fe incluye permanecer en Dios y que Dios permanezca en nosotros, en Juan 15:7.
Si perdonamos: Marcos 11:25 añade esta salvedad. Buenas dádivas: Antes de Marcos 11:23, Jesús enseñó que Dios es un buen Padre, que nos da cosas buenas, no cosas malas, según Mateo 7:9-11 y Lucas 11:11-13. Por eso, a veces, cuando un creyente obediente pide con fe, Dios dice “no” o “espera”, como en el libro de Job; Filipenses 2:25; 2 Timoteo 4:20 y 2 Corintios 12:8-9.
P: En Mc. 11:25-26, si un cristiano genuino no perdona, ¿irá al infierno?
R: En cierto sentido este es un punto discutible, porque un cristiano genuino perdonará. Ningún cristiano verdadero se negaría a perdonar jamás a alguien, porque eso mostraría que nunca había escogido recibir el perdón de Dios, y por lo tanto no era un cristiano verdadero. Ni que decir tiene que es muy importante perdonar a todos.
P: En Mc. 11:29-33, ¿por qué no respondió Jesús directamente la pregunta sobre qué autoridad tenía?
R: Probablemente pretendían tenderle una trampa. Si Jesús decía que tenía autoridad de Dios para entrar cabalgando en Jerusalén, echar fuera a los cambistas y maldecir la higuera, entonces lo acusarían de blasfemia. Si Jesús decía que era de los hombres, entonces no era de las autoridades romanas ni del Templo. Pero Jesús no tenía obligación alguna de responder ninguna pregunta. Aunque en general Jesús respondía las preguntas de la mayoría de la gente, no respondió directamente la pregunta de quienes no buscaban su respuesta, sino solo tratar de entramparlo. Jesús sencillamente podría haber dicho: “No necesito la autoridad de ustedes, porque tengo la autoridad del Padre, como lo prueban las muchas sanidades que estoy haciendo”. Aunque, en realidad, eso ya podían deducirlo.
P: En Mc. 11:29-33, ¿cuándo no deberíamos responder la pregunta de alguien, aun cuando sepamos la respuesta?
R: En pocas palabras, cuando no quieren conocer la verdad. Si no podían aceptar lo que ya sabían acerca de Juan, entonces no necesitan oír la verdad acerca de Jesús, porque de todos modos la rechazarían.
Si preguntan únicamente para tendernos una trampa, debemos tener cuidado con lo que decimos. Si no están tratando de entramparnos, pero preguntan por alguna otra razón y no porque realmente quieran saber, no tenemos que responder. Si alguien le hace alguna pregunta acerca de Dios o de la Biblia, y usted sospecha que podría ser una “cortina de humo”, es decir, solo una distracción para no tener que enfrentar la verdad, puede hacerle esta pregunta: si yo respondiera esta pregunta a su satisfacción, ¿lo acercaría eso a aceptar a Jesús como su Señor y Salvador personal? Si su respuesta es “no”, entonces felicidades: acaba usted de descubrir una cortina de humo. En ese caso, entonces puede preguntar: “¿Qué lo acercaría a aceptar a Jesús como su Señor y Salvador?”.
P: En Mc. 12:1-9, ¿cuál es el significado de esta parábola?
R: Dios dio la tierra, la Tierra Prometida, a los judíos. Sin embargo, ellos no le dieron a Dios la obediencia, la adoración sin divisiones, los diezmos y los sacrificios que Él mandó. Les envió profetas, a quienes maltrataron y mataron. Finalmente, Dios envió a su Hijo, Jesús, a quien matarían. Hay cierta semejanza aquí con la alegoría de la viña del Señor en Isaías 5:1-7.
La razón por la que los labradores dijeron que llegarían a ser los dueños se debía a la ley judía. Si el dueño y sus herederos eran muertos, entonces los poseedores de la tierra serían los primeros en la fila para tenerla, según Mishnah Baba Bathra 3.3 y b Baba Bathra 54a.
P: En Mc. 12:6, ¿por qué se esperaría que los labradores respetaran al hijo del dueño de la tierra?
R: De todos modos habrían respetado al hijo si hubieran tenido
1. Algún respeto por la autoridad legítima, o
2. Obediencia a la ley, o
3. La inteligencia para darse cuenta de que hacerle daño al hijo traería segura represalia, o
4. Un temor sano a los soldados del amo.
Solo matarían al hijo si su codicia por la viña los hubiera cegado por completo a la razón. Es asombroso, pero cierto, que las personas pueden tener tanta codicia que sus decisiones hacen parecer que desean el dinero y el placer inmediatos aún más que estar vivas al día siguiente.
Hoy es curioso ver cómo algunas personas que por lo demás tomarían la mejor decisión toman una insensata a causa de la codicia. La mayoría de las veces ni siquiera se dan cuenta de cómo la codicia distorsionó su capacidad de decidir, hasta mucho después.
P: En Mc. 12:10 y Lc. 20:17, ¿qué es una piedra angular?
R: Una piedra angular es la primera piedra sobre la cual se asienta el fundamento.
P: En Mc. 12:10-11 y Lc. 20:17-18, ¿por qué desecharon la gente y los edificadores la piedra angular?
R: No tenían ningún respeto por la función ni la importancia de la piedra angular. En última instancia, una persona o quiere ser parte del mismo edificio que Cristo está edificando, o no lo quiere. No hay término medio; no se puede ser media parte del edificio.
P: En Mc. 12:13-17 y Lc. 20:21-25, ¿acaso Jesús no respondió directamente la pregunta sobre pagar tributo?
R: En realidad sí lo hizo. Trataron de engañarlo preguntándole si debían pagar tributo a César o no. Si Jesús hubiera dicho “no”, podría haber sido arrestado por los romanos por animar a la gente a no pagar tributo. Si Jesús hubiera dicho “sí”, las multitudes que resentían el dominio romano quizá no se habrían mostrado tan amistosas con Él.
Este tributo se exigía desde el año 6 d.C. Puesto que el tributo romano iba al tesoro romano, los zelotes se negaban a pagarlo, porque reconocía el derecho romano a gobernar en Palestina. Los fariseos objetaban pagarlo, pero aun así lo pagaban. Los saduceos no tenían objeción en pagarlo. Así que quienes hacían la pregunta solo querían ver a qué grupo se enajenaría Jesús.
Jesús respondió la pregunta diciendo que debemos dar a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. Jesús no especificó qué cosas pertenecían a César (Tiberio en aquel tiempo), y ellos no se lo preguntaron.
P: En Mc. 12:19, Lc. 20:27 y Hch. 23:8, ¿qué sabemos brevemente acerca de los saduceos, también llamados herodianos?
R: Josefo dice que los saduceos, los fariseos y los esenios eran los tres partidos religiosos de Judá. Al parecer, los saduceos comenzaron bajo Juan Hircano I (135-104 a.C.) y desaparecieron cuando el Templo fue destruido en el año 70 d.C. En tiempos de Jesús se les llamaba herodianos porque apoyaban a la dinastía de Herodes como reyes en Judea.
Los saduceos negaban los espíritus, los ángeles y la resurrección del cuerpo, según Hechos 23:8. Rechazaban toda la Mishná, el Talmud y las demás tradiciones de los fariseos. Según Josefo, no veían necesidad de observar nada que no estuviera escrito en la Torá y, según los escritores de la iglesia primitiva, rechazaban todo el Antiguo Testamento salvo la Ley (la Torá). Sobre la Ley misma, los fariseos escribieron ejemplos de cómo discrepaban en asuntos menores.
P: En Mc. 12:19 y Lc. 20:27, ¿cuál es toda la evidencia bíblica y extrabíblica que tenemos acerca de los saduceos?
R: Esto es casi todo lo que sabemos sobre los saduceos.
1. 1 y 2 Macabeos dan una historia detallada de las luchas externas e internas durante el tiempo en que se fundaron los partidos de los fariseos y los saduceos.
2. Josefo habla de los saduceos en cinco pasajes. Las citas están tomadas de Josephus : Complete Works.
Wars of the Jews 2.8.2,14 (2a) (p. 476) “Porque hay tres sectas filosóficas entre los judíos. Los seguidores de la primera son los fariseos; los de la segunda, los saduceos; y la tercera secta, que pretende una disciplina más severa, se llaman los Essens”. [Essens es la grafía que aparece en el libro] (14f) [Essens es la grafía que aparece en el libro] “Pero los saduceos son los que componen el segundo orden, y suprimen el hado por completo, y suponen que Dios no se ocupa de que hagamos o dejemos de hacer lo que es malo; y dicen que hacer lo bueno o lo malo es elección propia de los hombres, y que lo uno o lo otro corresponde a cada quien, para que obren como les plazca. También suprimen la creencia en la duración inmortal del alma, y en los castigos y las recompensas en el Hades. Además, los fariseos son amistosos entre sí, y procuran la concordia y el respeto por lo público. Pero el trato de los saduceos unos con otros es en cierto grado áspero, y su conversación con los de su propio partido es tan bárbara como si les fueran extraños…”. (Más adelante, en Antiquities of the Jews 18.1.6, Josefo menciona una cuarta secta, que es como los fariseos salvo que luchan por la libertad. Se refiere a los zelotes.)
Antiquities of the Jews 13.5.9 En contraste con los saduceos, los fariseos tendían a no ser severos en los castigos.
Antiquities of the Jews 13.10.6 Esta es históricamente la primera mención de los saduceos, bajo el gobierno de Juan Hircano I como rey y sumo sacerdote a la vez (135-104 a.C.)
Antiquities of the Jews 18.1.4 “Pero la doctrina de los saduceos es esta: que las almas mueren con los cuerpos; ni observan cosa alguna fuera de lo que la ley [¿la Torá?] les manda; porque tienen por muestra de virtud disputar con aquellos maestros de filosofía que frecuentan; pero esta doctrina la reciben pocos, aunque estos son de la mayor dignidad; sin embargo, por sí mismos casi nada pueden hacer, pues cuando llegan a ser magistrados, como a veces se ven obligados a serlo de mala gana y por la fuerza, se adhieren a las nociones de los fariseos, porque de otro modo la multitud no los soportaría”. (Josefo escribió Antiquities of the Jews en 93-94 d.C.)
Antiquities of the Jews 20.227 [9.1] solo menciona a un saduceo que fue sumo sacerdote. Su nombre era Hanán ben Hanán, y ocupó el cargo solo tres meses.
3. La Mishná contrasta las enseñanzas de los saduceos con las de los fariseos en al menos nueve pasajes. (Las Mishnás más antiguas se escribieron alrededor del año 200 d.C.) Sin embargo, estas son desde la perspectiva de los fariseos, y no tenemos escritos de los saduceos mismos. Así pues, las diferencias se dan desde la perspectiva de lo que era importante para los fariseos —detalles menores acerca de la ley—, y no necesariamente de lo que era más importante para los saduceos.
Baba Batra 115b - Cuando un hombre moría sin hijos varones vivos, los fariseos decían que solo una nieta, y no una hija, podía heredar, mientras que los saduceos decían que tanto las hijas como las nietas podían heredar si no había hijos varones.
Baba Kamma 84a - Al aplicar “ojo por ojo”, los fariseos a menudo aceptaban una compensación monetaria en su lugar, mientras que los saduceos no.
Megillah Ta’anit 1 - Mientras que los fariseos querían que las ofrendas se pagaran con el tesoro, los adversarios de los fariseos querían que el costo se pagara con ofrendas voluntarias.
Megillah Ta’anit 4 - Igual que Baba Kamma 84a.
Makkot 1:5-8 - Los fariseos querían que todos los testigos falsos fueran muertos, mientras que los saduceos solo daban muerte a un testigo falso si su testimonio ya había causado la ejecución del falsamente acusado.
Tosefta Parah capítulo 3 y Parah - Los saduceos no tenían todas las abluciones de los fariseos, pero eran más estrictos en la pureza de la vaca alazana.
Tosefta Sanhedrin 6:6 - Los fariseos querían que todos los testigos falsos fueran muertos, mientras que los saduceos solo daban muerte a un testigo falso si su testimonio ya había causado la ejecución del falsamente acusado.
Yadaim 4:7 - Los saduceos enseñaban que el dueño debía ser responsable del daño que hiciera un esclavo, así como es responsable del daño que hace su animal. Los fariseos enseñaban que el esclavo debía ser igualmente responsable, para que un esclavo descontento no metiera en problemas a su amo.
Yerushalmi Yevamot 1:6 - El matrimonio levirato era solo para una esposa desposada, no para una que estuviera realmente casada.
4. Una tradición rabínica (Abot Rabbi Natan 5) dice que Sadoc, discípulo de Antígono de Soco, inició a los saduceos.
5. El Nuevo Testamento nos habla de los saduceos de pasada.
Mateo 3:7ss. - Juan el Bautista vio tanto a saduceos como a fariseos.
No Mateo 15:1 - Algunos fariseos y escribas vinieron a Jesús. Puesto que a estas personas les preocupaba que los discípulos de Jesús no se lavaran las manos, probablemente no había saduceos entre ellos.
Mateo 16:1-6 - Tanto los fariseos como los saduceos pidieron a Jesús una señal del cielo.
Mateo 16:11-12 - Jesús dice que se guarden de la enseñanza de los saduceos y los fariseos. Obviamente, enseñaban cosas distintas porque eran grupos distintos, pero Jesús no detalló las creencias de ninguno de los dos grupos en este versículo.
Mateo 22:23-34; Marcos 12:18-27; Lucas 20:27-39, Los saduceos interrogan a Jesús acerca de la resurrección. Según el Wycliffe Bible Dictionary p. 1501, la Mishná en Yerushalmi Yevamot 1:6 muestra que, puesto que el matrimonio levirato se aplica solo a la desposada a los ojos de los saduceos, la mujer solo habría estado casada con el séptimo marido.
Hechos 4:1-2 - Los fariseos, los sacerdotes y los saduceos estaban unidos en oponerse a los apóstoles.
Hechos 5:17-18 - Esto registra que el sumo sacerdote en aquel momento era saduceo. (Josefo también dice que el sumo sacerdote Ananías el Joven era saduceo.)
Hechos 23:6-8 - Los saduceos no creían en la resurrección, ni en ángeles ni en espíritus.
6. Escritos de la iglesia primitiva
Justino Mártir (c. 138-165 d.C.): “Porque yo escojo seguir no a los hombres ni a las doctrinas de los hombres, sino a Dios y a las doctrinas [entregadas] por Él. Porque si os habéis topado con algunos que se llaman cristianos, pero que no admiten esta [verdad], y se atreven a blasfemar del Dios de Abraham, y del Dios de Isaac, y del Dios de Jacob; que dicen que no hay resurrección de los muertos, y que sus almas, cuando mueren, son llevadas al cielo; no imaginéis que son cristianos, así como tampoco admitiría nadie, si lo considerara rectamente, que los saduceos, o sectas semejantes de genistas, meristas, galileos, helenistas, fariseos y bautistas, sean judíos (no me oigáis con impaciencia cuando os digo lo que pienso), sino que [solo] se llaman judíos e hijos de Abraham, honrando a Dios con los labios, como Dios mismo declaró, mientras el corazón estaba lejos de Él. Pero yo, y otros que somos cristianos de recto sentir en todos los puntos, estamos seguros de que habrá una resurrección de los muertos, y mil años en Jerusalén, la cual entonces será edificada, adornada y ampliada, [como] declaran los profetas Ezequiel e Isaías y otros”. Dialogue with Trypho, a Jew cap. 80 p. 239
El Diatessaron de Taciano (c. 172 d.C.), sección 34 p. 96, menciona la resurrección de todos cuando Jesús reprende a los saduceos.
Hegesipo (170-180 d.C.) menciona once grupos de falsos cristianos entre el pueblo: de Simón, Cleobio, Doriteo, Gorteo, Masboteo, Menandro, Marción, Carpócrates, valentinianos, basilidianos y saturnilianos. (vol. 8 p. 764). Menciona las sectas judías de los esenios, los galileos, los hemerobautistas, los masboteos, los samaritanos, los saduceos y los fariseos en Concerning His Journey to Rome, and the Jewish Sects vol. 8 p. 765.
Ireneo de Lyon (182-188 d.C.): “Porque nuestro Señor y Maestro, en la respuesta que dio a los saduceos, que dicen que no hay resurrección, y que deshonran a Dios y menoscaban el crédito de la ley,” Irenaeus Against Heresies libro 4 cap. 5.2 p. 466-467
Tertuliano (198-220 d.C.), en On the Resurrection of the Flesh capítulo 2, compara a los herejes cristianos que niegan la resurrección física con los saduceos con quienes Jesús tuvo que contender.
Tertuliano (198-220 d.C.): “Los saduceos, que decían que no había resurrección, en una discusión sobre ese tema habían propuesto al Señor un caso legal acerca de cierta mujer que, conforme a la prescripción legal, había estado casada con siete hermanos que habían muerto uno tras otro”. Five Books Against Marcion libro 4 cap. 38 p. 413. Tertuliano escribió también en otros lugares sobre los saduceos.
Hipólito (222-235/6 d.C.), en The Refutation of All Heresies libro 9 capítulo 22 p. 136-137, dedica todo un capítulo a los saduceos. Como dice Josefo, afirman que Dios no influye en los asuntos terrenales. Niegan la resurrección de la carne, y dicen que el alma no sigue existiendo después de la muerte. También da otros detalles que se encuentran en Josefo. Además de Josefo, Hipólito dice también que son especialmente fuertes en Samaria. “Sin embargo, no prestan atención a los profetas, pero tampoco se la prestan a ningún otro sabio, salvo únicamente a la ley de Moisés, respecto de la cual, sin embargo, no formulan interpretación alguna”.
Orígenes (225-254 d.C.): “Los judíos tenían opiniones distintas, algunas falsas, como la que sostenían los saduceos acerca de la resurrección de los muertos, que no resucitan, y respecto de los ángeles, que no existen, sino que aquellas cosas que se escribieron acerca de ellos solo habían de interpretarse figuradamente, sin tener realidad alguna de hecho;” Commentary on Matthew capítulo 20 p. 427. Orígenes dice también que los samaritanos y los saduceos reciben solamente los libros de Moisés, en Origen Against Celsus libro 1. Orígenes escribió también en otros lugares sobre los saduceos.
Metodio (270-311/312 d.C.): “Por tanto, observad que estas son las mismas cosas que el Señor quiso enseñar a los saduceos, que no creían en la resurrección de la carne. Porque esta era la opinión de los saduceos. De ahí que, habiendo ideado la parábola acerca de la mujer y los siete hermanos, para poner en duda la resurrección de la carne,” Discourse on the Resurrection cap. 12 p. 367. Metodio escribió también en otros lugares sobre los saduceos.
Arnobio (297-303 d.C.) “Y que nadie nos oponga aquí fábulas judías y las de la secta de los saduceos, como si también nosotros atribuyéramos formas a la Deidad; porque se supone que esto se enseña en sus escritos, y se afirma como con seguridad y autoridad”. Arnobius Against the Heathen libro 3 cap. 12 p. 467
Después de Nicea
Atanasio (326-373 d.C.): “¿Y qué es la Ley para los saduceos, si no reciben a los profetas?” To the Bishops of Egypt cap. 4 p. 224
Epifanio de Salamina (390 d.C.), en Heresies 1,14, afirma que el término “saduceos” provino de la palabra hebrea sadiq, que significa “justo”. Sin embargo, el Wycliffe Bible Dictionary p. 1500 dice que hay un problema para explicar cómo cambiaría la vocal de i (caret) en sadiq a u (caret) en seduqim.
Jerónimo, al parecer también dijo que los saduceos solo observaban la Torá, según The New International Dictionary of the Bible p. 884-885.
Obras espurias y heréticas
Las Recognitions of Clement ebionitas (c. 211-250 d.C.) libro 2 cap. 54 p. 91 (de manera implícita) están en contra de los saduceos porque negaban la resurrección de los muertos.
Pseudo-Hipólito: “Y por eso ya no tienen [los judíos] rey, ni sumo sacerdote, ni profeta, ni siquiera escribas, fariseos y saduceos entre ellos. Sin embargo, no dice que hayan de ser cortados;” On Psalm 59 p. 202
Véase la siguiente pregunta para más discusión sobre esto.
P: En Mc. 12:19 y Lc. 20:27, ¿rechazaban los saduceos por completo todo el Antiguo Testamento salvo la Torá, aceptaban el resto del Antiguo Testamento pero con menor autoridad, o aceptaban todo como lo hacían los fariseos?
R: Esta es la evidencia. Los escritores de la iglesia primitiva Hipólito, Tertuliano, Orígenes y Jerónimo dijeron que los saduceos solo creían en la Torá. Sin embargo, The New International Dictionary of the Bible p. 884-885 dice que estaban equivocados, porque
1) Josefo no menciona esto
2) En el Talmud, los saduceos usan argumentos tomados de otros libros del Antiguo Testamento,
3) Probablemente no se les habría permitido estar en el Sanedrín si no hubieran considerado canónicos los demás libros.
Sin embargo, en contra de esta postura hay tres puntos:
1r) Josefo escribió acerca de los saduceos: “…ni observan cosa alguna fuera de lo que la ley manda…”, en Antiquities of the Jews 18.1.4. (hacia 93-94 d.C.)
2r) Además, aun si los saduceos no rechazaban por completo el resto del Antiguo Testamento, quizá solo aceptaban los demás libros del Antiguo Testamento como menos autoritativos. Esto es semejante a la postura de algunos cristianos respecto de los apócrifos, como escritos piadosos que pertenecen a la Escritura, pero con menor autoridad que el resto del Antiguo Testamento. Quizá los saduceos dejaban abierta la cuestión de cuán autoritativos eran exactamente los libros que no eran de la Torá.
3r) Según Josefo, Ananías (el Joven) era un saduceo que fue nombrado sumo sacerdote por los romanos. Restaría autoridad al Sanedrín si excluyeran al sumo sacerdote. Además, Josefo escribe en Antiquities of the Jews 18.1.4 que, cuando los saduceos llegaban a ser magistrados, se adherían a lo que decían los fariseos, porque de otro modo las multitudes no podían soportarlos. Es análogo a lo de hoy, cuando muchos pastores “cristianos” liberales, que ellos mismos niegan que Jesús muriera para pagar por nuestros pecados, aun así celebran la Cena del Señor cada mes, repitiendo las palabras “Esta es mi sangre derramada para el perdón de los pecados”, aunque dijeran que personalmente no creían eso, porque de otro modo los miembros de la iglesia no los aceptarían como pastores.
¿De dónde obtuvieron su información los escritores de la iglesia primitiva? Puesto que los saduceos desaparecieron alrededor del año 70 d.C., no la obtuvieron de los saduceos mismos. Quizá obtuvieron la información de muchos escritos antiguos que hoy no tenemos. Por ejemplo, Papías, discípulo del apóstol Juan y el primer premilenarista extrabíblico, escribió varios volúmenes que se han perdido.
Por lo tanto, aunque no hay nada que pruebe que los escritores de la iglesia primitiva estuvieran equivocados, hay argumentos en ambos sentidos en cuanto a si los saduceos rechazaban de plano el resto del Antiguo Testamento, o si más bien solo tenían esos libros por de menor autoridad.
P: En Mc. 12:24, ¿por qué les dijo Jesús a los saduceos que no conocían las Escrituras ni el poder de Dios?
R: Jesús tenía razón tanto en un sentido general como en un sentido específico que podía demostrarles.
General: Los saduceos no creían en la vida después de la muerte ni en la resurrección. Según los escritores de la iglesia primitiva, los saduceos no aceptaban el Antiguo Testamento como Escritura, salvo los primeros cinco libros de la Ley. Véase la pregunta anterior para más información.
Específico: Como Jesús mostró, ni siquiera lo que sí aceptaban como Escritura (la Torá) lo creían realmente, en cuanto a que Dios sigue siendo el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.
P: En Mc. 12:34, ¿qué significa no estar lejos del reino de Dios?
R: No significa que uno pueda ser salvo de manera fraccionaria, ni garantizaba que aquel hombre sería salvo. Jesús quiso decir que el hombre estaba muy cerca de llegar a creer en Jesús.
P: En Mc. 12:29-31, ¿cómo resumen estos mandamientos toda la ley?
R: Se enfocan en dos aspectos: mostrar amor y honra supremos a Dios, y amar a los demás como a nosotros mismos. En contraste con Jesús, algunos olvidaron el primer aspecto. Un gentil le dijo al famoso rabino judío Hilel que se convertiría al judaísmo, pero solo si Hilel le enseñaba toda la ley mientras él se sostenía sobre un pie. Hilel respondió: “Lo que aborreces para ti, no lo hagas a tu prójimo; esta es toda la ley, lo demás es comentario; ve y aprende”, en ben Shabbath 31a.
P: En Mc. 12:30, cuando Jesús se refirió a Dt. 6:4, al amar a Dios, ¿por qué añadió Jesús un cuarto aspecto, el de la “mente”?
R: Dos respuestas complementarias.
1. Aunque el término hebreo “alma” implicaba toda la vida de una persona, incluida la mente, Jesús, que aquí hablaba arameo o griego, mencionó la mente de manera explícita para captar el sentido completo de “alma”.
2. Además, con la venida de Jesús, los creyentes tenían un entendimiento de Dios mucho más completo del que tenían en el Antiguo Testamento, como lo muestran Mateo 13:10-16; Marcos 4:11 y Lucas 8:10. Para más sobre el misterio revelado de Cristo, véanse Efesios 3:4-6,9; 6:19; Colosenses 1:26-27; 2:2; 4:3; Romanos 16:25-26; 1 Pedro 1:10-12. Véase también la discusión sobre Deuteronomio 6:4.
P: En Mc. 12:30, ¿debemos tratar de eludir la razón para ser espirituales, como dan a entender algunos maestros de la Palabra de Fe?
R: De ninguna manera. La fe va más allá de la razón, pero no en contra de ella. Marcos 12:30 dice que hemos de amar a Dios también con toda nuestra mente. La cuestión aquí es que, si la Palabra de Dios dice una cosa y con nuestra mente razonamos otra, ¿creemos primero la palabra de Dios o primero nuestra propia razón? La razón lógica no es nuestro amo, ni ha de desecharse como si no valiera nada, sino que es un don que se ha de usar como herramienta para servir a Dios en amor. Además, Dios no solo usa nuestra razón natural, sino que puede transformarla mediante la renovación de nuestra mente, en 1 Corintios 2:12. Pero esta transformación no es necesariamente automática. Romanos 12:2 nos manda “transformaos por la renovación de vuestro entendimiento”. Así que tenemos una responsabilidad respecto de algo que no podemos hacer. Logramos que se haga lo que nosotros mismos no podemos hacer pidiéndole a Dios que obre por medio de nosotros; es decir, hay que orar a Dios para que Él haga la transformación. ¿Le dará usted gracias por la obra santificadora que ya ha hecho, y le pedirá que lo haga más maleable para que Él transforme su mente, su corazón, su alma y sus fuerzas?
P: En Mc. 12:34, ¿qué tiene de inusual que ya no le hicieran más preguntas a Jesús?
R: Marcos 11:28 comienza con los sacerdotes, los escribas y los ancianos preguntando con qué autoridad hacía Jesús estas cosas. Al principio Jesús se negó directamente a responder su pregunta. Luego, mediante sus respuestas a otras preguntas, y al hacer Jesús finalmente su propia pregunta, que ellos no pudieron responder, mostró indirectamente que tenía la autoridad. Entonces ya no le preguntaron a Jesús “¿con qué autoridad…?” ni ninguna otra pregunta.
P: En Mc. 12:42, ¿qué nos dice esto acerca del público de Marcos?
R: La blanca (lepton en griego) era una moneda griega, bien conocida por los griegos. Dos de ellas eran la 1/64ª parte de un denario, el jornal de un día. El hecho de que Marcos sienta que tiene que explicar qué es, y que lo explique usando una moneda romana, el quadrans, indica que Marcos escribía originalmente a un público romano.
P: En Mc. 12:42-44, puesto que los escribas devoraban las casas de las viudas, ¿por qué no impidió Jesús que la viuda echara sus dos blancas?
R: La viuda fue elogiada por su generosidad y su fe al dar. Los escribas del templo fueron reprendidos no solo por no dar a los pobres, sino incluso por quitarles a los pobres por la fuerza. A los maestros de la ley no se les permitía recibir pago por sus servicios, pero sí podían aceptar regalos, según Aboth 1.13 y Bekhoroth 4.6.
P: En Mc. 13:1-2, ¿qué tenía de impresionante el templo?
R: Tanto su tamaño como su permanencia, pues fue reedificado después de ser destruido, y vuelto a dedicar después de ser profanado.
El Templo era una maravilla arquitectónica; cubría alrededor de una sexta parte del terreno total de Jerusalén. Estaba construido con grandes piedras blancas con oro incrustado. Tomó muchos años construirlo; no quedó totalmente terminado sino hasta el año 64 d.C. Aunque era una estructura grande, no era tan grande como otras maravillas antiguas, como los Jardines Colgantes de Babilonia o las pirámides de Egipto.
Antíoco Epífanes sacrificó un cerdo sobre el altar, según 1 Macabeos 1:41-64 y las Antiquities of the Jews de Josefo, libro 12 cap. 5.4. Véase también The Jewish War de Josefo, libro 5 cap. 184-226, y Antiquities of the Jews libro 15 cap. 380-425 (xi) para más información.
Los zelotes judíos profanaron el templo en los años 67-68 d.C.
En el año 70 d.C. el general romano Tito ordenó a sus tropas que preservaran el templo, pero de todos modos lo incendiaron.
P: En Mc. 13:1-2, ¿cómo podemos saber cuándo una organización o institución de aspecto impresionante es inútil para Dios?
R: Si fue construida con malos propósitos, eso es una cosa; pero puede que originalmente haya sido creada con propósitos piadosos y que luego esos propósitos hayan sido secuestrados. Fijarse en cuán impresionante parece algo es concentrarse en lo que no importa. Mire su fruto actual: ¿están las personas viniendo a Cristo y creciendo en Cristo por medio de esa obra? Si no, entonces, sin importar su gloria pasada, ya no es impresionante a los ojos de Dios.
P: En Mc. 13:34-37, ¿por qué insistía tanto Jesús en que velaran?
R: Aunque algunas personas se perdieron la primera venida, el contexto aquí es un discurso dirigido solo a los discípulos acerca de la Segunda Venida. No habían de comenzar a velar en un momento determinado, porque Jesús acababa de decir que nadie sabría la hora. Más bien, habían de velar siempre. Velar aquí significa mantener su vida en santidad y permanecer cerca de Dios. También significa mantenerse fieles durante la persecución. Los cristianos eran tildados de herejes y azotados por los judíos con 39 azotes, según Mishnah Makkoth 3.10-14 (The Bible Knowledge Commentary : New Testament p. 168.)
P: En Mc. 14:4-8, ¿por qué prefirió Jesús que el ungüento costoso se derramara sobre Él en vez de que se diera a los pobres?
R: Jesús enseñó en Marcos 12:29-31 que amar al Señor tu Dios es el mandamiento más grande, y amar a tu prójimo como a ti mismo es el segundo mandamiento más importante, y no al revés. Los cristianos podían ayudar a los pobres en todo tiempo, pero solo podían ministrar a Jesús de esta manera mientras Jesús estaba en la tierra.
P: En Mc. 14:4-8, algunos pensaron que este sacrificio del salario de un año era solo un desperdicio de dinero. ¿Qué les diría usted a las personas de hoy que piensan que dar años de su vida y su dinero al Señor es un desperdicio?
R: El nardo era un perfume costoso que provenía de una planta rara de la India. Normalmente venía en un frasco totalmente sellado. Se rompía el cuello y se usaba todo el contenido.
Cuando Judas vio este enorme “desperdicio” (en su opinión), eso pudo haber sido el detonante para que fuera a los sacerdotes a traicionar a Jesús. Aunque no hay defensa posible de Judas, al menos podemos entender su punto de vista. Parecería un gran desperdicio, si todo el mundo girara en torno al dinero. Ojalá que usted tenga mejor juicio que Judas.
P: En Mc. 14:4-8, ¿cómo puede el hacer cosas buenas estorbar a veces el hacer lo mejor?
R: Hacemos muchas cosas buenas, pero no estamos en la tierra solo para hacer cosas buenas. Permanecemos ahora en la tierra para servir y glorificar aquí a Dios. No hacemos cualquier cosa buena, sino las mejores cosas buenas que podemos hacer para el Señor.
P: En Mc. 14:21, ¿por qué habría sido mejor para Judas no haber nacido nunca?
R: Habría sido mejor para Judas no haber existido nunca, que hacer lo que hizo y recibir el justo castigo por ello. When Cultists Ask p. 139-140 dice que algunos sectarios usan este versículo para tratar de decir que, si el infierno se compara con el estado anterior al nacimiento, entonces el infierno es la inexistencia. Sin embargo, puesto que Jesús dijo que el castigo de Judas era peor que no haber nacido nunca, entonces el infierno no es la aniquilación.
P: En Mc. 14:21, no sabemos cuál fue la razón principal por la que Judas decidió traicionar a Jesús. Cuando una persona le da la espalda a otra, ¿cuál es la diferencia entre hacerlo por codicia, por celos o por decepción?
R: Algunas personas traicionan por codicia, por la ventaja de pensar que pueden sacar todo lo que puedan. No tenían nada en contra de la persona a la que traicionan. Para ellos, la víctima es solo un objeto que explotar.
Pero en otros casos podría ser algo personal. Por su decepción ante lo que ven como una situación sin esperanza, quizá quieran traicionar a la persona, o al menos sacar algún beneficio que les compense el tiempo perdido en haberle creído.
Como no conocemos los motivos de Judas, podrían ser ambos de los anteriores. Judas era el único miembro no galileo de los doce. Nunca fue parte del círculo íntimo de Pedro, Jacobo y Juan.
P: En Mc. 14:24, ¿qué tiene de interesante aquí la palabra “pacto”?
R: La lengua griega tiene dos palabras distintas para pacto.
La palabra griega syntheke significa un acuerdo negociado entre dos partes.
La palabra griega diatheke significa una propuesta hecha por una sola parte, que la segunda parte solo puede aceptar o rechazar. Es la segunda palabra la que se usa aquí.
P: ¿Muestra Mc. 14:24 que Cristo murió por todas las personas?
R: Sí. Hasta Juan Calvino dice que “muchos” significa “todo el género humano”. Esto es lo que dijo Juan Calvino en Calvin’s Commentaries vol. 3 p. 138-139: “Marcos 14:24. Esto es mi sangre. Ya he advertido, cuando se dice que la sangre es derramada (como en Mateo) para remisión de los pecados, cómo en estas palabras se nos dirige al sacrificio de la muerte de Cristo, y que descuidar este pensamiento hace imposible toda celebración debida de la Cena. De ningún otro modo pueden quedar satisfechas las almas fieles, si no pueden creer que Dios se complace en cuanto a ellas. La palabra “muchos” no significa solamente una parte del mundo, sino todo el género humano: contrapone muchos con uno, como si dijera que no sería el Redentor de un solo hombre, sino que iría a la muerte para librar a muchos de su maldita culpa”. (Las cursivas son de la traducción inglesa original.) Nótese que Calvino dice: “muchos no significa solamente una parte del mundo, sino todo el género humano:”
P: En Mc. 14:27, ¿cómo se escandalizarían los discípulos de Jesús porque Jesús no se defendió a sí mismo?
R: Su fe quedaría destrozada cuando Jesús, con todo su poder, se sometiera voluntariamente a ser capturado, maltratado y muerto. De un Mesías poderoso se esperaría que se defendiera y derrotara a los romanos, no que se rindiera a ellos.
P: Mc. 14:27-31, si un creyente ha pecado gravemente y ha deshonrado a Jesús, especialmente delante de otros, ¿cómo puede volver?
R: Un creyente que ha caído en pecado puede arrepentirse y volver. Dios lo perdonará. Como cristianos, nosotros también debemos perdonarlo, pero él necesita entender que puede tomar tiempo reconstruir la confianza. El creyente arrepentido debe confesarse a Dios, pero también debe confesarse a quienes supieron antes de su pecado. Debe disculparse, hacer restitución si corresponde, y prometer no volver a hacerlo. Según lo adictivo que sea el pecado, quizá deba pedirles a algunos amigos cristianos que “caminen con él” y le pidan cuentas, para que no vuelva a caer en el pecado.
P: En Mc. 14:42-52, ¿retrata esto a un Jesús que estaba a merced de ellos, en contraste con los demás Evangelios, que retratan a Jesús como quien tiene el control, como dicen algunos liberales?
R: Bueno, sí dice que, mientras Jesús oraba, estaba en tal angustia que sudó gotas de sangre. Ah, esperen: eso solo está en Lucas 22:44, no en Marcos. Es más bien “corto de vista” que los críticos liberales digan esto de Marcos, pues Mateo 26:36-46 y Lucas 22:40-46 también hablan de Jesús en el huerto de Getsemaní. Juan a menudo cuenta otras cosas que no están en los tres primeros evangelios; parece que Juan dejó fuera deliberadamente muchas cosas que los otros tres evangelios ya habían dicho.
Desde tiempos antiguos, los cristianos han reconocido que Mateo destacó a Jesús como el Rey Prometido, que cumplió las profecías del Antiguo Testamento. Marcos destacó a Jesús como el siervo sufriente y las acciones de Jesús. Lucas destacó a Jesús como hombre, y Lucas escribió más que nadie sobre la niñez de Jesús. Juan destacó a Jesús como Dios, y probablemente fue escrito dando por sentado que el lector había leído los otros evangelios.
Por otro lado, Marcos muestra que Jesús también tiene el control. En el huerto de Getsemaní, Jesús sabía lo que venía y tuvo la oportunidad de huir del huerto. Pero Jesús escogió deliberadamente abrazar la voluntad del Padre, no por incertidumbre sobre las consecuencias, sino sabiendo perfectamente cuáles serían.
P: En Mc. 14:51-52, ¿quién era aquel “hombre al descubierto” que huyó sin su ropa?
R: Aunque la Escritura no lo dice, la tradición dice que era Juan Marcos, el escritor del Evangelio de Marcos. La escéptica Asimov’s Guide to the Bible p. 905 dice lo mismo, añadiendo la especulación de que “el evangelista no pudo resistirse a mencionar su presencia en un punto clave de la historia de Jesús”.
P: En Mc. 14:53-55, ¿cómo violó aquí el Sanedrín la ley judía?
R: Violaron su propio sistema legal al menos cinco veces.
1) No debían celebrar juicios de noche
2) Era responsabilidad del juez ponerse del lado del acusado.
3) No tenían dos testigos que se corroboraran mutuamente contra Jesús.
4) En la ley judía no se podía condenar a alguien por su propio testimonio.
5) Se suponía que debían esperar 24 horas antes de declarar culpable a alguien.
(de un sermón de Tim Hawks en Hill Country Bible Church, en Cedar Park, Texas, 24/10/1997)
P: En Mc. 14:62, ¿dijo Jesús realmente aquí que era el Mesías?
R: Sí. Imagine cómo se sintieron los obstinados sacerdotes cuando Jesús citó Daniel 7:13-14 acerca de sí mismo, viniendo en las nubes del cielo. Su reacción, maltratándolo y pidiendo su muerte en Marcos 14:63-65, fue la gota que colmó el vaso en el rechazo de Jesús por parte del establecimiento religioso judío. Véase Hard Sayings of the Bible p. 450-451 para una respuesta más amplia.
P: En Mc. 14:62, puesto que Jesús estaría sentado a la diestra de Dios el Padre, ¿cómo podría estar viniendo, lo cual implica movimiento?
R: Tres puntos a considerar en la respuesta.
En todo momento, “sentarse a la diestra” no es solo una ubicación física, sino una posición de honor.
En distintos momentos, Jesús puede sentarse, ponerse de pie y moverse.
Por supuesto, uno puede a la vez estar sentado y estar viniendo, si va montado en un caballo blanco, como lo estará Jesús en Apocalipsis 19:11.
P: En Marcos 14:62 Jesús le dijo al sumo sacerdote que vería al Hijo del hombre viniendo con las nubes del cielo. Pero si el sumo sacerdote murió antes de que Jesús volviera, eso invalidaría la respuesta de Jesús. Así que en Lucas Jesús dice: “Yo soy, y desde ahora el Hijo del hombre se asentará a la diestra de la potencia de Dios” (Lucas 22:69) Jesus, Interrupted p. 51
R: Primero, lo que no es la respuesta, y luego la respuesta.
No es la respuesta: Por alguna razón, Ehrman no quiso mencionar Mateo 26:64, donde dice “vosotros” (plural), o sea, no solo el sumo sacerdote. Sin embargo, es un punto discutible, pues todo el Sanedrín murió antes del regreso de Jesús.
La respuesta: Ehrman plantea dos objeciones en una. La primera objeción es que el sumo sacerdote (y en realidad todo el Sanedrín) murió antes de que Jesús volviera. La respuesta a eso es que todo el Sanedrín, incluido el sumo sacerdote, verá venir a Jesús. Apocalipsis 1:7 promete que todo ojo verá a Jesús cuando Él vuelva, incluso específicamente los que le traspasaron. Quienes han muerto rechazando a Jesús no escaparán de encontrarse con Él otra vez.
La segunda objeción es que Lucas, escrito después de Marcos, parece cambiar de “tú (singular) verás” a simplemente afirmar que Jesús volvería. El punto clave de su argumento queda debilitado por una variante textual. Clemente de Alejandría (193-202 d.C.) cita Marcos 14:62 con “vosotros” (plural) en Stromata libro 6 cap. 52, en los Ante-Nicene Fathers vol. 2 p. 574. Sabemos que es Marcos, y no otro Evangelio, lo que Clemente cita, porque nos dice explícitamente que es Marcos.
P: En Mc. 14:65, ¿por qué le pidieron algunos a Jesús que profetizara quién lo había golpeado?
R: Los soldados romanos tenían un juego cruel que practicaban con los prisioneros, llamado “tres puños”. Tres soldados ponían cada uno uno de sus puños bajo la barbilla del prisionero. Uno de los soldados golpeaba al prisionero y lo dejaba inconsciente. Cuando el prisionero recobraba el conocimiento, le preguntaban cuál de los soldados lo había golpeado. Si el prisionero adivinaba mal, ganaba el soldado que lo había golpeado (y la persona perdía la apuesta). Si el prisionero adivinaba bien, el soldado que lo había golpeado perdía la apuesta. Al parecer, en todos los casos el prisionero también era el perdedor.
P: En Mc. 14:66-68, ¿qué clase de amor puede soportar la “prueba del miedo”?
R: Pedro era valiente, y nunca dejó de amar a Jesús, pero su amor aquí no soportó la prueba del miedo. Sin embargo, al final de la vida de Pedro, Pedro fue crucificado cabeza abajo, y el amor de Pedro sí soportó la prueba del miedo.
Hasta que Pedro empezó a hablar, su acento galileo no lo delataba. A menos que él hubiera hablado primero, la criada debió de haber estado en algún momento lo bastante cerca de Jesús y de Pedro como para poder reconocer a Pedro. Pedro pensaba que podía permanecer bastante cerca de Jesús sin ser detectado. Cuando descubrió que sí podían averiguar quién era, entonces tuvo que decidir qué hacer. A veces podemos hacer algo valiente por Cristo, razonando que probablemente no sufriremos por ello. Pero cuando nos descubren, ¿entonces qué hacemos?
Pedro, en ese momento de tensión, valoró su seguridad por encima de todo lo demás, incluso por encima de no negar a Cristo. Lo que Pedro debió haber hecho es irse rápidamente y, en cuanto a si lo atraparían o no, dejar los resultados en manos de Dios.
P: En Mc. 15:1-20, tanto el Sanedrín como los romanos rechazan a Jesús como el Mesías, pero por razones muy distintas. ¿Cuáles son las distintas razones por las que la gente de hoy rechaza a Jesús como su Mesías?
R: En tiempos de Jesús, muchos pensaban que las afirmaciones de Jesús eran falsas, porque Jesús no cumplía sus expectativas de un mesías político. Hoy, algunos piensan que, si Dios nos observara, no habría hambre, sufrimiento ni muerte. Dios no encaja en sus expectativas.
Para los romanos, la afirmación de Jesús fue malinterpretada como traición contra aquello a lo que ya habían entregado su lealtad. Jesús sencillamente no encajaba con lo que ellos habían escogido seguir, y no tenían deseo, ni valor, para cambiar.
Algunos rechazan a Jesús por razones intelectuales, pero son pocos, y menos que las personas que afirman rechazar a Jesús por razones intelectuales. Más comúnmente, las personas rechazan por razones emocionales, o bien por razones de voluntad, cuando se dan cuenta de lo que tendrían que dejar o cambiar para seguir a Jesús, y no quieren hacerlo. A veces, cuando las personas plantean objeciones intelectuales para hacerse cristianas, en su mente es realmente una razón legítima. Otras veces es solo una cortina de humo para no sentirse culpables por no considerar las afirmaciones de Cristo.
Jesús se negó a entrar en un debate donde no puede hacerse justicia.
P: En Mc. 15:8-11, ¿qué tiene de irónico que la gente escogiera a Barrabás en vez de a Jesús?
R: Pilato probablemente pensó que era obvio que escogerían a Jesús antes que a un ladrón conocido. Los judíos, delante de los romanos, acusaron a Jesús de encabezar una rebelión, mientras que muchos judíos estaban decepcionados de Jesús por NO encabezar una rebelión. Aunque los judíos y los romanos decían que Jesús debía morir por traición, Barrabás era quien en realidad había cometido traición. Cuando el pueblo rechazó a su rey legítimo, Jesús, en favor de un rebelde violento, ellos mismos se rebelaron violentamente 40 años después, en el año 70 d.C., y los romanos destruyeron Jerusalén.
El nombre completo de Barrabás era Jesús bar-Abbas, es decir, Jesús hijo de Abbas, y Abbas es a la vez un nombre propio y la palabra para padre. Ambos se llamaban Jesús. Barrabás, como rebelde, también quería liberar a su pueblo, pero por medios humanos y violentos. El pseudohijo de un padre fue puesto en libertad, y el verdadero Hijo del Padre fue crucificado.
P: En Mc. 15:14, ¿por qué estaba Marcos, al parecer, tan ansioso por tratar de echarles la culpa a los judíos, como afirmó un liberal?
R: En primer lugar, los arqueólogos han encontrado el patio donde creen que estaba la multitud, y no habría podido albergar a más de unas 400 personas. Así pues, la multitud aquí no eran todos los habitantes y visitantes de Jerusalén, sino más bien un subconjunto muy pequeño que los sacerdotes seleccionaron.
Judas, los líderes judíos, el pueblo judío, los romanos, e incluso el que Jesús no huyera, todos tuvieron un papel en lo que era la voluntad predeterminada de Dios (Hechos 2:23). Esta es una lista del papel de cada uno. Como puede verse, Marcos no es más severo con el pueblo judío que los demás escritores de los evangelios.
Judas: Mateo 26:14-16, 49-50; Marcos 14:17-21,42,44-45; Lucas 22:3-6,47-48; Juan 13:18,21,27; 18:2
Los líderes judíos: Mateo 26:57-58; 27:20; Marcos 14:43,46,53-65; 15:1,3,10-11,31; Lucas 22:2,52; 22:66-23:2; Juan 18:3,12-14,19-24,30
El pueblo judío: Mateo 27:20-23,25; Marcos 15:11-15; Lucas 23:18,21,23
Los romanos: Mateo 27:11-31; Marcos 15:15-20; 15:24; Lucas 23:24; Juan 18:33-19:3; 19:16
El que Jesús no huyera: Mateo 26:39-46,53-54; Marcos 14:35-42; Lucas 22:39-46; Juan 18:4-11
P: En Mc. 15:17, ¿cuál era el significado de vestir a Jesús de púrpura?
R: La tela de púrpura era costosa, pues se teñía con conchas de múrice. En el Imperio Romano, se suponía que solo el Emperador y su familia debían vestir de púrpura, aunque el Emperador, como favor, podía dar su ropa vieja a otros. El manto de púrpura se burlaba del hecho de que Jesús afirmaba ser rey.
P: En Mc. 15:31, Jesús fue objeto de burla por afirmar que salvaba a otros mientras no se salvaba a sí mismo. ¿Cómo hay que renunciar a veces a salvarse uno mismo para salvar a otros?
R: Aunque no necesitamos correr riesgos innecesarios, a veces necesitamos hacer cosas con riesgo por la seguridad de otros y para llevar el mensaje del evangelio a los demás. La seguridad es buena, pero si valoramos nuestra seguridad por encima de hacer la voluntad de Dios, entonces hasta la seguridad puede convertirse en un ídolo.
P: En Mc. 15:31-32, ¿qué tan eficaz es como táctica que Satanás haga que alguien sea objeto de burla por obedecer a Dios?
R: Según la persona, puede ser eficaz. Si una persona valora la alabanza de los hombres más que la alabanza de Dios, puede detenerla en seco. Incluso pueden racionalizarlo pensando: si mantengo mi popularidad, la gente me escuchará más, y por lo tanto escuchará más mi testimonio. Pero si una persona valora a Dios más que la popularidad, y el obedecer a Dios más que el producir resultados para Dios, entonces estará glorificando a Dios más que si tratara de hacer una obra para Dios con sus propias fuerzas.
P: En Mc. 15:32 se nos dice que Jesús fue puesto en una “cruz” para ser crucificado: El Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. También los que estaban crucificados con él le denostaban.
La palabra para “cruz” aquí en griego es stauros, que James Strong definió así:
(4716) de la base de 2476; una estaca o poste (puesto en posición vertical), es decir, (específicamente) un palo o cruz (como instrumento de pena capital); figuradamente, exposición a la muerte, es decir, abnegación; por implicación, la expiación de Cristo: --cruz.[1]
Sin embargo, en 1 Pedro 2:24 se nos dice que Jesús fue crucificado sobre el “madero”:
El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, siendo muertos a los pecados, vivamos a la justicia; por la herida del cual habéis sido sanados.
La palabra para “madero” en griego es xulon, y Strong la define así:
(3586) de otra forma de la base de 3582; madera (como combustible o material); por implicación, un palo, garrote, árbol u otro artículo o sustancia de madera: --bastón, cepo, árbol, madera.[2]
El error aquí es obvio. La palabra griega stauros significa definitivamente “cruz”. No hay doble sentido empleado en esa palabra. En cambio, la palabra xulon puede traducirse indistintamente como “madera”, “bastón”, “árbol”, etc., pero en el caso de 1 Pedro 2:24 se traduce como “madero”. Ahora bien, hay que preguntar por qué se usó en primer lugar la palabra xulon, cuando existe una palabra más precisa para ello, stauros, si el versículo realmente pretende significar la “cruz”.
Es por tanto obvio que la palabra xulon sí se usa para “madero” en 1 Pedro 2:24, y que por lo tanto hay una contradicción con Marcos 15:32.
Referencias
[1] James Strong, The New Strong's Exhaustive Concordance of the Bible (Thomas Nelson, 1996)
[2] James Strong, Op. Cit. (Esto lo preguntó un musulmán)
R: Jesús fue puesto en una cruz de madera, que provino de un árbol. Los romanos, los cartagineses y los persas usaban estacas de madera con travesaños, no árboles vivos. Usar dos palabras como sinónimos para la misma cosa (como stauros y xulon) no es un problema, como tampoco lo es usar dos palabras para Dios en el Corán.
Pedro dice que Jesús fue colgado en un madero (Hechos 5:30; 10:39), y sin embargo Pedro también dice que Jesús fue clavado en la cruz (Hechos 2:23).
Pablo dice que Jesús fue colgado en un madero (Gálatas 3:13; Hechos 13:29), y sin embargo Pablo también menciona la cruz de Cristo en Gálatas 5:11; 6:12,14; 1 Corintios 1:17,18.
“Madero” y “cruz” se usan como sinónimos; el mismo autor usa ambos términos. Jesús fue clavado en un madero, pero no dijo que fuera un árbol vivo.
Por
supuesto, la enseñanza islámica ortodoxa también enseña que la “apariencia de
Jesús” fue crucificada. Ahora bien, hay una cuestión clave acerca de esta
crucifixión. O bien:
a) Realmente fue Jesús quien fue crucificado, o
b) “El gran cambiazo”: Alá no solo engañó a los judíos y a los romanos
haciéndoles pensar que Jesús fue crucificado cuando en realidad no lo fue, sino
que Alá engañó también a la propia madre de Jesús, a los discípulos de Jesús y
a todos los primeros cristianos, que predicaban a Cristo crucificado. Tenemos
escritos de Ignacio y Policarpo, discípulos del apóstol Juan, y de otros que
creían que Jesús fue crucificado y resucitado de los muertos. Aun siendo
musulmán, no puede usted culpar a los cristianos por creer que Jesús fue
crucificado, si piensa que Alá engañó a sus propios seguidores. “Alá es el
mejor de los que engañan” (Sura 3:54). Si este Alá engañó a los cristianos, y a
usted no le parece un problema, entonces, ¿podría este Alá engañar también a
los musulmanes?
P: En Mc. 15:42, Ehrman dice: “Marcos nos dice lo que quiere decir con esta frase: es el Día de la Preparación ‘para el sábado’ (no el Día de la Preparación para la Pascua)”. (cursivas en el original) Jesus, Interrupted p. 27
R: Hay dos respuestas probables, pero distintas.
El sábado y la Pascua pueden haber coincidido ese año: Ehrman no parece considerar que la Pascua y el día de reposo coinciden en algunos años. Hay cierta incertidumbre sobre las fechas exactas de entonces, pero muchos piensan que la Pascua y un día de reposo en sábado habrían coincidido en el año 30 d.C. o en el 33 d.C.
Días de reposo solemnes: Todo sábado de la semana era día de reposo, pero no todo día de reposo caía en sábado, como lo prueba Levítico 23:39. Por ejemplo, tanto el primer día como el octavo día del séptimo mes debían ser un “día de reposo”. Había “días sin trabajo” todos los años, pero la mayoría de las veces no caían en sábado. La Pascua era el primer día de la fiesta de los panes sin levadura, y tanto el primero como el séptimo día de la fiesta eran “días sin trabajo”, según Éxodo 12:16.
Juan 19:31 resolvería cuál de las dos respuestas es la correcta, salvo que podría usarse para apoyar ambas. Dice: “…porque era grande aquel día del sábado”. Pero, puesto que era un día solemne, no era necesario que cayera en sábado.
P: En Mc. 15:44, ¿por qué se maravilló Pilato de que Jesús ya estuviera muerto?
R: O bien Pilato simplemente perdió la noción del tiempo, o bien muchos crucificados duraban más. Jesús había sido azotado y golpeado antes de ser crucificado. Como dato adicional, la flagelación romana era distinta de los 39 azotes de la flagelación judía. La flagelación romana se hacía con látigos cortos con metal incrustado, sujetos a un mango recio de madera. Podía dejar lisiada, o incluso matar, a una persona. Jesús fue azotado por los romanos.
P: En Mc. 16, ¿cuáles son los paralelos con otras partes de los Evangelios y de Hechos?
R: Estos son los paralelos entre Marcos 16 y otros libros de la Biblia
Jesús resucitó temprano. Mc. 16:2,9 Mt. 28:1; Lc. 24:1; Jn. 20:1
Jesús resucitó el primer día de la semana. Mc. 16:2,9; Mt. 28:1; Lc. 24:1; Jn. 20:1
Siete demonios fueron echados fuera de María Magdalena Mc. 16:9; Lc. 8:2
María Magdalena / las mujeres vinieron al sepulcro. Mt. 28:1-8; Mc. 16:9-10; Jn. 20:1; Lc. 24:1-10
Otros no creyeron al principio. Mt. 28:17; Mc. 16:11; Lc. 24:11
Se apareció a dos discípulos. Mc. 16:12; Lc. 24:13-35
Aun así no creyeron. Mc. 16:13; Lc. 24:36
Reprendió a los once por su incredulidad. Mc. 16:14; Lc. 24:38-41
Mandamiento de predicar a todos. Mt. 28:19-20; Mc. 16:15; Lc. 24:47-48
El que cree y es bautizado es salvo; el que no cree es condenado. Mc. 16:16; Hch. 2:38-39
Señales. Mc. 16:17,20; a lo largo de Hechos
Echar fuera demonios. Mc. 16:17 y en Hechos
Hablar nuevas lenguas. Mc. 16:17; ~Hch. 2:2-13
Mordidos por serpientes sin sufrir daño. Mc. 16:17; Lc. 10:19; ~Hch. 28:3-6
Beber veneno sin sufrir daño. Mc. 16:18 – ningún otro
Jesús ascendió al cielo en Betania, en la ladera del monte de los Olivos. Mc. 16:19; Lc. 24:51; Hch. 1:9-11
Jesús se sentó a la diestra de Dios Mc. 16:19; Hch. 7:56
Predicaron en todas partes. Mc. 16:20; Hch. 1:8
En conclusión, beber veneno sin sufrir daño es la única enseñanza del final de Marcos que no se enseña en algún otro lugar de la Biblia.
P: En Mc. 16:1, ¿por qué llevaron las mujeres especias para ungir el cuerpo de Jesús?
R: Jesús fue puesto apresuradamente en el sepulcro antes de que comenzara el día de reposo al ponerse el sol. Las mujeres llevaron especias para preservar el cuerpo embalsamándolo.
P: En Mc. 16:8, puesto que las mujeres no dijeron nada a nadie, ¿se lo dijeron a los discípulos?
R: Aunque no se lo dijeron a nadie en el camino de regreso del sepulcro, con el tiempo se lo dijeron a todos, y los discípulos fueron los primeros a quienes se lo dijeron. Aunque el no decirlo a nadie podría significar que ni siquiera se lo dijeron a los discípulos hasta después de un tiempo, es más probable que signifique que se lo dijeron solo a los discípulos y a nadie fuera de su pequeño grupo. Véase When Critics Ask p. 377 para una respuesta complementaria.
P: En Mc. 16:12, ¿cómo apareció Jesús en otra forma?
R: Esto simplemente significa que los dos hombres no reconocieron a Jesús cuando caminaban con Él. Jesús pudo haber llevado ropa distinta, y ciertamente se vería distinto de como se veía cuando estaba muerto. Jesús fue resucitado físicamente de los muertos, en un cuerpo físico glorificado. Uno no puede usar legítimamente este versículo para decir que Jesús tuvo cuerpos distintos, porque el que no lo reconocieran no prueba que hubiera un cuerpo físico distinto.
P: En Mc. 16:16, Jesús dice: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo”. En Ro. 6:3, Pablo dice: “todos los que somos bautizados en Cristo Jesús, somos bautizados en su muerte”. En 1 P. 3:21, Pedro dice: “A la figura de la cual el bautismo que ahora corresponde nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como demanda de una buena conciencia delante de Dios), por la resurrección de Jesucristo”. ¿Significan estos versículos que el bautismo es tan necesario como la fe para la salvación? ¿Y significa esto que no es una “ordenanza voluntaria”, como dicen los evangélicos, sino un procedimiento obligatorio?
R: La obediencia a Jesús no es opcional, sino obligatoria, y Jesús nos mandó ser bautizados. Así que todos los creyentes deben ser bautizados en agua. Sin embargo, no es el bautismo en agua lo que nos salva, y ni siquiera es nuestra obediencia (por imperfecta que sea) lo que nos salva. Es Jesús quien nos salva. Así que el poder está en la sangre de Jesús, no en el agua. El creer para ser salvo se menciona 150 veces en el Nuevo Testamento sin el bautismo. Pero todos deberíamos bautizarnos.
Pero ¿y el ladrón en la cruz? Los romanos ciertamente no lo habrían dejado bajar para bautizarse y luego volverlo a poner en una cruz. Sin embargo, Jesús le dijo: “hoy estarás conmigo en el paraíso”. Además, Eusebio registra el caso de un soldado romano llamado Basílides que vino a Cristo, y fue encarcelado y ejecutado. ¿Iría al infierno porque creyó en Cristo, pero los romanos no lo dejaron bautizarse y así impidieron que Dios lo salvara? Por supuesto que no. Así pues, Dios es lo bastante capaz y poderoso para salvar a las personas aparte del bautismo en agua. El bautismo en agua no es esencial para que Dios salve a alguien. Sin embargo, debemos obedecer a Dios y bautizarnos.
P: En Mc. 16:16, ¿qué hay de las personas que creen pero nunca son bautizadas?
R: Aunque Marcos 16:16 no lo especifica, Juan 3:36 y muchísimos otros versículos dicen que todo aquel que cree es salvo. El ladrón a la derecha de Jesús creyó y fue al paraíso sin ser bautizado, y antes del ladrón en la cruz tanto los discípulos de Jesús bautizaban (Jn. 3:26; 4:2) como Juan el Bautista bautizaba para remisión de pecados (Mc. 1:4; Lc. 1:77; Lucas 3:3b). Este versículo no lo dice explícitamente, pero hay cuatro casos.
Creen y son bautizados: salvos
Creen y todavía no son bautizados: salvos. Este versículo no lo dice, pero Hechos 10:45-47 muestra personas que creyeron y fueron salvas, como lo evidenció que hablaran genuinamente en lenguas, antes de ser bautizadas con agua.
No creen y son bautizados: no salvos
No creen y no son bautizados: no salvos, salvo que Dios puede dar gracia especial a los niños que mueren, a las personas con discapacidad intelectual grave, etc.
Quizá la razón por la que no menciona el segundo caso es que es la voluntad de Dios que todos los creyentes obedezcan a Dios y sean bautizados en agua.
Además, el contexto de este versículo, al parecer, son las personas que son capaces de creer. Los bebés, las personas con discapacidad intelectual grave, y quizá otros que nunca rechazaron a Cristo pero que nunca creyeron, no son el tema de este versículo.
Aquí va un ejemplo. Si mi hija, en la cocina, me pide cambio de un dólar, y yo le digo: dame un dólar y una botella de agua y te daré el cambio. Si mi hija me da ambas cosas, le doy el cambio. Si mi hija no me da un dólar, entonces no hay cambio. Pero ¿y si mi hija me da un dólar pero no una botella de agua? Entonces depende. Si dice: busqué pero no pude encontrar una botella de agua, entonces de todos modos le daré el cambio. Pero si dice algo irrespetuoso, y se niega a darme una botella de agua que sí puede conseguir, entonces no hay cambio.
Una persona de la Iglesia de Cristo puso este ejemplo: “si comes y digieres tu comida vivirás; si no comes, morirás”. El digerir la comida está implícito. Sin embargo, aplicar a Marcos 16:16 este ejemplo de una acción corporal involuntaria como si fuera un mandamiento de Dios que hemos de obedecer voluntariamente contradice la Palabra de Dios, que promete salvación a todos los que verdaderamente creen, en los siguientes lugares: Juan 3:16,18,36; Juan 5:24; 6:47; 11:25-26; Hechos 10:43-48; Romanos 9:33; Joel 2:32a + Hechos 2:21 + Romanos 10:9-10; 10:13; 1 Juan 5:1,10-13
Resumen: Si usted cree, bautícese. Sin embargo, el bautismo no hace absolutamente nada si usted no cree.
P: En Mc. 16:16, Jesús dice: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”. Entonces el hombre no tiene opción. El hombre debe creer; de lo contrario será condenado y castigado. ¿Dónde queda la libertad humana de religión o la libertad de fe para el hombre? ¿Cómo es que Jesús obliga a la gente a creer, o de lo contrario será condenada?
R: Nadie es obligado a creer. Pero Dios no dio libertad sin consecuencias, sino libertad con consecuencias. Si una persona no quiere creer, después de morir Dios la pondrá en otro universo, donde tendrá la libertad de existir para siempre apartada de Dios. Ese lugar se llama el Lago de Fuego.
Pero estoy de acuerdo en que no parecería una elección muy libre si fuera innegablemente cierto para todos que hay que obedecer a Dios o ir al Lago de Fuego. Ahí es donde entra en escena la fe. Dios nos dio evidencia de que su Palabra es verdadera, pero Dios no nos dio certeza absoluta. Si alguien no quiere creer a Dios, hay suficiente “margen” para que encuentre razones para dudar de Dios y no creer. Es interesante que podamos al principio rechazar el creer en Dios, y luego arrepentirnos y creer en Él, y ser salvos. Los ángeles y los demonios, por otro lado, no tienen libre albedrío exactamente de la misma manera que nosotros. Ellos no pueden negarlo. Y cuando un demonio cae, no se le concede arrepentimiento. Cristo vino a redimir solamente a las personas, no a los ángeles ni a los demonios, como dice Hebreos 2:16.
P: Marcos 16:17-18 dice: “Y estas señales seguirán a los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; quitarán serpientes; y si bebieren cosa mortífera, no les dañará; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. Y Pablo puso una lista con estas mismas capacidades como los dones del Espíritu Santo (1 Co. 12:10; 12:8). ¿Significa esto que estas son las señales de la fe verdadera? ¿Deberían todos los creyentes tener estos dones en todo tiempo? ¿Por qué ya no vemos estas señales en los cristianos?
R: El Espíritu Santo le ha dado a cada cristiano un don espiritual, y distintos cristianos tienen distintos dones, aunque muchos de ellos no son de apariencia espectacular. Así como los distintos miembros de nuestro cuerpo tienen distintas funciones, nosotros tenemos distintas funciones dentro de la iglesia (1 Corintios 12:14-27). No se supone que todos hablen en lenguas (1 Corintios 12:30), así como no todos son apóstoles ni profetas (1 Corintios 12:29).
P: En Mc. 16:18, ¿justifica esta mención de tomar serpientes a las personas de los Apalaches que piensan que algunos deben manipular serpientes en el culto?
R: No. Aun sin este versículo, la Biblia muestra que Dios da a los cristianos la protección que necesitan, y que Dios hará milagros —y no solo limitados a la inmunidad contra la mordedura de serpientes— cuando haya necesidad. Sin embargo, aun con este versículo, la Biblia está diciendo que no hemos de tentar a Dios poniéndonos en una situación simplemente para lucirnos.
Éxodo 17:2-7; Números 14:22; Deuteronomio 6:16; Salmo 78:17-18, 40-41, 56-57; 95:8-9. Acaz es la excepción que confirma la regla. Aunque Acaz conocía el concepto de tentar a Dios y no iba a tentar a Dios en Isaías 7:12, no es tentar a Dios el responder cuando un profeta suyo te hace una pregunta.
P: ¿Fue Mc. 16:9-20 escrito por Marcos?
R: Cristianos genuinos discrepan sobre si Marcos 16:9-20 estaba presente originalmente.
Evidencia externa que dice que sí
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c. 150 d.C. Justino Mártir |
First Apology of Justin Martyr cap. 45 p. 178 cita parte de Marcos 16:20 (no 1 3 no 11 palabras), añadiendo “desde Jerusalén” antes de la cita, en griego. |
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c. 172 d.C. El Diatessaron de Taciano, secciones 53:6a,8; 53:35b,37,39a,61b; 55:3,5b,8-10; 12a, 13b,16 |
Marcos 16:9 (cita completa); 16:10b; 16:11 (cita completa),12a,13b, 14f (20/21 palabras citadas), 15f (11/14 palabras citadas), 16-18 (cita completa),19a (10/19 palabras citadas),19f (9/19 palabras citadas),20 (cita completa) |
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182-188 d.C. Ireneo, Against Heresies libro 3 cap. 10.5 p. 426. (Ireneo fue discípulo de Policarpo, discípulo de Juan) |
“Además, hacia la conclusión de su Evangelio, Marcos dice: ‘Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios’”. (cita todo Marcos 16:19) |
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200 d.C. Tertuliano, Treatise on the Soul cap. 25 |
“no de uno solo, como en el caso del propio demonio de Sócrates, sino de siete espíritus, como en el caso de la Magdalena”. (Sin embargo, esta enseñanza específica, que siete demonios fueron echados fuera de María Magdalena, también está en Lucas 8:2.) |
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198-220 d.C. Tertuliano, On the Resurrection of the Flesh cap. 51 p. 584, y también Against Praxeas cap. 2 p. 598; cap. 30 p. 627 |
Que Jesús está sentado a la diestra del Padre proviene de Marcos 16:19, pero está también en otros versículos (Mt. 26:64; Mc. 14:62; Lc. 22:69; Hch. 2:34; Col. 3:1; Heb. 1:3,13; 8:1), así que esta no es una referencia única. Tertuliano no cita la Escritura con frecuencia, pero alude a ella muy a menudo. Por eso, Tertuliano no puede usarse como prueba de que Marcos 16:19 estaba en Marcos, pero tampoco es evidencia en contra. |
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198-220 d.C. Tertuliano, Scorpiace cap. 15 p. 648 |
“Escrito está: ‘Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás’. Pero aun ahora será justo que lo oiga, viendo que, mucho después, ha derramado estos venenos, que ni aun así han de dañar fácilmente a ninguno de los débiles, si alguno con fe bebiere, antes de ser herido, o aun inmediatamente después, este trago nuestro”. (alusión algo alegórica a beber veneno sin sufrir daño) |
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Siglo III/IV. Traducción siriaca curetoniana |
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Afraates (337 d.C.), Select Demonstrations Demostración 1 cap. 17 p. 351 |
Cita todo Marcos 16:16, y luego todo Marcos 16:17-18 |
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Apostolic Constitutions libro 6 sección 3 cap. 15 (las partes más tardías, c. 380 d.C.) |
“Porque el Señor dice: … ‘El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado’”. (cita Marcos 16:16) |
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Apostolic Constitutions (375-380 d.C.) libro 7 sección 1 cap. 1 (cf. libro 5 y libro 8) |
Cita textualmente Marcos 16:17-18 como palabras de Jesucristo |
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Víctor de Antioquía, c. 425-450 d.C. |
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Nestorio (444 d.C.) |
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Cirilo de Alejandría (444 d.C.) acepta como Escritura la cita de Nestorio |
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c. 450 d.C. Manuscrito Alejandrino |
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Hesiquio de Jerusalén (después de 450 d.C.) |
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Algunos manuscritos coptos bohaíricos de los siglos III-IV |
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Copto sahídico de los siglos III-IV |
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Siglo V Evangelios Freer |
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400-500 d.C. Manuscrito Ephraemi Rescriptus |
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Synopsis Scripturae Sacrae (360-370 d.C., o el siglo V o VI) |
da una paráfrasis de Marcos 16:9-20 |
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400-600 d.C. Manuscrito Códice de Beza |
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~700 d.C. una extensa familia de textos bizantinos |
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Textos bíblicos posteriores (al menos 38 textos en total) |
Siriaco filoxeniano, siriaco harclense, siriaco palestinense, etíope, algunos georgianos (del siglo V), eslavo, itálico, Vulgata, copto fayúmico |
Para su información, el apócrifo Evangelio de Nicodemo I y II menciona el hablar en nuevas lenguas, las serpientes y los venenos, pero probablemente esto fue escrito más tarde. Nótese que una fuente dice que la First Apology de Justino Mártir cap. 45 (p. 178) se refiere a Marcos 16, pero esto es incorrecto; la First Apology de Justino no se refiere a Marcos 16.
Evidencia interna que dice que sí: Ninguna.
Evidencia externa que dice que no
c. 360 d.C. Eusebio, Questions to Marianus I
325-350 d.C. Vaticano: espacio en blanco ahí. El Vaticano solo tiene espacios en blanco entre unos pocos libros, como Malaquías y Mateo.
340-350 d.C. El Sinaítico también tiene un espacio en blanco ahí, pero tiene un espacio en blanco entre casi todos los libros.
Nótese que en el Sinaítico y el Vaticano el Evangelio de Marcos termina con la palabra “porque” (gar en griego). Nunca se ha encontrado otro libro en la literatura griega que termine con la palabra “porque”. Por otro lado, hay muchos ejemplos de oraciones y párrafos griegos que terminan con esta palabra.
193-217/220 d.C. Clemente de Alejandría
225-254 d.C. Orígenes
406/407 d.C. Jerónimo, Epistle 120 (a Hedibia)
Al menos otros 6 manuscritos antiguos
Siriaco sinaítico
900-1000 d.C. Un manuscrito armenio dice que fue añadido por Aristión, a quien menciona Papías
Algunos georgianos (del siglo V)
Evidencia interna que dice que no
Cambio abrupto de pronombres del versículo 8 al versículo 9. El sujeto del versículo 8 son las mujeres, mientras que el pronombre del versículo 9, anastas, es masculino. Sin embargo, otros lugares también tienen cambios abruptos de pronombres, como Él = José de Arimatea en Mc. 15:46; él = Jesús en Mc. 15:47, y ellas = María, María y Salomé en Marcos 16:1.
Vocabulario: 1/3 de las palabras griegas significativas no se usan, o se usan de otro modo, en el resto de Marcos. Hay 166 palabras en total, y 101 palabras distintas. Sin contar los nombres propios, “el”, etc., hay 75 palabras importantes distintas. 15 de ellas (incluidas apistia (sin fe) y sklerokardia (negativa obstinada a creer)) se usan en otros lugares de Marcos. Otras 11 se usan en un sentido distinto.
Datos secos: parece carecer del detalle vívido del resto de Marcos.
Semejanzas entre los Evangelios: Mateo y Lucas son paralelos a Marcos hasta el final del versículo 8.
Evidencia externa que dice que no está claro: Más de 8 manuscritos antiguos carecen de todo Marcos 16. Entre ellos está p45 (se perdió Marcos 12:29 en adelante)
2386 - falta la página entera
1420 - falta la página entera
16 - dañado y le falta todo Marcos 16:6 en adelante
304 - incluye el texto más comentario
Un final más corto de Marcos
Copto bohaírico [Boh] siglo III/IV
Etíope [Eth] desde c. 500 d.C.
Catálogo de manuscritos de Marcos
P45 Papiro 45 (225) ~ dañado
B Vaticano (325-350) ~ omisión
À Sinaítico (340-350) ~ omisión
A Alejandrino (c. 450) ~ inclusión
C Ephraemi (450) ~ inclusión
D Beza (500?) ~ inclusión
L Regius (750) ~ doble inclusión
M Campianus (850) ~ inclusión
N Purpureus Petropolitanus (550) ~ dañado
U Nanianus (900) ~ inclusión
W Washington (400) ~ inclusión con el Logion Freer
D Sangellensis (900) ~ inclusión
Q Koridethi (800?) ~ inclusión
P Petropolitanus (850) ~ dañado/inclusión (carece de 16:18-20)
S Rossanensis (550) ~ dañado/inclusión (carece de 16:14-20)
F Beratinus (550) ~ dañado
Y Laurensis (850) ~ doble inclusión (ejemplar con el Final Corto implícito)
Los minúsculos f1 (1, 118, 131, 209, 1582) ~ inclusión con nota o sigla
Los minúsculos f13 (13, 346, 543, 826, 828, 69, 124, 788, 983, 1689) ~ inclusión
28 (¿1100?) ~ inclusión
33 (1000) ~ inclusión
157 (1100) ~ inclusión
565 (800) ~ inclusión
579 (1200) doble inclusión
700 (¿1100?) ~ inclusión
892 (¿950?) ~ inclusión
1071 (1100) ~ inclusión
1342 (1000) ~ inclusión
1424 (800) ~ inclusión
Tomado de Mark 16:9-20, a Study of the External Evidence, de Jim Snapp II (2003)
Enseñanza exclusiva de Marcos 16:9-20
Toda doctrina o concepto del final largo de Marcos se encuentra en otro lugar de la Biblia, salvo cuatro cosas:
1. Jesús había echado antes siete demonios de María Magdalena.
2. Señales que acompañarán a los que creen:
[cuando sea forzoso], pueden tomar serpientes con las manos sin sufrir daño. (Lucas 10:19 dice que podían hollar serpientes y escorpiones, lo cual es semejante a Marcos 16.) También se da un ejemplo en Hechos 28:3-6 de Pablo mordido por una víbora sin que le hiciera daño.
3. [cuando sea forzoso], pueden beber veneno mortal sin sufrir daño.
4. Esta es la reprensión más severa registrada que Jesús dio a los discípulos.
Contenido ausente: Marcos 14:28 y 16:7 no mencionan una aparición de Jesús en Galilea.
Conclusión: Si Marcos 16:9-20 fue añadido indebidamente a algunos manuscritos, fue añadido por primera vez antes del año 150 d.C. Si fue quitado indebidamente, entonces fue quitado antes del año 217 d.C.
P: ¿Debe considerarse Mc. 16:9-20 como Escritura al igual que el resto de Marcos?
R: Por supuesto que sí, si Marcos lo escribió. Sin embargo, algunos cristianos dicen que, debido a su inclusión temprana y su aceptación generalizada, sigue siendo Escritura, aun si fue escrito por un secretario o por otra persona en lugar de Marcos. Al parecer, Bruce Metzger sostenía esta postura.
P: En Mc., ¿qué evidencia hay de que Marcos escribió este libro?
R: La iglesia primitiva reconoció universalmente que era de Marcos. Papías, discípulo del apóstol Juan, dijo que era de Marcos, quien acompañó a Pedro. La escéptica Asimov’s Guide to the Bible p. 905 también menciona lo que dijo Papías.
P: En Mc., puesto que Marcos no era apóstol, ¿por qué habría de estar el Evangelio de Marcos en la Biblia?
R: A Marcos se le reconocía generalmente como el intérprete de Pedro. Esta es la evidencia.
Papías (95-110 d.C.): “Entre estas cosas dice él [Papías] que habrá un milenio después de la resurrección de los muertos, cuando el reino personal de Cristo se establezca sobre esta tierra. Además, transmite en su propio escrito otras narraciones dadas por el ya mencionado Aristión acerca de los dichos del Señor, y las tradiciones del presbítero Juan. Para información sobre estos puntos, solo podemos remitir a nuestros lectores a los libros mismos; pero ahora, a los extractos ya hechos, añadiremos, por ser asunto de primera importancia, una tradición acerca de Marcos, que escribió el Evangelio, la cual él [Papías] ha dado con las siguientes palabras: Y el presbítero decía esto: Marcos, habiendo llegado a ser el intérprete de Pedro, escribió con exactitud todo lo que recordaba. Sin embargo, no fue en orden exacto como relató los dichos o los hechos de Cristo. Eusebius’ Ecclesiastical History 3:39 (vol. 1 p. 154)
Clemente de Alejandría (193-217/220 d.C.): “…Marcos, a quien se atribuye el evangelio, siendo él el compañero de Pedro…”. Fragmento de Clemente de Alejandría en Eusebius’ Ecclesiastical History libro 2 cap. 15.
Tertuliano (198-220 d.C.) “La misma autoridad de las iglesias apostólicas dará testimonio también de los otros Evangelios, que poseemos igualmente por medio de ellas y conforme a su uso —me refiero a los Evangelios de Juan y de Mateo—, mientras que el que Marcos publicó puede afirmarse que es de Pedro, de quien Marcos fue intérprete. Pues incluso la forma del Evangelio de Lucas suelen los hombres atribuirla a Pablo. Y bien puede parecer que las obras que publican los discípulos pertenecen a sus maestros”. Tertullian Against Marcion libro 4 capítulo 5 p. 350.
P: ¿Cuándo se escribió el Evangelio de Mc.?
R: El prólogo antimarcionita a Marcos también dice: “Después de la muerte del propio Pedro, él [Marcos] escribió este mismo Evangelio…”. (tomado de The Bible Knowledge Commentary : New Testament p. 99). Ireneo, en Against Heresies libro 3 cap. 1.1 p. 414 (182-188 d.C.), dice que Marcos escribió después de “la partida” de Pedro y Pablo, lo cual sería justo después de c. 64-65 d.C. Sin embargo, The Expositor’s Bible Commentary volumen 8 p. 608 dice que Ireneo también escribió que Mateo fue escrito mientras Pedro y Pablo aún vivían, y estamos casi seguros de que eso es incorrecto.
Sin embargo, según la Ecclesiastical History de Eusebio 6:14.5-7, Clemente de Alejandría dijo que fue escrito mientras Pedro estaba en Roma, c. 45-64 d.C. Orígenes también pensaba que Pedro aún vivía cuando se escribió Marcos.
Harnack pensaba que fue escrito antes del 62 d.C.
The Bible Knowledge Commentary : New Testament p. 98 dice que fechar Marcos es problemático, y que las dos mejores opciones son 67-69 d.C. o 64-68 d.C.
En el New International Bible Commentary p. 1157, Stephen S. Short dice que fue c. 65 d.C. En la p. 1183, Laurence E. Porter dice que está claro que Marcos fue escrito antes que Lucas, y que Lucas pudo haber escrito en la primera mitad de los años 60.
The Expositor’s Bible Commentary volumen 8 p. 608 dice que la mejor estimación es 65-70 d.C., entre el Gran Incendio de Roma y la destrucción del Templo. José O’Callaghan encontró en la cueva 7 de Qumrán un papiro que podría ser fragmentos del Evangelio de Marcos, fechado alrededor del 50 d.C. Sin embargo, The Expositor’s Bible Commentary volumen 8 p. 608 dice que esto “ha sido rechazado en gran medida por los eruditos del NT (cf. EBC 1:420-421, n.1). La evidencia que O’Callaghan presenta es demasiado fragmentaria para ser confiable”.
La New Geneva Study Bible p. 1558 dice que Marcos tuvo que haberse escrito antes del 70 d.C. Sin embargo, añade que si Lucas y Hechos se terminaron alrededor del 62 d.C., entonces Marcos sería aún anterior al 62 d.C..
The NIV Study Bible p. 1490 dice que pudo haber sido en los años 50 o 60, o poco antes de la destrucción de Jerusalén en el 70 d.C.
The New International Dictionary of the Bible p. 622 dice que fue 65-70 d.C., aunque algunos conservadores sostienen una fecha en los años 50.
El Wycliffe Bible Dictionary p. 1078 dice que, aunque la mayoría de los intérpretes fechan Marcos en 65-70 d.C., la fecha más probable es 67-70 d.C.
El Believer’s Bible Commentary p. 1318 dice que, aunque algunos dan una fecha tan temprana como los años 50, una fecha de 57-60 d.C. parece bastante probable.
El Dictionary of Jesus and the Gospels p. 528 dice que fue escrito a finales de los años 60, digamos 68-70 d.C.
La escéptica Asimov’s Guide to the Bible p. 903 dice que Marcos pudo haberse escrito poco después del 64 d.C. Podría no haberse escrito sino hasta después del 66 d.C., pero no pudo haber sido mucho después del 70 d.C., basando su argumento en que Mateo y Lucas usan material de Marcos.
P: En Mc., ¿cómo sabemos que la Escritura de hoy es una preservación fiel de lo que se escribió originalmente?
R: Hay al menos tres buenas razones.
1. Dios prometió preservar su palabra en Isaías 55:10-11; Isaías 59:21; Isaías 40:6-8; 1 Pedro 1:24-25; y Mateo 24:35.
2. Evidencia de la iglesia primitiva. Muchos escritores se refirieron a Marcos.
1 Clement cap. 15 p. 9 cita Mc. 7:6, aunque esto también es una cita de Mt. 15:8 e Is. 29:13.
Epistle of Barnabas (c. 70-130 d.C.) cap. 5 p. 139, Marcos 2:17b, que también es Mt. 9:13b y Lc. 5:32. (½ cita)
Papías (95-110 d.C.) se refiere por nombre a los libros de Marcos, Mateo, la Primera Epístola de Juan y la Epístola de Pedro. Fragmento 6 de Eusebius’ Ecclesiastical History libro 3 cap. 39. Quien escribe es Eusebio, y él cuestionó 2 Pedro, así que la Epístola de Pedro se referiría a 1 Pedro.
Policarpo (c. 150 d.C.) cita la mitad de un versículo: Marcos 14:38b. Polycarp’s Letter to the Philippians cap. 7 p. 34-35
Justino Mártir (c. 138-165 d.C.) cita dos versículos de Marcos: 2:17 y 12:25. En ambos los menciona como dichos por el Salvador.
El hereje Taciano (c. 172 d.C.) escribió una armonía de los cuatro evangelios llamada Diatessaron. En ella se refiere a 437.5 versículos de Marcos. Eso es el 64.6% de todo el evangelio.
Melitón de Sardis (170-180 d.C.) menciona a Lucas y a Marcos como el “evangelio”. Menciona 1 Corintios como del apóstol. Cita de Hebreos. Oration on the Lord’s Passion cap. 9 p. 760-761
El hereje gnóstico Ptolomeo (antes del 188 d.C.) se refiere a Marcos 15:34, según Ireneo
Ireneo de Lyon (182-188 d.C.) cita todo o parte de 18 versículos de Marcos. En Irenaeus Against Heresies libro 3 capítulo 10.5 p. 425 menciona a Marcos, el intérprete y seguidor de Pedro, en su relato evangélico, y cita Marcos 1:2a. En los primeros doce capítulos de Marcos, Ireneo cita o parafrasea Marcos 1:1,2,24; 3:27; 4:28; 5:31; 9:23; 10:38; 13:32; 14:21b; 16:19.
Ireneo alude a Marcos 6:41,44; 9:2; 10:17; 13:33.
Ireneo de Lyon (182-188 d.C.): “hacia la conclusión de su Evangelio Marcos dice”, y luego cita Marcos 16:19 en su totalidad. Irenaeus Against Heresies libro 3 cap. 10.5 p. 426
Ireneo menciona que Jesús confirió el poder de hollar serpientes y escorpiones, lo cual es una referencia a Lucas 10:19, pero también podría referirse a Marcos 16:17,18.
El Canon de Muratori (c. 170 d.C.) menciona a Marcos junto con los otros tres evangelios.
Clemente de Alejandría (193-217/220 d.C.) parafrasea Marcos 10:17-31 diciendo: “Estas cosas están escritas en el Evangelio según Marcos”. Who is the Rich Man That Shall be Saved? cap. 5 p. 592
Tertuliano (198-220 d.C.) subraya la autoría de Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Apocalipsis y muchas de las cartas de Pablo en Five Books Against Marcion libro 4 cap. 5 p. 350.
Hipólito (225-235/6 d.C.) escribe: “que ni el apóstol Pablo ni Marcos, el del dedo mutilado, anunciaron tales (doctrinas). Porque ninguna de estas (doctrinas) ha sido escrita en el Evangelio según Marcos”. Refutation of All Heresies libro 7 cap. 18 p. 112. Hipólito también cita ½ de Marcos 10:38, Refutation of All Heresies libro 5 cap. 3 p. 53
Hipólito hace referencia a Mateo 19:17; Marcos 10:18 y Lucas 18:19, diciendo que es “por el Salvador”, en Refutation of All Heresies libro 5 cap. 2 p. 50.
Comodiano (c. 240 d.C.) alude tanto a Marcos 12:42 como a Lucas 21:2. Instructions of Commodianus cap. 72 p. 217
Orígenes (225-253/254 d.C.) cita extensamente de Marcos. Sus citas incluyen Marcos 1:1-2. También escribió todo un comentario sobre el Evangelio de Marcos.
Orígenes menciona a Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Origen Against Celsus libro 5 cap. 56 p. 568. También cita Mateo 18:1 en Origen’s Commentary on Matthew libro 13 cap. 14 p. 482.
Treatise on Rebaptism (c. 250-258 d.C.) cap. 17 p. 677: “También según Marcos dijo Él, con el mismo propósito, a los hijos de Zebedeo”. También se refiere a Marcos 16:8.
Cipriano de Cartago (c. 246-258 d.C.): “También según Marcos: ‘Todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias; mas cualquiera que blasfemare contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, mas está expuesto a eterno juicio’”. (Marcos 3:28-29) Treatises of Cyprian Tratado 3 cap. 28 p. 542
Firmiliano de Cesarea a Cipriano (256 d.C.) cita Marcos 13:6 como dicho por “el Señor mismo”. (Carta 74 cap. 9 p. 392)
Dionisio de Alejandría (246-265 d.C.): “Fue ‘la víspera de sábado’, como ha dicho Mateo; fue ‘siendo aún oscuro’, como escribe Juan; fue ‘muy de mañana’, como lo pone Lucas; y fue ‘muy de mañana, ya salido el sol’, como nos dice Marcos. Así, nadie nos ha mostrado con claridad la hora exacta en que resucitó”. Letter 5 to the bishop Basilides p. 94
Teonas de Alejandría (c. 300 d.C.) alude a Marcos 11:25: “y así como deseáis que Él os perdone vuestras transgresiones, perdonadles también vosotros las suyas”. Letter to Lucianus, the Chief Chamberlain cap. 9 (vol. 6) p. 160
Adamancio (c. 300 d.C.): “¿Estarás de acuerdo si te muestro por los Evangelios que no son invenciones?” … “Los discípulos de Cristo los escribieron: Juan y Mateo; Marcos y Lucas”. Dialogue on the True Faith Primera Parte “b 5” p. 41
Victorino de Petavio (martirizado en 304 d.C.) menciona a Mateo, Marcos y Lucas en Commentary on the Apocalypse of the Blessed John Del capítulo cuarto 7-10 p. 348
Metodio (270-311/312 d.C.) (media cita) cita Marcos 11:9b, que también es Salmo 118:26a; Mateo 21:9b; Lucas 19:38a; y Juan 12:13b. “En lugar de nuestros vestidos, tendamos nuestros corazones delante de Él. En salmos e himnos, elevemos a Él nuestros clamores de acción de gracias; y sin cesar exclamemos: ‘Bendito el que viene en el nombre del Señor’”. Oration on the Psalms cap. 1 p. 394
Atanasio de Alejandría (c. 318 d.C.) cita parte de Marcos 12:29 como “dice nuestro Señor y Salvador Jesucristo” en Against the Heathen cap. 6 p. 7. También cita Marcos 5:7, que es igual a Lucas 4:34, en Incarnation of the Word cap. 32.5 p. 53. Atanasio cita Marcos 13:35, que es igual a Mateo 24:42, en Incarnation of the Word cap. 56.5 p. 66. Aunque Atanasio no se refiere a ningún otro versículo de Marcos antes del 325 d.C., sí se refiere a muchos otros versículos de Marcos después del 325 d.C.
Lactancio (c. 303-c. 325 d.C.) alude a Mateo 14; Marcos 6, Lucas 9 y Juan 6 cuando relata el episodio de los cinco panes y los dos peces. The Divine Institutes libro 4 cap. 15 p. 115
Lactancio (c. 303-c. 325 d.C.) alude a Mateo 8, Marcos 4 y Lucas 8 cuando habla de que los “escritos sagrados” enseñan que Jesús “obligó a los vientos a obedecer, a los mares a servirle, a las enfermedades a apartarse, a los muertos a someterse”. The Divine Institutes libro 4 cap. 15 p. 116
Véase la siguiente pregunta para saber qué versículos y fracciones de versículos fueron citados y cuáles no.
Después de Nicea
Eusebius’ Ecclesiastical History (318 d.C.) libro 3 cap. 24 p. 152 trata de los cuatro evangelios: Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Nicene and Post-Nicene Fathers Second Series vol. 1 p. 152
Juvenco (329 d.C.) escribió un poema épico que combinaba los cuatro evangelios.
Hegemonio (c. 350 d.C.), escribiendo acerca de Arquelao (262-278 d.C.), cita Marcos 2:9 como dicho por Jesús en uno de sus discursos en Disputation with Manes cap. 42 p. 217
Atanasio de Alejandría (367 d.C.) enumera los libros del Nuevo Testamento en Festal Letter 39 p. 552
Hilario de Poitiers (355-367/368 d.C.) se refiere con autoridad a Juan, Lucas, Mateo y Marcos. On the Trinity libro 10 cap. 43 p. 193
Synopsis Scripturae Sacrae (350-370 d.C. o siglo V) menciona a Marcos como parte del Nuevo Testamento. Cita todo Marcos 1:1-2.
Basilio de Capadocia (357-378/379 d.C.) se refiere a Marcos 13:32 como dicho por Jesús en la Carta 8 cap. 7 p. 119
Ambrosiáster (después del 384 d.C.)
Cirilo de Jerusalén (c. 349-386 d.C.) se refiere a Marcos 1:1,4 como el evangelio, Lección 3.6 p. 15
Canon de Cheltenham (= Catálogo Mommsen) (c. 360-370/390 d.C.) se refiere a cada uno de los cuatro evangelios.
Ambrosio de Milán (370-390 d.C.)
Anfiloquio (-397 d.C.) cita de Marcos en Iambi ad Seleucum
Dídimo el Ciego (398 d.C.)
Asterio de Emesa (c. 400 d.C.)
Catálogo siriaco de Santa Catalina (c. 400 d.C.)
Severiano (floreció 400-408 d.C.)
Epifanio de Salamina (360-403 d.C.) se refiere al Evangelio de Marcos. The Panarion sección 3 cap. 44 p. 345
Jerónimo (347-420 d.C.) menciona por nombre cada uno de los cuatro evangelios en la carta 53.9 p. 101.
Juan Crisóstomo (martirizado en 406 d.C.) menciona a Marcos en la Homilía 4 p. 20 (vol. 10)
Cromacio (murió en 407 d.C.)
Orosio/Osio de Braga (414-418 d.C.) alude a Mateo 26:47-50; Marcos 14:43-46; Lucas 22:47-48; Juan 18:3-9. Defense Against the Pelagians cap. 8 p. 124
Juan Casiano (semipelagiano) (419-430 d.C.): se dice que Marcos 9:23 es del evangelio, en la Conference of the Abbot Paphnutius cap. 16 p. 327
Agustín de Hipona (354-430 d.C.)
Marcos el Eremita (después del 430 d.C.) se refiere a Marcos
Policronio de Apamea (floreció 428-431) se refiere a Marcos 13:2
Teodoreto de Ciro (obispo e historiador) (423-458 d.C.)
Hesiquio de Jerusalén (-450 d.C.) se refiere a los cuatro evangelios
Speculum (siglo V)
Proclo (412-485 d.C.) se refiere a Marcos 14:5
Evidencia de herejes y libros espurios
Apostolic Constitutions (375-380 d.C.)
El hereje arriano Eunomio de Cízico (c. 360-c. 394 d.C.) alude a Marcos 10:18 (solo Dios es bueno), Apologetic Letter cap. 21 p. 61
Nestorio, Bazaar of Heracleides (451/452 d.C.)
3. Los manuscritos más antiguos que tenemos de Marcos muestran que hay pequeñas variaciones en los manuscritos y una variación grande, pero cero errores teológicamente significativos. El final de Marcos es la variación de manuscritos más notable de todo el Nuevo Testamento.
p45 Chester Beatty I (los cuatro evangelios y Hechos) (100-150 d.C.) (antes se pensaba que era de finales del siglo II o principios del III d.C.) (Mc. 4:36-5:2; 5:16-26; 5:38-6:3; 2 letras de 6:15; 6:16-25, 36-50; 7:3-15; 7:25-8:1; 8:10-26; 8:34-9:8; 4 letras de 9:9; 9:18-31; 11:27-12:1; 12:5-8,13-19,24-28 [147 versículos]) The Complete Text of the Earliest New Testament Manuscripts tiene una fotografía que muestra parte de p45 en la p. 146. En las p. 150-151 dice que la copia era una paráfrasis libre, en la que el copista trata de expresar el pensamiento de cada frase. A General Introduction to the Bible p. 389 dice que se piensa que el rollo original tenía unas 220 hojas, de las cuales tenemos 30 hojas. 6 de esas hojas son de Marcos.
Siglo III - 1968 - The Text of the New Testament
Siglo III - 1975 - Aland et al., tercera edición
Siglo III - 1998 - Aland et al., cuarta edición revisada
Finales del siglo II o principios del III - 1999 - The Complete Text of the Earliest New Testament Manuscripts.
p84 Mc. 2:2-5,8-9; 6:30-31,33-34; 36-37, 39-41, también Juan 5:5; 17:3,7-8 (siglo VI)
p88 Mc. 2:1-26 (siglo IV)
Vaticano [B] (325-350 d.C.), el Sinaítico [Si] (340-350 d.C.) y el Alejandrino [A] (c. 450 d.C.) tienen todo Marcos.
El Códice de Washington (siglo IV/V) ha preservado todo Marcos excepto Marcos 15:13-38.
En la cueva 7 de Qumrán, José O’Callaghan encontró un papiro, fechado en el 50 d.C., que podría ser fragmentos del Evangelio de Marcos. Sin embargo, The Expositor’s Bible Commentary volumen 8 p. 608 dice que esto “ha sido rechazado en gran medida por los eruditos del NT (cf. EBC 1:420-421, n.1). La evidencia que O’Callaghan presenta es demasiado fragmentaria para ser confiable”.
Carsten Thiede afirma que Marcos 6:52-53 se conserva en la cueva 7 de Qumrán como el rollo 7Q5. Sin embargo, esto es polémico, y la mayoría de los eruditos bíblicos conservadores no lo aceptan. Aunque incluso sus críticos afirman que 7Q5 podría ser en efecto Marcos 6:52-53, el fragmento es tan difícil de leer que la mayoría de los eruditos dice que no se puede concluir ni una cosa ni la otra.
Copto bohaírico [Boh] siglo III/IV
Copto sahídico [Sah] siglo III/IV
Armenio [Arm] desde el siglo V
Georgiano [Geo] desde el siglo V
Etíope [Eth] desde c. 500 d.C.
Siriaco harclense [Syr H]
Véase www.BibleQuery.org/Mark Manuscripts.html para más información sobre los manuscritos antiguos de Marcos.
P: En Mc., ¿qué versículos, y fracciones de versículos, fueron citados por escritores prenicenos (antes del 325 d.C.)?
R: Antes del año 325 d.C. los escritores de la iglesia citaron alrededor del 77.3% de los versículos de Marcos. Eso equivale a 524.38 versículos. En otras palabras, se citan todos y cada uno de los 678 versículos del Evangelio de Marcos, salvo 153.62 versículos. Los versículos y fracciones de versículos no citados son: Marcos: 1:4a (8/15 palabras); 1:20f (12/19 palabras); 1:22f (12/18 palabras); 1:27f (21/24 palabras). 1:29a (6/17 palabras); 1:30-32; 1:34; 1:39a (11/15 palabras); 1:40; 2:2f (5/16 palabras); 2:13; 2:15; 2:16m (5 no 7 12 palabras), 2:17a (8/23 palabras); 2:18a (9/31 palabras); 2:23f (10/20 palabras); 3:1a (9/14 palabras); 3:6m (no 5 5 no 5 palabras); 3:13; 3:17-18; 3:19f (4/7 palabras); 3:22-23; 3:26a (9/15 palabras); 3:27a (6/26 palabras); 3:32-35 palabras); 4:1m (7 no 6 9 no 11 palabras); 4:2; 4:3a (2/5 palabras); 4:4a (2/3 cita); 4:5a (2/3 cita); 4:12m (1 no 5 11 palabras); 5:15a (8/26 palabras); 5:16a (11/18 palabras); 4:21; 4:24a (3/15 palabras); 4:30a (2/14 palabras); 4:34; 5:5f (13/19 palabras); 5:8; 5:10f (1/11 palabras); 5:12; 5:13m (no 3 10 no 17 palabras); 5:17m (2 no 4 3 palabras); 5:18-19; 5:21f (5/21 palabras); 5:22; 5:24a (4/12 palabras); 5:31a (13/16 palabras); 5:32; 5:33f (3/20 palabras); 5:34a (5/20 palabras); 5:35-36; 5:40m (no 13 7 no 6 palabras); 5:41m (no 8 7 no 3 palabras); 6:1a (3/15 palabras); 6:3m (no 5 6 no 16 4 palabras); 6:4a (5/25 palabras); 6:7; 6:8a (3/21 palabras); 6:10; 6:11a (3/23 palabras); 6:14a (5/28 palabras; 6:15a (9/15 palabras); 6:17f (2/24 palabras); 6:32; 6:34m (6 no 11 5 palabras); 6:37-38; 6:41m (8 no 12 10 palabras) 6:43f (4/10 palabras); 6:44; 6:46-50; 6:51a (11/18 palabras); 6:53; 7:6a (14/29 palabras); 7:10a (2/19 palabras); 7:17f (10/15 palabras); 7:25f (6/19 palabras); 7:26m (8 no 4 9 palabras); 7:27a (17/21 palabras); 7:28a (5/18 palabras); 7:29a (8/15 palabras); 7:34m (no 9 3 no 1 palabras); 8:1; 8:5a (3/10 palabras); 8:7-10; 8:11a (8/17 palabras); 8:31a (5/30 palabras); 8:32m (no 4 5 no 4 palabras); 9:2a (7/28 palabras); 9:5m (7 no 6 15 palabras); 9:7a (8/20 palabras); 9:9; 9:14a (5/15 palabras); 9:15a (3/12 palabras); 9:16-17; 9:18f (11/26 palabras); 9:19; 9:22a (17/22 palabras); 9:27f (2/11 palabras); 9:29a (3/14 palabras); 9:31f (17/26 palabras); 9:32; 9:34f (9/12 palabras); 9:35a (8/19 palabras); 9:38; 9:40-43; 9:45-46; 10:3a (2/8 palabras); 10:5f (9/14 palabras); 10:14a (4/22 palabras); 10:29f (6/29 palabras); 10:33a (10/25 palabras); 10:45m (5 no 5 1 no 7 palabras); 10:46a (4/26 palabras); 10:52; 11:7f (4/18 palabras); 11:8a (9/16 palabras); 11:17-18; 11:23f (15/31 palabras); 12:1a (6/24 palabras); 12:12f (4/20 palabras); 12:13f (4/14 palabras); 12:14a (5/39 palabras); 12:18m (no 3 7 no 4 palabras); 12:23m (no 3 2 no 4 7 palabras); 12:25a (5/16 palabras); 12:26a (6/33 palabras); 12:35a (12/16 palabras); 12:36a (8/27 palabras); 13:1f (13/19 palabras); 13:4f (9/14 palabras); 13:9a (12/23 palabras); 13:10f (2/5 palabras); 13:11as (1/6 cita); 13:12; 13:13f (7/16 palabras); 13:18; 13:27m (no 15 2 no 3 palabras); 14:5f (3/16 palabras); 14:8a (9/16 palabras); 14:10; 14:11m (no 5 1 no 3 6 palabras); 14:12f (27/36 palabras); 14:13a (9/22 palabras); 14:14a (1/24 palabras); 14:17; 14:18a (8/21 palabras); 14:25-26; 14:27m (5 no 5 7 palabras) 14:28-29; 14:30a (13/21 palabras); 14:32-34; 14:39f (5/9 palabras); 14:44a (8/18 palabras); 14:45-50; 14:53f (16/20 palabras); 14:54-57; 14:61f (16/23 palabras); 14:63 (7/12 palabras); 14:65m (5 no 12 3 no 3 palabras); 14:66-67; 14:68f (9/20 palabras); 14:69f (5/15 palabras); 14:70a (13/21 palabras); 14:72a (8/18 palabras); 15:1a (12/23 palabras); 15:2f (7/18 palabras); 15:4m (no 6 4 no 4 palabras); 15:6-7; 15:9a (6/13 palabras); 15:10-12; 15:14f (6/15 palabras); 15:15a (6/20 palabras); 15:18a (4/8 palabras); 15:19; 15:20a (14/20 palabras); 15:21m (9 no 5 5 palabras); 15:22; 15:24-27; 15:29a (4/21 palabras); 15:33; 15:34m (no 11 2 no 13 palabras); 15:36f (8/19 palabras); 15:37-39; 15:40a (7/24 palabras); 15:41a (11/19 palabras); 15:43a (16/27 palabras); 15:45m (no 2 3 no 5 palabras); 15:46f (18/26 palabras); 15:47f (3/12 palabras); 16:1a (16/20 palabras); 16:5a (3/16 palabras); 16:6a (4/22 palabras); 16:10a (3/10 palabras); 16:12m (no 6 1 no 5 2 palabras); 16:13a (5/8 palabras); 16:14a (1/21 palabras); 16:15a (13/24 palabras)
Todo versículo o fracción de versículo que no se enumera aquí fue citado. Véase www.bibleQuery.org/Bible/BibleCanon/EarlyChristianNTQuotes.xls para más información.
por Steven M. Morrison, PhD.